CÓMIC PARA TODOS

‘Área D’ 1, de Kyouichi Nanatsuki y Yang Kyung-Il

01302000101_gEditorial: Norma.

Guión: Kyouichi Nanatsuki.

Dibujo: Yang Kyung-Il.

Páginas: 192.

Precio: 8 euros.

Presentación: Rústica con sobrecubierta.

Publicación: Mayo 2015.

De vez en cuando es interesante leer historias de personajes con superpoderes que no se dedican a utilizarlos para salvar el mundo. Área D explora ese terreno desde una óptica, además, que da mucho juego. Los poseedores de esas habilidades, que aquí se denominan Altered (lo que, en realidad, no deja de ser un sinónimo para esquivar la palabra mutante tan vinculada al universo Marvel), son proscritos. No es que haya una causa de odio social contra ellos, es que son criminales que deben ser encerrados. ¿Y qué lugar puede contenerlos? El área D que da título a la serie, una isla en la que todos ellos son recluidos para vivir una sociedad carcelaria lejos de los seres humanos normales. Lo que Kyouichi Nanatski plantea es, precisamente, un debate de fondo sobre la humanidad de la persona. Lo adereza, por supuesto, con muchas escenas de acción, con la presentación de un elevadísimo número de personajes y de sus poderes (ahí es donde entra en juego el espectacular dibujo de Yang Kyung-Il), y con la clara voluntad de que este volumen sea una entretenida presentación a un universo que, en realidad, no ha comenzado a desarrollarse cuando finaliza este primer volumen.

Son dos los grandes retos a los que hace frente Nanatsuki en este arranque. El primero es marcar diferencias con respecto a otros tantos títulos que buscan captar el interés del lector mediante las capacidades especiales que adquieren los protagonistas. El segundo, que la presentación de los protagonistas no acabe supliendo a la historia. Aunque la lectura es muy entretenida, se puede decir que Nanatsuki tiene más éxito en el segundo aspecto que en el primero, y eso se debe a que se intuyen docenas de referencias e inspiraciones para Área D, que son las que tendrá que ir abandonando en próximos capítulos si quiere que su creación tenga la suficiente personalidad como para sobresalir. En lo segundo, en cambio, sí se muestra muy hábil. El hecho de organizar un largo prólogo, que eso es el viaje en barco de todos los Altered a la isla con todo lo que les acontece en el mismo, le da un margen para presentar a los personajes de forma natural, mostrando poco a poco sus habilidades y haciendo que tengan un sentido narrativo en este punto de la historia. Por ahí es por donde Área D va enganchando al lector, porque presenta a los personajes con buenas dosis de misterio y sorpresa, algo que se agradece mucho teniendo en cuenta que pisamos escenarios ya trillados, y convence porque crea un grupo muy variado de protagonistas. Precisamente ahí están varias de las mejores sorpresas de este primer número.

Si dejamos a un lado un cierto abuso de los primeros planos en las escenas de conversación, el dibujo de Yang Kyung-Il es muy atractivo. Sus retos particulares están en dar una personalidad clara a cada personaje, algo que en realidad le deja bastante fácil el guión de Nanatsuki, en que el uso de sus poderes se convierta en algo especial de contemplar, y ahí sí que sobresale con mucho acierto, y en que todo parezca creíble, cuestión que solventa con un detallismo bastante notable a la hora de construir los escenarios (tanto el barco como la isla le permiten dar rienda suelta a este aspecto de su dibujo). Como la acción la ejecuta con solvencia y en esos primeros planos que tanto usa consigue que se transmitan las emociones con facilidad, incluso también con un exceso de exageración cómica en algún que otro momento, el resultado es notable. No es fácil, en todo caso, emitir un veredicto muy definitivo sobre Área D. Mimbres para construir una buena serie de fantasía y ciencia ficción sí que se ven, pero la sensación de que sólo hemos leído el prólogo es demasiado intensa como para ir más lejos todavía. Las ganas de pasar al segundo volumen, no obstante, siguen intactas porque los personajes y los planteamientos de Nanatsuki y Kyung-Il se ganan la atención del lector con bastante facilidad.

Area D: Inou Ryoiki comenzó a publicarse en la revista Shounen Sunday en marzo de 2012, y el primer volumen recopilatorio con los siete primeros episodios lo publicó Shogakukan en agosto del mismo año. El volumen no tiene contenido extra.

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Esta entrada fue publicada en 31 agosto, 2015 por en Kyouichi Nanatsuki, Manga, Norma, Yang Kyung-Il y etiquetada con , , .

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