Guión: Ed Brubaker.
Dibujo: Sean Phillips.
Páginas: 160.
Precio: 14,95 euros.
Presentación: Rústica.
Publicación: Mayo 2015.
Aunque se venda como una mezcla entre espionaje y superhéroes, y aunque evidentemente tenga elementos de ambos mundos, Sleeper es sobre todo lo primero. No podía ser de otra manera teniendo como escritor a Ed Brubaker y, de alguna manera, tampoco si el dibujante es Sean Phillips, autores ambos entre otras obras de la espléndida Fatale (aquí, reseña de su primer número). Las organizaciones secretas, las misiones infiltrado, los agentes dobles, la narración en off, la brillante femme fatale a cuyos encantos sucumbe el protagonista… Todo forma parte del noir más clásico, y la única diferencia es que Brubaker cambia el escenario, las gabardinas, las pistolas y los detectives privados por un entorno en el que hay superpoderes, héroes y villanos con capacidades únicas y grandes conspiraciones a nivel mundial. Sleeper se convierte así en un tebeo que va creciendo página a página. Casi todo lo que idea Brubaker para este primer volumen hace que el interés por seguir leyendo aumente, y la puesta en escena de Phillips, aunque se note que está más cómodo en los momentos noir que en los superheroicos, termina por convencer sin reservas de que estamos ante un buen tebeo, que sabe construir episodios concretos que finalizan en cada número pero que al mismo tiempo va sumando para que el universo de Sleeper sea muy convincente.
No es fácil escribir género negro. No, sobre todo, si lo que se pretende es que la historia tenga un ritmo alto. Brubaker es uno de esos autores que sabe hacerlo. En Sleeper hay mucho texto, mucha narración en off, mucho cartucho de texto, y sin embargo la lectura es casi vertiginosa por momentos. No es que Holden Carver, el agente protagonista, esté simplemente contando cosas, es que están sucediendo esas que cuenta y otras muchas más mientras leemos esa narración, y ahí es donde reside la clave de que esta historia sea tan dinámica. Ahí y en la identidad de cada episodio, con relatos prácticamente cerrados pero que ayudan a la construcción de un escenario mayor. Brubaker es, además, un excelente escritor de diálogos, y eso se nota en cada conversación, pero sobre todo a partir del encuentro entre Carver y Miss Misery, cuyo nombre ya lo dice todo incluso sin necesidad de atender a la sensacional historia de origen que le otorga Brubaker. En realidad, y por obvio que pueda parecer ese recurso, los nombres de los personajes es otro de esos elementos que sirve para construir este universo, porque es la primera pieza que une el noir y los superhéroes, una fusión que está presente en todo momento pero que sobre todo se desencadena, y con éxito, en el quinto de los seis números que incluye este volumen.
Brubaker y Phillips encajan muy bien. El ilustrador comprende perfectamente el ritmo que da el escritor a la historia y sus composiciones de página no sólo son preciosas sino también funcionales. Ahí, en esas formas rectangulares y cuadradas, siempre con ángulos rectos, que dispone para todas las viñetas, está el primer acierto de Phillips, cuyo trazo se beneficia muchísimo de las tonalidades oscuras que dan los coloristas Tony Aviña y Randy Mayor. Dado que es en lo oscuro, con un poderoso entintado que resalta las sombras, donde más a gusto se mueve el dibujante, es obvio que los puntos más fuertes de la narración gráfica están en los instantes más cercanos al noir. No es que haya que despreciar los toques más fantásticos o superheroicos de Sleeper (el diseño de Turbina es a la vez rompedor e interesante), pero el aire dramático y melancólico de Carver, la sexualidad de Miss Misery o la inquietante y tranquila aura de Tao son elementos que se ajustan mucho mejor a su talento. Sleeper es una combinación fascinante que parece incluso ir a más con cada número. Una vez inmersos en la misión de Carver, parece difícil escaparse de la lectura, por dura que pueda ser en algún momento por la gran cantidad de texto ya mencionada, hasta conocer el desenlace de este relato, algo para lo que todavía quedan tres entregas más de esta serie.
El volumen incluye los seis primeros números de Sleeper, publicados originalmente por DC Comics a través de su sello Vertigo entre marzo y agosto de 2003. El contenido extra lo forman las portadas originales y un portafolio de bocetos de Sean Phillips.