CÓMIC PARA TODOS

‘Advaita’, de Iván Sende

ADVAITA-590x535Editorial: Diábolo.

Guión: Iván Sende.

Dibujo: Iván Sende.

Páginas: 170.

Precio: 17,95 euros.

Presentación: Rústica con solapas.

Publicación: Junio 2015.

Iván Sende incluye en el interior de Advaita bastantes escenas en las que cuenta el proceso del tebeo que es, generalmente conversaciones que él mismo mantiene con su novia. Es un artificio natural teniendo en cuenta el corte autobiográfico que tiene, pero más allá del hecho de que aparezcan esas escenas es su contenido lo que habla muchísimo sobre el resultado de Advaita. Esas escenas, incluso la ilustración que escogen autor y editorial para la solapa interior (“¿estás seguro?”), ejemplifican las dudas sobre si este tebeo es algo que pueda llegar a interesar a alguien más que a su autor. Antes de proseguir y para eliminar posibles equívocos, hay que decir que sí, que tiene interés, aunque tampoco se pueda negar que sea un tebeo complicado de leer, e incluso de entender. Es una obra de trasfondo filosófico, porque precisamente explora los viajes y la búsqueda filosófica del autor en contraste con la vida llamémosla normal, y se cuenta de una forma interesante, precisamente a través de contrastes: el del tiempo, porque la historia va saltando entre el presente y el pasado; pero sobre todo el del dibujo, porque Sende opta por un trazo muy sencillo para acometer un viaje que resulta mucho más complejo de lo que indica el aspecto de la obra en un primer vistazo. Quizá tenga un valor más personal que general, pero es una atractiva puerta de entrada a mundos que muy pocas veces son capaces de llegar a la ficción popular.

Ese es el principal valor que esconde Advaita. La obra parte de un mensaje cargado de significado en este sentido, en el de buscar el valor de esta historia, y lo hace con un casi profético “¡no entiendo!”. Probablemente lo más accesible esté en esa lucha del autor consigo mismo y con el resto del mundo, con su intención de contar las cosas tal y como las ve y las vive, aunque eso pueda suponer una transgresión del comportamiento socialmente más aceptado. Ese tema es lo que más destaca en Advaita, casi más que todo el contenido filosófico y espiritual, que probablemente sí demande un interés a priori por ese mundo para disfrutarlo al mismo nivel. Es decir, es mucho más fácil acceder a la pelea del autor que a la pelea del ser humano. Y no porque Sende no ponga todo su empeño en que sus explicaciones sean lo más didácticas posibles, para lo cual elabora textos quizá algo demasiado largos para el ritmo que había propuesto desde el principio (otro contraste más). Con todo, esos textos incitan a conocer más. Probablemente no supongan una revolución de pensamiento para ningún lector, y ninguno de ellos se sentirá invitado a seguir los pasos de Sende, pero en realidad eso tampoco parece el objetivo del tebeo. Lo que parece buscar es contar una historia muy personal que busca conexiones de muchas clases con quien se asome a sus páginas. Y eso hay que reconocer que lo consigue, no siempre pero sí con cierta frecuencia.

El dibujo de Advaita puede ser un pequeño engaño a priori, pero no por parte del autor, sino del lector. Ver estas figuras de aspecto simple y líneas limitadas es una invitación a pensar en otro tipo de libro. Por eso Advaita sí tiene una enorme capacidad narrativa de sorprender positivamente, sobre todo cuando se va viendo (en realidad, se ve desde la primera escena) que Sende presta mucha atención a la puesta en escena, al punto de vista, a la narrativa. Su tebeo no consiste es escribir sus ideas filosóficas y aderezarlas con dibujitos, ni mucho menos. Su tebeo es un tebeo en toda regla, con enormes aciertos narrativos. ¿Qué no es para todo tipo de públicos? Eso es evidente, aunque algún lector se pueda sentir incitado inocentemente a leer el libro por su dibujo pensando que su tono es mucho más accesible. Eso mismo es, de hecho, uno de los mismos temas que aborda Sende en su interior, en un ejercicio de humildad como autor que se agradece muchísimo. Podría haber pontificado y no lo hace. Sende expone para quien le quiera escuchar, coge un altavoz en forma de página y explica lo que él ha vivido y ha ido sintiendo durante esa etapa de su vida. Y eso probablemente tenga más capacidad de atracción de lo que seguramente le supondrá el lector medio. Incluso mucho más mérito del que le verá quien no conecte de forma inmediata con los temas más profundos y personales que se plantean en Advaita.

El volumen no tiene contenido extra.

Deja un comentario

Este sitio utiliza Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Información

Esta entrada fue publicada en 6 agosto, 2015 por en Cómic, Diábolo, Iván Sende y etiquetada con , .

Introduce tu dirección de correo electrónico para seguir este Blog y recibir las notificaciones de las nuevas publicaciones en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 416 suscriptores

Archivos

Categorías