CÓMIC PARA TODOS

‘Hijos de la Anarquía’ 2, de Ed Brisson y Damian Couceiro

01313550201_gEditorial: Norma.

Guión: Ed Brisson.

Dibujo: Damian Couceiro y Jesús Hervás.

Páginas: 104.

Precio: 14 euros.

Presentación: Rústica.

Publicación: Abril 2015.

Después de un primer volumen (aquí, su reseña) que funcionaba como un tiro y no sólo para los seguidores de la serie de televisión en la que está basado este cómic, Hijos de la Anarquía recibe a nuevos autores. Chrostopher Golden deja los guiones en manos de Ed Brisson, que experimenta con un relato corto y con uno más largo, y Jesús Hervás dibuja esa primera historia de menor extensión como descanso para Damian Couceiro, que regresa después para seguir con la serie en los otros tres números de este segundo volumen. Brisson, como ya hizo Golden, asume con mucha fidelidad el legado no sólo de la serie sino de la estirpe de los grupos que se retratan en ella, y jugando con la habilidad suficiente como para que una historia de una banda de moteros sobreviva a una narración en la que no hay motos y la carretera deja de ser el escenario para dar esa función a la cárcel y a la familia. Y como los entornos criminales siempre han servido muy bien a la ficción popular, Hijos de la Anarquía cumple entre los dos tipos de público a los que puede interesar. Por un lado, sigue siendo una perfecta expansión de los acontecimiento de la pequeña pantalla, por otro, un intenso thriller, bien construido y con un nutrido grupo de personajes capaces de llevar el peso de los diferentes arcos argumentales.

En este segundo, Brisson apuesta por hacer que haya un brillante protagonismo femenino, sin perder de vista que el centro siguen siendo los miembros de la banda. Eso aporta el siempre atractivo concepto de la familia en las historias fuera de la ley, el que el cine ha explotado hasta la saciedad en los títulos más reconocidos del género ya desde que El Padrino se convirtió en una cúspide imposible de superar. Pero aunque ambas se sitúen en marcos más allá de la ley, Hijos de la Anarquía no tiene mucho que ver con el tono de la obra literaria de Mario Puzo y cinematográfica de Francis Ford Coppola. Así, Brisson busca escenarios más turbios, más directos, más contemporáneos si se quiere, y sale bastante airoso de la gran cantidad de personajes que hace desfilar por ellos. En realidad no se sale demasiado de los caminos más transitados y tradicionales en este tipo de historias, pero hay que reconocerle que lo que pone en la página lo hace funcionar bastante bien. Se pierde el impacto del primer arco argumental de la serie, eso también es obvio, pero hay una interesante expansión de horizontes que, al menos, sirve para que la serie no caiga en la monotonía. Y hay que destacar la forma en la que Brisson cierra la historia, violenta pero inteligente, visceral pero muy bien planificada para ser fiel a lo que demanda la historia y sus propios protagonistas.

Damian Couceiro ya había demostrado en la primera entrega de la serie que el peaje de hacer que los personajes se parezcan en las viñetas a los actores que les dan vida en la serie no era un problema para su narrativa. Como sucede también a nivel de guión, su trabajo aquí impresiona algo menos que en el primer volumen, pero la efectividad se mantiene. Lo que más destaca de su trabaja en estos números es lo bien que gestiona los silencios y las escenas sin diálogo supeditadas a las onomatopeyas y al impacto visual inmediato, además de la narración paralela con la que cierra la historia. En el relato corto que abre este segundo volumen, Jesús Hervías muestra un trazo más sucio que el de Couceiro y una composición de página muy atractiva, que imprime a la narración una enorme agilidad. Los de estos dos ilustradores son estilos muy diferentes pero no se siente en ningún momento que no estén hablando sobre el mismo mundo. Con este segundo libro, Hijos de la Anarquía sigue demostrando que tiene muchas posibilidades como serie de cómic y como universo en general, entre otros motivos porque no se resiente del cambio de protagonismo o de que los personajes más destacados de la serie de televisión queden puntualmente en un plano más discreto, como sucede aquí.

El volumen incluye los números 7 a 10 de Sons of Anarchy, publicados originalmente por Boom! entre x y x de 201X. El único contenido extra son las cubiertas originales de Paul Azaceta, Darick Roberton y Garry Brown.

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Esta entrada fue publicada en 22 julio, 2015 por en Boom!, Cómic, Damian Couceiro, Ed Brisson, Jesús Hervás, Norma y etiquetada con , , , .

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