Guión: James Tynion IV, Scott Snyder, John Layman, Ray Fawkes, Tim Seeley y Kyle Higgins.
Dibujo: Andy Clarke, Dustin Nguyen, Jason Fabok, Jorge Lucas, Javier Garrón, Juan Ferreyra, Meghan Hetrick y R. M. Guéra.
Páginas: 96 cada uno.
Precio: 8,95 euros cada uno.
Presentación: Rústica.
Publicación: Marzo / Abril 2015.
Cruzado el ecuador, ya se puede decir con claridad que Batman eterno comienza a resolver enigmas. Era el punto más débil de la serie, que no dejaba de suceder cosas pero cada una parecía ir por su lado. El imperio criminal de Gotham, la situación de James Gordon y de su sustituto al frente de la Policía de la ciudad, la reincorporación al universo DC de Stephanie Brown (Spoiler primero, que es como regresa, una efímera Robin después y finalmente una Batgirl que sí logró el cariño de los lectores), la aparición de la hija de Alfred, Catwoman entrando y saliendo de la escena como tantos otros villanos, la actual desconfianza entre Batman y sus múltiples asociados, un interés romántico entre Batgirl y Capucha Roja… Muchas cosas, pero pocas concretadas. Pero en los meses sexto y séptimo de esta colección mensual ya hay respuestas, ya hay cabos atados, incluso aunque no se puedan considerar resoluciones definitivas y todavía falte mucho por ver. Y se agradece muchísimo esa concreción. La locura de ver a cada personaje por su lado, como si Batman eterno fuera un mosaico deslavazado, quizá ha durado demasiado, pero llegar a este punto invita a recuperar todo lo anterior para tener mucho más presente todo lo que ha sucedido. Parecía evidente, y esa era la confianza que debía tener lector, que Scott Snyder y James Tynion IV debían de tener un plan, y al fin se empieza a descubrir cómo se unen algunas de las piezas principales. Eso sí, la sensación de que aún faltan muchas de cara a los cinco meses finales no desaparece.
Lo malo de una serie leída mensualmente cuando está planeada para su edición semanal es que algunas de las sorpresas no se pueden mantener. Las portadas de las ediciones españolas de estos dos números sirven para poner sobre la mesa las dos grandes novedades de este segmento de la historia, que no son otros que Spoiler y Silencio. Ellos son los personajes que actúan como pegamento de casi todo lo que se ha venido tejiendo en la serie, más en el caso del segundo que en el de la primera aunque la presencia de Stephanie Brown es muy refrescante en la serie y una de las que se habían venido pidiendo con insistencia desde que DC decidió reiniciar su continuidad en 2011. Sigue habiendo algo de caos, tampoco es que se pueda decir que todos los problemas de la serie quedan resueltos por un par de misterios aclarados y la presencia de estos personajes, y el manejo del tiempo no está entre los grandes méritos de Batman eterno, algo a lo que contribuye que Snyder y Tynion sean los ideólogos pero no quienes desarrollan habitualmente los guiones, algo que queda en manos de un equipo más amplio. Asumiendo y asimilando el caos que rodea a toda la historia, que en el fondo es parte de su encanto, lo que peor sensación de boca deja es el flashback que escribe Tynion sobre Silencio, curiosamente dentro de uno de los números más logrados de estos dos meses por la cuestión familiar que lo marca y por el inquietante cliffhanger con el que se despide.
Resulta curioso ver que la serie está siguiendo un camino cruzado. Mientras los guiones van aclarando más y mejor algunos puntos con el paso de los números, el dibujo va siendo menos interesante. Hay picos, pero en general Batman eterno no es ahora mismo una serie que encandile por sus ilustradores. Jason Fabok, que sigue siendo uno de los nombres más fiables del ya amplísimo elenco que ha pasado por sus páginas, arranca la sexta entrega con un número espléndido, espectacular e impactante, Andy Clarke lo cierra con bastante acierto y, ya en el segundo de los volúmenes analizados, Javier Garrón firma un número interesante y Meghan Hetrick sobresale con la brillante expresividad que da a los rostros. Pero es una serie que, precisamente por su carácter semanal y aún con el constante baile de ilustradores, no termina de dejar las imágenes memorables que requiere un proyecto de esta envergadura. Cumple, porque es difícil que no lo haga un producto de una gran editorial, pero enamorar queda para otro tipo de títulos. La mayor decepción en este sentido es Dustin Nguyen, del que siempre cabe esperar algo más y que, no obstante, mejora sus anteriores apariciones en la serie. Aunque sigue siendo un título con visibles carencias y que quizá tendría que haberse planteado de otra forma para perdurar por su calidad y no sólo por su concepto, Batman eterno ya se ha puesto en marcha, puede que definitivamente. Ahora mismo hay más disfrute que al comienzo, al menos desde el punto de vista de la historia.
El sexto número de la edición española contiene los números 21 a 24 de Batman Eternal, publicados originalmente por DC Comics en los meses de agosto y septiembre de 2011, y el séptimo los números 25 a 28, de septiembre y octubre del mismo año. El único contenido extra son las cubiertas originales de Alex Garner, Jason Fabok y Clay Mann.