Editorial: ECC.
Guión: Sholly Fisch, Frank J. Babiere, Tony Bedard y Dan Jurgens.
Dibujo: Pascal Alixe, Vicente Cifuentes, Ben Caldwell, Emanuela Lupaccino y Lee Weeks.
Páginas: 96.
Precio: 8,95 euros.
Presentación: Rústica.
Publicación: Marzo 2015.
En Superman. El fin del mañana se pueden apreciar bastante bien las consecuencias de los grandes macroeventos de las editoriales norteamericanas. El fin del mañana es una serie mensual que narra acontecimientos de un hipotético futuro a cinco años vista. Por supuesto, es una excusa perfecta para explotar las marcas de forma conjunta, con lo que las series principales también tienen sus especiales relacionados con este evento. Las cabeceras centradas en Superman y su mundo muestran que no hay un plan fijo ni órdenes específicas a los escritores. Mientras Action Comics se centra en Kal-El para complementar su aparición en El fin del mañana, Action Comics se acerca a su sustituto después de los eventos vistos en el quinto número de la edición española (aquí, su reseña). Superboy y Supergirl, con mucho más interés para la segunda, se limitan a aprovechar el tirón, sin un objetivo claro. No son historias trascendentales para entender lo que sucede en la serie madre, son simples ganchos. Y dentro de eso se puede apreciar mucho más el esfuerzo de Sholly Fisch por ofrecer algo diferente en Action Comics, aunque siga sin ser un relato imprescindible, que los esfuerzos mucho más simples de las otras tres series, que se acercan más al afán completista y se alejan de la necesidad narrativa, al menos a tenor de lo que se ha visto hasta ahora en El fin del mañana.
La parte buena de estas cuatro historias es que se pueden leer en realidad sin saber demasiado sobre El fin del mañana o incluso sobre la situación de Superman, Superboy y Supergirl en el nuevo universo DC. Tanto es así que la mejor de las cuatro historias es precisamente la que más novedades incluye, la primera, la que Sholly Fisch escribe para profundizar de una manera curiosa en lo que supone el ideal del Hombre de Acero. Su final abierto no tiene demasiada trascendencia, como sí la puede tener, pensando ya en el desarrollo de la serie central, la de Dan Jurgens para Superman. En condiciones normales esa podría haber sido la mejor historia del volumen, pero no termina de mostrar algo más de lo que ya se ha visto en El fin del mañana, sólo su resolución y lo que eso pueda implicar para el futuro. Y en cuanto a las dos historias restantes, ambas cumplen misiones bastante parecidas de ubicar a Supergirl y a Superboy después de esos cinco años de salto al futuro, pero ambas son algo convencionales. Es mejor lo que hace Tony Bedard con Kara porque sí hay una ruptura bastante grande y algo dramática con respecto a lo que dicta el presente del personaje. Frank J. Barbiere sigue un esquema bastante parecido en Superboy, pero no pasa de ser un mero episodio de batalla sin demasiado que aportar más allá de un entretenimiento efímero.
El dibujo que más se ajusta a lo que DC parece pedir a sus autores hoy en día es el de Emanuela Lupacchino en Supergirl, muy espectacular, efectivo y colorista, aprovechando las posibilidades que da el guión y añadiendo un buen diseño de personajes para que su evolución sea atractiva pero no rompedora. Lo que resulta curioso es que en un volumen que parece una glorificación al estilo más industrial de hacer tebeos el dibujo parezca escaparse a esa condición para ofrecer algo diferentes. La mezcla entre Pascal Alixe y Vicente Cifuentes en el Action Comics que abre el volumen le da una historia muy especial a la historia, confirmando que es la que más destaca de este recopilatorio. El toque casi de dibujo animado que aporta Ben Caldwell en Superboy es bastante atractivo. Y Lee Weeks firma en Superman un muy buen número final, que conjuga francamente bien la narración presente y los flashbacks, respetando esa espectacularidad que siempre buscan los cómics de la editorial y un aspecto mucho más maduro. Son cuatro historias de tonos visuales muy distintos entre sí, y eso acaba siendo lo mejor de este volumen, que al menos permite ver miradas distintas a los personajes, incluso sabiendo que el objetivo primordial de este tebeo es atrapar al lector habitual de los personajes por mucho que no hayan dado un paso hacia el interior de El fin del mañana.
El volumen incluye los números Action Comics: Futures End, Superboy: Futures End, Supergirl. Futures End y Superman: Futures End, publicados originalmente por DC Comics en septiembre de 2014. El contenido extra lo forman una introducción de Fran San Rafael y las cubiertas originales y alternativas de Lee Weeks, Jorge Jiménez, Giuseppe Camuncoli y Ken Lashley.