Guión: Jeff Lemire.
Dibujo: Terry Dodson.
Páginas: 144.
Precio: 15,95 euros.
Presentación: Cartoné.
Publicación: Marzo 2015.
Que los agradecimientos de Jeff Lemire y Terry Dodson al comienzo de Jóvenes Titanes. Tierra uno se centran en Marv Wolfman y George Pérez evidencia que estos dos autores son la referencia ineludible a la hora de recrear el universo de este grupo de superhéroes adolescentes. Y siendo este el título de la línea de Tierra uno que más distancia pone con respecto al original, mucho más que las aproximaciones a Superman o Batman, no es un detalle banal. Sobre todo porque Lemire ha conseguido crear una historia que encaja en la percepción de los Titanes a pesar de haberles dado un origen e incluso unas motivaciones radicalmente diferentes a las originales. Estos Titanes no son héroes por elección, sino víctimas de un proceso que no entienden y del que poco a poco van a recabar información. No es una historia de héroes, sino de inadaptados, de personajes que, en general, no tenían una vida fácil antes de descubrir que tienen extraños poderes. Esa es la gracia. No es una historia de buen rollo, de personajes rocosos, de decisiones firmes y cargadas de seguridad, sino una de supervivencia, de búsqueda de un lugar en la vida y de respuestas antes los enigmas que rodean a estos jóvenes y sus familias. Y eso, aunque al principio pueda chocar, es bastante interesante. Lemire le da ese interés jugando con acierto con lo que sabemos de Starfire, Raven, Cíborg o Terra para adecuarlo a este nuevo universo.
El principal acierto de Lemire en ese camino de diferenciación es dejar de lado el hecho de que los Jóvenes Titanes son un grupo. Aquí no lo son. Hay una pareja, sí, pero en general todos ellos son auténticos desconocidos para los demás. Incluso algunos apenas coinciden con el resto en esta historia de presentación que deja un final tan abierto como sugerente. Lo que el escritor logra es que la fascinación se produzca para el lector al mismo tiempo que para cada personaje, abrazando las líneas maestras de una historia de origen. En el fondo, eso mismo es el mayor acierto y el mayor peligro, y más con esa referencia a Wolfman y Pérez ya presente desde el inicio. Y es que, en realidad, todavía no estamos viendo una historia de los Titanes. Es verdad que Wolfman llevó la serie a un nivel personal en el que los vaivenes emocionales que introduce Lemire podrían encajar francamente bien, y en ese sentido se puede considerar esta versión de Tierra uno como una digna heredera de aquella memorable etapa. Pero no es lo mismo, eso también parece claro. La baza de Lemire es dar a esta historia de aprendizaje un trasfondo mágico y fantástico, personificado en Starfire y Raven, los dos personajes que, de hecho, abren y cierran este libro, que encuentra su momento más álgido no en el buen clímax sino en el montaje paralelo de la transformación de la mayor parte de los personajes.
Ahí, y en realidad en todo el tebeo, Terry Dodson firma un muy buen trabajo. El ilustrador recurre a su estilo más reconocible, pero también a un trazo ligeramente más caricaturesco que de costumbre a la hora de retratar a algunos personajes, y eso le sienta bien al conjunto, especialmente a Cíborg para marcar algunas distancias con respecto al original, aunque quizá no funcione tan bien con las transformaciones bestiales de Gar, que acaba pareciéndose más a un dibujo animado simpático que a una criatura verdaderamente asombrosa. Ese puede ser el gran pero que se le pueda poner al dibujo de Dodson en esta revisión de los Jóvenes Titanes, pero en general acierta con casi todo, sobre todo con la narrativa, que funciona francamente bien en ese mencionado montaje paralelo de la transformación de los jóvenes o en la escena onírica inicial. El hecho de que la historia quede inconclusa quizá le resta algo de éxito a este volumen, que deja demasiados cabos sueltos y un grupo todavía por formar, a pesar de que se siente un proceso personal y psicológico más que interesante desde el comienzo hasta el final del relato. Y es que Lemire y Dodson saben mostrar a los personajes por separado, incluso algunas de las dinámicas que hay entre ellos, pero la sensación de ver a los Titanes todavía no la han logrado. Y por eso parece que un segundo volumen ayudará a que este primero sea algo mejor.
DC Comics publicó originalmente Teen Titans: Earth One en noviembre de 2014. El volumen no tiene contenido extra.