CÓMIC PARA TODOS

‘Astro City. Vidas privadas’, de Kurt Busiek y Brent Anderson

astro_city_num3Editorial: ECC.

Guión: Kurt Busiek.

Dibujo: Brent Anderson.

Páginas: 160.

Precio: 16,95.

Presentación: Cartoné.

Publicación: Marzo 2015.

Hay veces en las que da la impresión de que el hecho de no tener un hilo conductor claro o un protagonista (o varios) que lleven la voz cantante perjudica a Astro City como serie. Pero cada una de las pequeñas historias en las que Kurt Busiek y Brent Anderson van mostrando partes de este singular universo suelen ser francamente buenas. Lo difícil, lo que no siempre está tan claro (y más que por la capacidad de sus autores, porque realmente es una tarea titánica), es sentir la cohesión entre unas y otras más allá de la obligación que siente el lector por saber que está pasando las páginas de un mismo libro. Y ahí es donde Astro City se enfrenta a un problema. Se puede leer este libro, cerrarlo y no relacionarlo con nada más con una facilidad inmensa, si no fuera porque en los créditos habla de la numeración de una serie regular o porque al final se indica un orden de lectura de diferentes volúmenes. Ni siquiera la aparición de personajes destacados en otras historias obliga a saber más, y eso, no se puede negar, genera una cierta desvinculación con el conjunto. ¿Quiere decir eso que son de peor calidad los tebeos que proponen Busiek y Anderson en Astro City. Vidas privadas, undécimo volumen de todo este universo y tercero de esa última serie regular de este universo? No, en absoluto. Al contrario. Pero algo sí falta, algo que no merma genialidad sino que invita a pensar en la serie de otra forma.

En todo caso, hay en este libro al menos una de esas historias que va provocando un asombro creciente que invita a releerla una y mil veces. Los amigos de Ellie y Amigos y relaciones forman un díptico sensacional en el que Busiek, con la habilidad que le caracteriza, lleva a un escenario de fantasía, cargado de imaginación, a un personaje completamente realista, una anciana que cuida a una serie de robots que no se han hecho famosos precisamente por ayudar a los héroes de Astro City. En esa historia se reconoce la esencia de la serie, la que invita al lector a ir pensando cada vez con más intensidad que no puede ser verdad lo que está leyendo… pero al mismo tiempo es perfectamente verosímil. También se puede apreciar un gran uso del tiempo y un acertado empleo de una narración mitológica en El vals de las horas, la historia que abre este volumen. Pero hay que insistir en que lo difícil, lo arriesgado de esta serie, está en el esfuerzo que se le pide al lector para unir emocionalmente ambas historias, y luego hacer lo propio con la última, Ojalá pudiera, una brillante traslación de la clásica historia de adolescentes inadaptados al universo superheroico de esta franquicia. Busiek, en realidad, no busca más trascendencia que esta que se describe, su serie no es una de grandes sagas (aunque las ha habido) ni de historias más grandes que la vida. Lo pequeño es lo hermoso. Pero eso también puede jugar en su contra.

Aún así, el espectáculo es, como poco, muy agradable. Incluso sin apreciar lo que realmente busca Busiek, el acabado es tan atractivo que resulta difícil escapar del embrujo de Astro City. Si Busiek no termina de convencer a algún lector, ahí está Brent Anderson para maravillar con su dibujo, a la vez tan clásico y moderno como de hecho pretende ser la misma serie. Y si un ilustrador tan espléndido como Anderson aún no ha terminado de decantar la balanza a favor de la serie, este volumen ofrece un deleite más, que es la Guía turística de Astro City, una presentación de este mundo con ilustraciones de tipos como Jim Lee, Carlos Pacheco, Jesús Merino, Dave Gibbons, Bill Sienkiewicz, Walter Simonson, Phil Noto, Gene Ha, Howard Chaykin, Bruce Timm, Mark Buckingham, Simon Bisley o Darwyn Cooke. Casi nada. Y aún así, Anderson sigue deslumbrando. Así que, sí, Astro City es una serie espléndida. O, más que una serie, un conjunto de pequeñas historias realmente atractivas, simpáticas, inteligentes y sin complejos. Porque forman parte de una forma de hacer superhéroes que ya no se lleva, una en la que era una orgullo que no tenía que acercarse a tonos más adultos en apariencia para hacer las delicias de lectores de todas las edades. Puede que sí haya elementos que no todo el mundo entienda u objetvos que no se compartan con unanimidad, ¿pero alguien se ha aburrido? No, ¿verdad? Pues ahí está la clave.

El volumen incluye los números 13 a 16 de Astro City, publicados originalmente por DC a través de su sello Vertigo entre junio y octubre de 2014, y Astro City: Visitor’s Guide, de diciembre de 2004. El contenido extra lo forman las portadas originales de Alex Ross y un artículo final de Jero Piñeiro.

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Esta entrada fue publicada en 19 junio, 2015 por en Brent Anderson, Cómic, ECC, Kurt Busiek, Vertigo y etiquetada con , , , .

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