CÓMIC PARA TODOS

‘Octavia’, de Mike Hoffman

Octavia portadaEditorial: Tyrannosaurus Books.

Guión: Mike Hoffman.

Dibujo: Mike Hoffman.

Páginas: 64.

Precio: 9,95 euros.

Presentación: Rústica.

Publicación: Mayo 2015.

El propio Mike Hoffman confirma en la introducción de Octavia lo que es un secreto a voces ya desde su sugerente portada, y es que estamos ante un tebeo nacido de un cine fantástico de serie B, probablemente casi hasta de serie Z. Por eso, su principal atractivo es que combina criaturas fantásticas lindantes con el terror y un erotismo desbocado que procede de las rotundas curvas de su protagonista femenina, una mujer de profunda sexualidad y escaso vestuario que desde la primera secuencia se convierte en una mezcla entre el objeto de deseo voyeur tanto del autor como de los lectores y el centro del misterio sobrenatural que hay a lo largo de la historia. Por los precedentes que explica Hoffman y por la misma lectura parece claro que Octavia apela a sensaciones primarias, al miedo y a la excitación, y por eso mismo es una aventura que no reniega de sus orígenes, algo que es digno de elogio si tenemos en cuenta que el propio autor cita como referencia El verdugo escarlata y explica que es “lo que se entiende como una película mala, llena de escenas ridículas y diálogos penosos”. Octavia no se hunde en esos niveles, por supuesto, pero los homenajea con orgullo y con una aparente improvisación que incluso va alterando el tono de la historia, que, eso sí, siempre encaja en el espíritu de las viejas revistas de historias cortas de terror y fantasía.

Teniendo en cuenta todas estas cuestiones preliminares, es evidente que Octavia no tiene una historia prodigiosa o unos diálogos deslumbrantes. De hecho, y volviendo a las confesiones de Hoffman en esa introducción, el tebeo se apropia de algunas frases de El verdugo escarlata, por lo que se puede asumir que hay más tópico que brillantez. Pero dentro de esas circunstancias, Hoffman tiene la habilidad de ir construyendo un relato que va satisfaciendo ansias personales, las de ver mujeres exuberantes, mostrar criaturas asombrosas o unir de una forma simpática el mundo real con uno ficticio de brujería y erotismo. Si hay algo que sorprende en la narración de Hoffman es el juego que tiene con la presencia y la ausencia de la propia Octavia, especialmente en la primera parte de la historia (de sus veinte páginas, en doce no aparece o sólo está sugerida como una presencia que no deja ver su rostro), convirtiéndola en un personaje a medio camino entre la realidad y la fantasía, al menos en ese primer tercio del relato. Después la historia se sumerge claramente en terrenos de magia que le sientan mucho mejor y que hablan de las posibilidades que tiene Octavia no ya como relato de menor extensión sino como una franquicia que imite con cierta claridad los caminos de personajes como Vampirella. Esa pretensión de sumar una femme fatale más al cómic erótico-fantástico no está oculta en ningún momento.

De hecho, siendo justos, ahí está la base del dibujo de Hoffman. Si la sexualidad y la fantasía tienen que ser los motores de Octavia, la apuesta por lo visual es un requisito imprescindible. Y Hoffman, como ha demostrado a lo largo de su carrera con cierta facilidad, es un autor que disfruta explotando una sexualidad clásica en sus personajes femeninos. Ahí está, por ejemplo, Madame Tarantula (aquí, su reseña). Cuando más turbio es el mundo en el que se mueve Octavia, más atractivo sexual es capaz de darle con su trazo, y por eso el dibujo va pareciendo mejor según avanzan las páginas, cuando Octavia deja de aparecer en segundo plano y se adueña de cada viñeta entre demonios, calaveras y criaturas imposibles salidas de un imaginario de terror muy sugerente. La anterior alusión a Vampirella, aunque no sea quizá el principal referente de Hoffman, no es nada banal, viendo la forma que adquiere el vestuario de la protagonista y su marcado color rojo, que se siente en la historia gracias a su portada y a pesar de que se trata de un blanco y negro que, de nuevo, remite a las míticas revistas de la EC o Warren. Octavia es, obviamente, una de esas lecturas destinadas a quienes quieran rememorar esos tiempos, a quienes buscan un estímulo físico y sensorial muy bien dibujado y con la imaginación suficiente como para que sus defectos narrativos, que forman parte de su misma propuesta, no afecten demasiado.

Mike Hoffman autoeditó The Octavia Collection en enero de 2014. El contenido extra lo forman la mencionada introducción de Mike Hoffman y tres pin-ups de Octavia.

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Esta entrada fue publicada en 16 junio, 2015 por en Cómic, Mike Hoffman, Tyrannosaurus y etiquetada con , .

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