Guión: Javier MC.
Dibujo: Chesus Calvo.
Páginas: 72.
Precio: 12 euros.
Presentación: Rústica.
Publicación: Mayo 2015.
La primera entrega de Vespas y tintorettos, El Manuscrito Saknussemm, ya demostró la clara voluntad de recrear un ambiente tintinesco, juvenil y desenfadado, en el sugerente y atractivo escenario de la Italia de los años 50, para recrear aventuras amenas, aptas para todos los públicos, con un toque educativo e histórico muy agradecido (en aquella ocasión la excusa era Julio Verne) y con unos personajes agradables. Los cuatro trabajos y medio de Marco di Lampedusa, escrita esta vez en solitario por Javier MC y sólo dibujada por el coguionista y dibujante del primer volumen, Chesus Calvo, ahonda en esas mismas sensaciones. En primer lugar, porque demuestra que hay una clarísima vocación de serie, incluso inagotable mientras haya respaldo editorial y del público porque son infinitos los terrenos en los que se pueden mover Marco y Sandra, protagonistas de Vespas y tintorettos. Después, porque la historia funciona con relativa facilidad, manteniendo los toques de misterio, los de aventura e incluso los de comedia, que se antojan imprescindibles para que el lector tipo entre con facilidad en los guiños históricos que introducen MC y Calvo. Y finalmente porque el gran acierto de esta serie es que es muy fácil querer a los personajes, al simpático truhán que es Marco y a la encantadora muchacha que es Sandra.
No es nada difícil encontrar los referentes más claros que tiene Los cuatro trabajos y medio de Marco di Lampedusa, pero los agradecimientos que los autores colocan en el tebeo solventan cualquier duda: Alfred Hitchcock, Hugo Pratt, Hergé, Cary Grant, Louis de Funes y Bourvil. En otras palabras, esta entrega de Vespas y tintorettos es una intriga a lo Atrapa a un ladrón, con las aventuras de Corto Maltés y Tintín en mente, la elegancia clásica del protagonista de Con la muerte en los talones, que incluso tiene un formidable cameo, y la comedia de cualquier filme de los dos actores franceses que cierran esa lista. Eso es lo que quiere ser el tebeo y lo que muchas veces consigue ser. La trama, tan sencilla como divertida: Angelo encomienda a sus dos sobrinos una tarea para asegurarse de que sabrán qué hacer cuando él no esté: ganar con su trabajo un millón de liras en un plazo e 90 días. Y las referencias culturales, todo un acierto, desde las artísticas a las cinematográficas, pasando por el magnífico y divertidísimo homenaje al mundo del cómic que rinde MC al fabular sobre el origen de Corto Maltés. La mezcla es fantástica, no se le puede pedir mucho más a un tebeo que muestra francamente bien la época en la que se ubica con unos personajes actuales que puedan enganchar a los lectores más jóvenes.
El sencillo trazo de Chesus Calvo, esa línea clara que no deja de ser un nuevo homenaje a los referentes más directos de Vespas y tintorettos, es otra manera de conseguir que el tebeo llegue con facilidad de un primer vistazo. Mientras que los personajes son funcionales y carismáticos, reconocibles desde el primer vistazo, en los escenarios hay mucho detalle. Y eso, teniendo en cuenta que buena parte del encanto de la serie reside en la época histórica que recrea, es uno de los puntos a favor más fuertes que tiene la serie, especialmente para lectores de más edad. Y es que se nota mucho cariño en la recreación de lugares y vestuario, complemento perfecto a la simpática aventura que proponen MC y Calvo. Quizá en algún momento se pueda acusar un exceso de sencillez en el dibujo, inapreciable seguramente para los lectores más jóvenes pero sí para los más conocedores del cómic como medio, que pueden llegar a plantearse cómo habría lucido esta historia en un estilo más clásico del cómic francobelga, pero en realidad cumple muy bien con todos sus propósitos. La aventura desenfadada que plantea es divertida, y el ingenio que tiene la historia, con las alusiones al cine de Hitchcock como momentos más gozoso a todos los niveles, encuentra eco en la divertida manera en la que Calvo dibujo a los personajes, haciendo así de Los cuatro trabajos y medio de Marco di Lampedusa un buen tebeo juvenil.
El volumen no tiene contenido extra.