Guión: Warren Ellis.
Dibujo: John Cassaday y Jerry Ordway.
Páginas: 176.
Precio: 15,95 euros.
Presentación: Rústica.
Publicación: Febrero 2015.
Llega Planetary a su final y el primer impulso es volver al primer número y comenzar de nuevo la lectura. Ese es el efecto que provoca la excepcional serie de Warren Ellis y John Cassady tras cerrar el quinto y último volumen de esta edición, ese es el deseo que despierta en el lector. A pesar de que la despedida es con el encuentro de este singular grupo con una versión alternativa de la Liga de la Justicia, ese es el añadido, la guinda, el regalo a los lectores para que recuerden el carácter episódico y de homenaje que tan bien funcionó en la serie, ya que el cierre de su publicación regular es justo lo contrario, la culminación del sensacional plan que trazó Ellis para recordar al mundo lo mucho que puede dar de sí el género de superhéroes en un fascinante marco de ciencia ficción, con unos personajes que no han cesado en su evolución desde el primer número. John Cassady, además, da lo mejor de sí mismo en el portentoso clímax de la serie. No es fácil decidir si están aquí sus mejores ilustraciones para Planetary, puede incluso que no sea así porque hay números anteriores sencillamente maravillosos, pero sí está claro que supera incluso los mejores sueños de Ellis. A veces da la impresión de que el elogio desmedido debilita, pero en el caso de Planetary es, en realidad, un acto de justicia. Es una de las mejores series que se publicaron en la pasada década. Y hay que decirlo.
El final de cualquier gran historia es una prueba de fuego para medir su impacto real. Grandes series, sean de cómic o de televisión, han dejado peor sabor de boca del que merecían por no haber sabido dar un cierre acorde a la categoría de lo precedente. Planetary, en cambio, ofrece un final soberbio, medido, calculado y hermoso, lo suficientemente abierto como para que el lector piense qué puede suceder a partir de ahí y lo suficientemente cerrado como para que todas las expectativas quedan satisfechas. Ellis demuestra tal conocimiento del mundo y los personajes que ha creado que sentirse decepcionado no es una opción. El ambicioso fondo de la historia llega a su culmen de una forma brillante, combinando espléndidas escenas de conversación y golpes de efecto de una escala grandiosa. Y las claves para entender la serie están en la escena más aparentemente inocente, una conversación entre Elijah y Jakita antes del final que deja tantos mensajes con doble sentido, a uno y otro lado de la página, que sólo cabe aplaudir la genialidad de Ellis para traspasar esa barrera de una forma tan maravillosa. Y aunque el homenaje a la cultura popular del siglo XX no es el motor de estas entregas finales, sí que hay detalles para el disfrute del lector más versado. La historia con la JLA es la guinda, aunque, en realidad, sea lo más fácil de escribir para Ellis.
Lo verdaderamente soberbio en la forma en la que Cassaday ha dado forma al universo que planteaba Ellis es que nada parece imposible. Es capaz de plantear escenarios que quitan el aliento, dibujar escenas de acción maravillosas que contribuyen a hacer de Jakita un personaje inolvidable, generar el aura de misterio que un tipo como Elijah Snow merece, y fascinar con todo lo que es capaz de poner en sus ilustraciones, sea realista o parte de la ciencia ficción más extraordinaria que se pueda recrear en un cómic. El trabajo de Cassaday en Planetary, y este desenlace no es una excepción, es de esos que invita al lector a buscar algún punto débil, pero más vale asumir desde el principio que no se van a encontrar. El suyo es un dibujo maravilloso y en este clímax se puede comprender su verdadero alcance con facilidad. La historia de la Liga de la Justicia, no obstante, no la dibuja él, sino Jerry Ordway. Lo hace con un estilo mucho más clásico, diferente pero a la vez muy adecuado para una historia que luce con orgullo la etiqueta de alternativa. Pero lo que ya ha deslumbrado es lo anterior. Planetary acaba por todo lo alto. En realidad, la serie no ha descendido ni un solo peldaño desde que arrancó, y por eso es un título esencial para entender el cómic mainstream contemporáneo. Ellis y Cassaday se tomaron su tiempo, y la espera dio sus frutos. Qué maravilla descubrir o disfrutar de nuevo de relatos tan excepcionales como este.
El volumen incluye los números 24 a 27 de Planetary, publicados por DC Comics entre marzo de 2006 y diciembre de 2009, y el one-shot Planetary / JLA: Terra Oculta, de noviembre de 2002. El contenido extra lo forman las portadas originales de John Cassaday, una galería de bocetos y diseños del mismo autor, un teaser publicitario de la serie y un artículo de David Fernández.