CÓMIC PARA TODOS

‘Predicador’ 7, de Garth Ennis y Steve Dillon

predicador_num7Editorial: ECC.

Guión: Garth Ennis.

Dibujo: Steve Dillon.

Páginas: 264.

Precio: 17,95 euros.

Presentación: Cartoné.

Publicación: Enero 2015.

La historia de este séptimo volumen de Predicador bien podría considerarse como un interludio. El final del sexto (aquí, su reseña) le había dejado a Garth Ennis una inmensa carta blanca para tirar por donde hubiera querido y con el personaje que más le hubiera gustado, pero como tampoco deja de ser evidente que Jesse Custer es el predicador que da título a la obra el camino más lógico era seguir sus andanzas. Así que, sí, este libro es un interludio sobre lo que hace Jesse Custer después de que se rompa el grupo que formaba con Tulip y Cassady por las razones que se vieron en el volumen anterior. Como buen interludio, tiene un principio y un final. Pero, ahí está la magia, no se trata sólo de un interludio, sino que además Ennis se las arregla, con la siempre extraordinaria ayuda de Steve Dillon a los lápices, para rellenar huecos que ha ido dejando deliberadamente en los números anteriores. No sólo para dar las ansiadas explicaciones sobre lo que le sucedió a Jesse cuando se separó del grupo (¿son reales o son una alucinación?) sino también para aportar nueva información sobre su pasado. Y como el tono radical de Predicador, ese que convenció desde el primer número, sigue más que presente, leer este trozo de la historia es igual de gozoso que lo que ya se ha visto de la trama principal. Alejado de esta, ni ralentiza, ni despista, ni parece un relleno, y eso no es nada fácil de conseguir.

Ennis tiene ya tal conocimiento de sus personajes que por lejana que pueda parecer esta historia del núcleo central de la serie, que a veces lo está, consigue que todo encaje en este singular universo. Cuando Jesse se acerca a una mujer lo hace en relación a lo que siente por Tulip, cuando se maneja a un lado y otro de la ley es teniendo en cuenta cómo ha actuado antes, y cuando el pasado le acecha de la forma más insospechada todo empieza a cobrar un sentido que el lector no habría podido imaginarse ni por asomo. Ennis tiene tal capacidad de sorprender al lector que casi provoca un sincero aplauso que arranque estas páginas con un rotulo que indique que han pasado seis meses desde el final del anterior número, dando a entender que estamos ante un escenario totalmente nuevo del que nos faltan las explicaciones y el contexto, para después ponerse a contar precisamente lo que ha sucedido en ese tiempo. Y ese relato le lleva a una América profunda, intrigante, amable en muchos aspectos y siniestra en otros, que le permite no sólo hablar del pasado de Jesse sino también introducir temas como la corrupción o el racismo de una forma brutalmente natural. Como corresponde a la historia de Jesse. Sí que hay algún rasgo previsible en la introducción de algún personaje secundario, pero es un defecto menor de una historia espléndida que culmina con un epílogo excelente.

Dillon ya no tiene mucho margen para la sorpresa. Su estilo es el de Predicador desde hace ya muchos números, en realidad casi desde el principio, y da la impresión de que cualquier adjetivo que se le haya podido aplicar en el análisis de los volúmenes anteriores es igualmente aplicable a su trabajo en los números que forman este séptimo libro. Eso sí, como Ennis siempre se guarda sorpresas irreverentes con las que deleitar al lector de esta enorme gamberrada que es Predicador, Dillon sigue encontrando momentos para lucirse más allá de perpetuar la maravillosa familiaridad que ha conseguido con estos personajes (e incluso en ausencia de la mayoría de los que han protagonizado los números anteriores). Eso es más aplicable a las escenas más realistas, porque lo onírico y lo extravagante siguen dándole la oportunidad de dibujar como nunca. La forma en la que Cassidy se cuela en las visiones de Jesse es brutal, pero mucho más el recuerdo de lo que sucedió para que Jesse perdiera el ojo izquierdo o incluso las perversiones sexuales que hay en el comportamiento de algunos personajes de esta historia. Y así Predicador sigue avanzando de una manera formidable, salvaje y sorprendente, en la que tanto Ennis como Dillon sacan lo mejor de sí mismos y saben expandir este universo de una forma tan divertida como sádica, tan natural como asombrosa.

El volumen incluye los números 41 a 50 de Preacher, editados originalmente por DC Comics a través de su sello Vertigo entre septiembre de 1998 y junio de 1999. El contenido extra lo forman las portadas originales de Glenn Fabry y dos pin-ups de Kieron Dwyer y Jim Lee.

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Esta entrada fue publicada en 18 mayo, 2015 por en Cómic, ECC, Garth Ennis, Steve Dillon, Vertigo y etiquetada con , , , , .

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