Guión: John Byrne.
Dibujo: John Byrne y Mike Mignola.
Páginas: 332.
Precio: 27 euros.
Presentación: Cartoné con sobrecubierta.
Publicación: Marzo 2014.
Cada paso adelante de Next Men, cada nuevo número, cada arco argumental que incrementa las posibilidades de este mundo, se nota una reafirmación en la idea de que el clasicisimo de John Byrne como autor de cómics nunca puede pasar de moda. Es verdad que han pasado más de dos décadas desde que se publicaran las historias contenidas en este tercer volumen de la serie, pero su vigencia, su homenaje autoreferencial y su entretenimiento son totales. Byrne creó una saga de ciencia ficción que le permitiera sacar lo mejor del género con las pinceladas de los universos superheroicos que hicieron de él no sólo un autor famoso sino todo un referente para contar historias en este medio. Era un intento de jugar con las normas invertidas, en lugar de superhéroes con toques de ciencia ficción era ciencia ficción con toques de superhéroes. Y poco a poco, sin perder de vista los elementos de género, la fue convirtiendo en un espectacular culebrón humano y emocional que encaja perfectamente en la formidable historia de ciencia ficción que apuntó en los primeros números. Por el camino, además, mezcla al mismo cómic como protagonista, convirtiéndose él mismo en personaje y ofreciendo a los lectores la sensacional aparición de Hellboy, dibujado como no podía ser de otra manera por Mike Mignola. Next Men es una de esas series en la que nunca sabes qué aguarda al pasar la página. Y esa sensación es magnífica.
Como toda gran serie, Next Men permite lecturas en diferentes niveles. Por un lado, el más evidente porque esa es la apuesta visual y narrativa esencial de Byrne, es un entretenimiento de primera. La introducción en la historia de personajes nacidos literalmente de los cómics que hay en la ficción (y las continuas referencias al medio, a las editoriales y hasta a los autores convertidos en personajes) aportan al relato un toque nostálgico y ameno, además de las escenas de acción que tan bien sabe escribir Byrne. pero al mismo tiempo hay temas mucho más profundos. Es demoledora la forma en la que juega con Jasmine, con su embarazo primero y con sus sensaciones más íntimas después, o la transformación que sufre Sandy. Y también impresiona el modo en el que Byrne va construyendo poco a poco la historia de fondo que siempre ha marcado Next Men, que no deja de ser el ascenso al poder de un tirano que sólo puede llevarse a cabo si se van cumpliendo unos pasos que el autor ejecuta con mimo. La mezcla de una idea del espléndido trabajo de Byrne, que consigue equilibrar todos los elementos para que la lectura de la serie sea siempre tan interesante a largo plazo como entretenida de forma inmediata. A Byrne siempre le preocupó el fondo de sus cómics, pero pocos tienen tanta madurez como Next Men, y especialmente el segundo volumen (aquí, su reseña) y este tercero.
Por muy criticado que sea o por muchas polémicas que levantara su salida de las grandes editoriales, el estilo visual del autor está fuera de toda duda. Los números incluidos en este tercer volumen de Next Men no son ninguna excepción. Reconocer a Byrne es una de las tareas más sencillas para un lector de cómic, pues su dibujo es difícilmente confundible. No obstante, contra lo que hay que luchar es contra la idea de que su dibujo es antiguo. Clásico y personal, sin duda, pero antiguo implicaría que ha perdido fuerza o vigencia y no es el caso. Pocos autores como Byrne saben manejar el empleo de superpoderes sin usar herramientas informáticas de una forma evidente, y el brutal despliegue de energía de Sandy en este libro es una muestra perfecta. También destaca, y no sólo en los momentos de mayor fantasía, el uso de los blancos y los negros, del color en general para que cada secuencia desprenda sensaciones únicas, pero sobre todo de esos dos extremos del espectro lumínico. Y si al siempre extraordinario dibujo de Byrne se añaden en este números unas pocas páginas de Mike Mignola, es fácil concluir que el volumen es una espectacular experiencia sensorial. Así, Next Men sigue brillando en este tercer volumen porque sigue siendo una serie adulta, madura, entretenida e imaginativa a muy distintos niveles.
El volumen contiene los números 19 a 30 de Next Men, publicados originalmente por Dark Horse entre octubre de 1993 y diciembre de 1994. El único contenido extra son las cubiertas originales de John Byrne.