Editorial: Penguin Random House / Lumen.
Guión: Agustina Guerrero.
Dibujo: Agustina Guerrero.
Páginas: 144.
Precio: 14,90 euros.
Presentación: Rústica con solapas.
Publicación: Abril 2015.
Hace no demasiados años se pusieron de moda los webcómics y los libros que, desde una perspectiva humorística, narraban acontecimientos personales que le ocurrían a su autor. Aunque de todo hay, esa sensibilidad, de hecho, ha sido muy propia de autoras más que de autores, y es difícil no encontrar a Agustina Guerrero entre los nombres que se le pueden ocurrir a cualquier para ilustrar esa tendencia. La Volátil es ella misma. Si leyendo el libro, o su predecesor, Diario de una Volátil, no queda ya lo suficientemente claro, la incógnita se despeja en la misma solapa del volumen, donde se confiesa esa identificación entre autora y protagonista Y esta entrega de las aventuras de la Volátil, Mamma mia! encuentra en su ilustración de portada la mejor explicación sobre el contenido: lo que cuenta es su propio embarazo. Saber reírse de todo aquello que no controlamos en la vida es una de esas virtudes que despiertan simpatía en cualquiera, y eso es justo lo que consigue Guerrero con el libro. Los miedos, las dudas, los cambios en la vida de la pareja y en el cuerpo de la mujer, de todo se ríe Guerrero con mucha habilidad, con golpes de humor que consiguen salir de la página, abandonar su exageración y convertirse en momentos cotidianos de cualquier pareja que esté esperando un niño.
Mamma mia! se divide en cuatro partes, una primera con el momento en el que la Volátil descubre el embarazo, primero sola y después con el padre, y las otras tres divididas por trimestres de gestación, con un simpático final que queda abierto para una más que segura continuación sobre la maternidad con la frase «ahora empieza lo bueno». Porque si Guerrero ha encontrado tantas situaciones tan reales como divertidas que puedan funcionar como base de un gag, con un niño ya en el escenario es difícil imaginar qué no podrá hacer. Con tantos manuales que hay sobre el embarazo, resulta muy entrañable poder considerar este libro como uno más, pero es que en realidad es así porque lo que en pocos lugares se explica es precisamente lo que enseña Mamma mia!, a reírse hasta de las situaciones más angustiosas, vergonzosas o incluso aquellas que son tabú. Guerrero no esconde ningún aspecto de la vida que se ve alterada por el embarazo y lo trata todo con una inmensa naturalidad. Y asombra que, con tantos chistes basados en la exageración o incluso en la fantasía, cada una de las páginas de este libro tenga tanta realidad. Por supuesto, siendo una obra episódica y humorística, lo primero que hace falta es conectar con el humor de Guerrero. Si se hace, y para eso no hace falta más que un vistazo rápido al libro, la diversión está garantizada de principio a fin.
La base de esa diversión parte del estilo de Guerrero como dibujante. Su trazo es simpático y exagerado, con grandes ojos en los rostros de sus figuras y con un desenfadado uso de la fantasía (espectacular el gag en el que preguntan a la futura madre por el momento del nacimiento de «la criatura») y el color (y eso aunque la base de cada una de las páginas sea un blanco minimalista que compensa la ausencia general de escenarios) para que el libro no tenga el peligro de caer en la monotonía. La identificación con la protagonista, de hecho, nace en el dibujo y poco a poco, con cada viñeta, se va acentuando con los guiones, la mezcla es perfecta, y llega un momento en el que parece difícil imaginarse que el libro pudiera tener otro estilo gráfico. Sería muy injusto decir que La Volátil. Mamma mia! es un libro pensando para embarazadas, porque no lo es. Es el retrato en clave de humor de una vivencia cotidiana tan increíblemente realista como los nueve meses que vive especialmente una mujer pero también una pareja antes de que su vida cambie para siempre. Suena fascinante, ¿verdad? Pues contado como un enorme chiste también lo es, porque este relato pasa por casi todas las situaciones posibles, desde el sexo a la compra del carrito, pasando por la forma en la que el futuro bebé altera la relación entre sus padres y los mitos y creencias más diversos sobre el embarazo.
El volumen no tiene contenido extra.