CÓMIC PARA TODOS

‘Batman. Silencio’, de Jeph Loeb y Jim Lee

GAB_jeph_loeb_jim_lee_silencioEditorial: ECC.

Guión: Jeph Loeb.

Dibujo: Jim Lee.

Páginas: 312.

Precio: 25 euros.

Presentación: Cartoné.

Publicación: Febrero 2015.

Si hay un personaje que no ha necesitado de artificios para llamar la atención a lo largo de la historia, ese es Batman. Y, aún así, los ha tenido. Cuando a comienzos del siglo XXI las miradas parecían irse hacia otros personajes, también hacia otras editoriales, DC se sacó de la manga Silencio, una saga de un año de duración escrita por Jeph Loeb y dibujada por Jim Lee. Un artificio, uno de los grandes, una sugerente y publicitada estrategia para que Batman volviera a ser el centro del mundo editorial. El escritor se basó en los esquemas que ya había utilizado en las espléndidas El largo Halloween y Victoria oscura para reunir en las páginas de este largo arco argumental a un ingente número de personajes, aliados y enemigos del Caballero Oscuro, para tejer una historia con ínfulas de grandeza y orgulloso sabor palomitero a blockbuster. El ilustrador, por su parte, volcó en estas páginas probablemente lo mejor que tiene dentro, una brutal espectacularidad basada en peleas espectaculares, un continuo posado para que los héroes y los villanos impresionen como se supone que han de hacerlo y cuerpos anatómicamente perfectos que respalden la sensación de estar ante la quintaesencia del género de superhéroes, o al mismo de cómo lo entienden hoy en día las grandes editoriales. Y hay que reconocer que, como blockbuster, Silencio es bastante irreprocharble, aunque tenga sus lagunas.

Loeb es un guionista que a veces ha sido algo vapuleado pero que es mucho más inteligente de lo que se le suele reconocer, algo que demuestra incluso cuando no escribe sus mejores obras. En Silencio tiene claro el objetivo múltiple que se traza. Uno, crear un villano con trazas de definitivo, y lo consigue con una historia que sabe bucear en el pasado y en el presente tanto de Batman como de Bruce Wayne. Dos, alterar significativamente el momento presente de Batman, y eso lo consigue con el formidable papel de Catwoman. Tres, introducir tantos personajes como sea humanamente posible, y así desfilan por las páginas de Silencio aliados como Nightwing, Robin, Oráculo, la Cazadora, la misma Catwoman, Alfred, Gordon o Superman, quien permite que también se cuelen personajes como Lois Lane o Lex Luthor, y villanos como el Joker, Harley Quinn, Ra’s Al Ghul, Hiedra Venenosa, el Espantapájaros, Dos Caras o Killer Croc. Y cuatro, hacer con todo ello una historia que no decaiga en ningún momento a pesar de la gran cantidad de texto que proporciona Loeb con los pensamientos de Batman y con unos diálogos generalmente muy acertados, que sepa jugar con el cliffhanger, que descoloque al lector (incluso con alguna que otra trampa), que tenga peleas espectaculares y que, precisamente por su ritmo trepidante, invite al lector a pasar una y otra vez por la historia sin aburrirse.

Sería injusto decir que Silencio no cumple con todos esos objetivos, y también que Jim Lee es parte esencial de ese éxito. Poco nuevo se puede añadir de quien viene siendo un dibujante estrella desde que irrumpió en el panorama del cómic norteamericano con sus X-Men. Cualquiera que haya leído algo suyo sabe cuáles son sus virtudes y sus defectos. Silencio, no obstante, puede ser fácilmente la cumbre de su carrera. Es verdad que sus splash pages buscan más una pose sugerente que una narrativa fluida, y que sus cuerpos son clónicos, sin diferencias entre la musculatura de Batman y Superman o entre las sinuosas curvas de Hiedra Venenosa y Catwoman. Pero, con todo cada dibujo es un deleite para la vista y cada jugueteo que hace Lee con sus lápices para colocar a algún personaje en una postura original es una gozada para el lector. Si en algo es capaz de innovar Lee en Silencio, y es probablemente lo que ayude a ver en esta obra un salto de calidad, es la espléndida forma en la que dibuja los flashbacks, tanto los de la niñez de Bruce Wayne como los de la historia de Batman (y si hay un personaje que destaca por su elegancia, es el de Batgirl), con una brillante textura de acuarela. Puede que esta saga sea más puro espectáculo que otra cosa, pero en esa categoría es difícil hacer algo más grandilocuente y eficaz, porque Loeb y Lee son tipos astutos que saben cómo brillar dentro de sus pretensiones.

El volumen incluye los números 608 a 619 de Batman, publicados originalmente por DC Comics entre diciembre de 2002 y noviembre de 2003. El contenido extra lo forman unas breves notas finales de Fran San Rafael y las portadas originales de Jim Lee.

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Esta entrada fue publicada en 8 mayo, 2015 por en Batman, Cómic, DC, ECC, Jeph Loeb, Jim Lee y etiquetada con , , , , , , , , , , , .

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