Guión: Enrique V. Vegas.
Dibujo: Enrique V. Vegas.
Páginas: 112.
Precio: 15 euros.
Presentación: Cartoné con sobrecubierta.
Publicación: Abril 2015.
Allí donde J. R. R. Tolkien hizo un libro y Peter Jackson nada menos que tres películas de más de dos horas y media cada una, Enrique V. Vegas ha aplicado su particular tijera para volver a la esencia del libro único. Y así es El Jobbit, la parodia de la nueva trilogía del hombre que asombrara al mundo por la inmensa calidad de su versión de El Señor de los Anillos y lo dejara algo perplejo con su artificialmente alargada adaptación de El Hobbit. Por supuesto, Vegas se basa para hacer su parodia fundamentalmente en lo que rodó Jackson, y llega así a una obra que sigue los cánones habituales de las versiones del autor. En este caso, y para ahondar todavía más en sus objetivos de diversión, es casi lo que podría haber sido la película si Jackson no hubiera incluido tanto material ajeno al libro original, porque eso es justo de lo que prescinde el autor. Si Jackson disfruta con sus versiones extendidas para Blu-Ray, esto es claramente, si se mira desde una óptica menos desenfadada de lo que en realidad se propone, una versión Vegas de El Hobbit. Y el resultado, como tampoco podía ser de otra manera, es tan divertido como de costumbre. La simplificación narrativa de Vegas sigue funcionando como el primer día, gracias a que sabe acercarse a franquicias muy diferentes entre sí y que, por tanto, tienen diferentes formas de ser explotadas desde su vertiente más cómica.
El Jobbit nace como excelente complemento de El Cabezón de los Anillos (aquí, su reseña), su otra parodia de inspiración tolkiana. El resumen que hace Vegas de la trama es casi perfecto para mantener un ritmo muy alto y una diversión muy acusada. Porque, en el fondo, es terriblemente divertido que la historia se convierta en un mcguffin tan absurdo como que Bimbo, sosias cabezón del Bilbo de Tolkien, siga a los enanos en su loca aventura porque no le pagan la cuenta de la famosa cena en Bolsón Chapado (ojo al mapa que aparece para mostrar el viaje del grupo, consiguiendo que Éuribor suene élfico o que el mítico pueblo de Regreso al futuro se cuele en la Tierra Media). A partir de ahí, Vegas cuela chistes por doquier, divertidos en la mayoría de los casos, buenas derivaciones paródicas de la película, haciendo que Smaug lance algo peor contra el pueblo que llamas por su boca y un montón de divertidas peleas al más puro estilo de su autor. Vegas se permite el lujo incluso de recuperar la resolución que ideó Tolkien para la batalla final, prescindiendo de fuegos de artificio y lanzando así un último chiste para el lector que conozca tanto el libro original como la versión cinematográfica de Jackson. Hay tanto detalle en tan poco espacio que con El Jobbit es igual de difícil que siempre que haya algún atisbo de decepción.
En lo visual, los cabezones de Enrique Vegas siguen siendo tan entrañables y simpáticos como siempre. Hasta la versión cabezona de Gollum genera esas sensaciones. Como se ha dicho antes, en esta ocasión Vegas no recurre tanto en sus dibujos al chiste referencial. Su menor número también hace que muchos de ellos demuestren un humor todavía más fino y divertido, como se puede comprobar en la presencia de cierto enano ajeno a la tradición de Tolkien y cercano a la de Disney, el destino que le aguarda a una Rana Gustavo escondida en el lugar más insospechado o la memorable aparición de Pumba, el jabalí de El Rey león. El hecho de que El Hobbit tenga tantos personajes multiplica el trabajo de Vegas, y como sus diseños son siempre tan acertados El Jobbit es al final una de las obras más divertidas desde el punto de vista de la diversidad. Eso era algo que ya se podía ver en El Cabezón de los Anillos, pero que aquí se acentúa algo más, precisamente porque muchos personajes apenas aparecen en una o dos ilustraciones, algo que le sucede incluso a su versión de Legolas, recortada drásticamente en esta parodia pero dibujado con el mismo carisma que tienen todos estos simpáticos cabezones. Por simple que pueda parecer en ocasiones, sigue siendo muy, muy difícil resistirse al encanto de estos dibujos de Vegas para sus parodias.
El contenido extra del libro es un portafolio con diseños de los personajes y bocetos de diversas páginas.