Guión: Warren Ellis.
Dibujo: John Cassaday.
Páginas: 176.
Precio: 15,95 euros.
Presentación: Rústica.
Publicación: Diciembre 2014.
Según avanza Planetary, la doble vertiente desde a que se puede leer y disfrutar la serie es cada vez más fascinante. Por un lado, Warren Ellis y John Cassady crearon una serie que sirviera de homenaje a incontables formas de entender la cultura popular, sobre todo la del siglo XX pero también la de otras épocas. En este número, las referencias a Tarzán, al western o la obra de Julio Verne son más que palpables, son gozosas, pero además, y esto es lo más importante, son inteligentes. No son homenajes por el simple disfrute del homenaje, sino que a través de estas revisiones hay algo más que contar. Y esa es la segunda mirada que se puede posar sobre Planetary, la de una historia atractiva, seria y adulta, madura en todos los sentidos, un thriller, un misterio, un homenaje en sí misma a la fantasía y al mundo de los superhéroes que tan propio le es al cómic, un relato que incontables sorpresas en el camino, con unos personajes increíblemente bien dibujados a través de las palabras de Ellis y de los lápices de Cassaday. Planetary es, sigue siendo en este su cuarto y penúltimo volumen recopilatorio, una de esas series que merece la pena leer y releer, sobre las que siempre se puede indagar más para conocer sus referentes y que se puede recorrer de principio a fin buscando las claves de la aventura que proponen sus autores. Que son muchas y, de nuevo hay que insistir en ello, muy inteligentes.
La formidable integración entre esas dos vertientes de Planetary se ve perfectamente en el primero de los números incluidos en este cuarto volumen. Elijah Snow navega un río de África en 1933, topándose con una civilización tecnológicamente muy avanzada y con un personaje terriblemente similar al hombre mono creado por Edward Rice Burroghs. El homenaje está servido. Pero no hay más que ir leyendo, atar cabos y dejarse deslumbrar por el final de estas 22 páginas, que concluyen con un vínculo directo con la narración presente. En realidad, y una vez que el misterio principal quedó resuelto (quién era el líder de Planetary, Ellis ha mezclado con aún más brillantez el pasado, el presente y el futuro de los tres personajes principales, Jakita Wagner y Batería completando el trío protagonista con Snow, mientras desarrollaba el enfrentamiento contra los Cuatro y acumulaban hechos sobre la historia oculta del mundo con los que deleitar a los lector. Al mimo con el que se teje la trama principal, hay que sumar un extraordinario conocimiento de los géneros, porque la serie es un salto continuo de uno a otro, sólo en este volumen se pasa de la aventura más clásica a la ciencia ficción más dura, con toques de otras muchas sensibilidades y tonos, con un portentoso manejo del tiempo y del espacio, forjado todo ello con una unidad espectacular, casi inverosímil ante tanto cambio de escenario.
En cada número de Planetary ha sido obligado equiparar los logros derivados de la espectacular imaginación de Ellis a la brillantísima plasmación en los dibujos de Cassaday de cada una de las locuras que están escritas en el guiones. Y este cuarto volumen, por supuesto, no es ninguna excepción. Casi siempre va a ser injusto decir que estamos ante la mejor obra de un ilustrador, sobre todo de uno que ha recibidos los premios más importantes de la industria (también por esta serie), pero si Planetary no es el mejor trabajo de Cassaday desde luego se le parece mucho. Desde la fase de diseño hasta su siempre sorprendente narrativa, pasando por el dominio absoluto que, como Ellis, demuestra de cada uno de los géneros que toca. La aventura fantástica del primer número es fabulosa, pero seguro que hay lectores que se sienten aún más sorprendidos por sus maravillosas manifestaciones de ciencia ficción o por la vertiente más superheroica, la que se ve con los poderes de Jakita, a la que mueve con una precisión inconmensurable, haciendo sentir no sólo su sobrehumana capacidad atlética sino también la velocidad con la que actúa. Planetary no cede, sigue siendo a estas alturas de la serie, ya con un final muy cercano, un relato portentoso, cuya mejor prueba de categoría está en las ganas de seguir hacia adelante pero también retroceder para deleitarse aún más con las sutilezas de Ellis y Cassaday. Brillante.
El volumen incluye los números 17 a 23 de Planetary, publicados originalmente por DC Comics entre diciembre de 2003 y agosto de 2005. El único contenido extra son las cubiertas originales de John Cassaday.
Un título increíble, de lo mejor que ha dado luz el mundo de los comics.
Totalmente de acuerdo, es impresionante la riqueza que tiene en cada episodio…