Guión: Chris Roberson.
Dibujo: Dennis Calero y Alex Ross.
Páginas: 240.
Precio: 19.95 euros.
Presentación: Rústica.
Publicación: Febrero 2015.
Desde hace no muchos años, el cómic se ha volcado con los personajes y los escenarios más emblemáticos del pulp. Masks es una buena prueba de ello, algo que queda confirmado desde el mismo planteamiento de la serie y con el eslogan que aparecen en la contraportada del volumen: «¡Antes de los superhéroes, existieron las máscaras!». Es decir, si el cómic es el reino de los superhéroes, ¿por qué no serlo también de esos personajes de la cultura popular que todo el mundo conoce pero que han tenido una vida mucho menos constante en las viñetas? Chris Roberson crea una historia atractiva para que la Sombra, Green Hornet, Kato, Spider, el Zorro, el Lama Verde, Miss Fury, Black Terror y Black Bat salven el mundo con los lápices de Alex Ross para el primer número y Dennis Calero para los siguientes. ¿El resultado? Uno admirablemente ingenuo y clásico, uno que sirve para actualizar a estos personajes de leyenda sin necesidad de sacarles de sus escenarios más habituales (con la notable excepción del Zorro, a quien pega mucho más el ambiente con el que regresó al cine a finales de la década de los 90 y con el rostro de Antonio Banderas), y uno que ofrece un entretenimiento quizá tan liviano como el de las novelas, seriales e incluso cómics que todos estos héroes protagonizaron en su época de mayor esplender, pero igualmente digno y lleno de elementos de interés.
Quizá el gran inconveniente de Masks sea que, con nueve personajes protagonistas y por mucho que tengan mucho más papel la Sombra, Green Hornet, Kato y Spider, no hay demasiado espacio material para presentar a todos los héroes seleccionados mientras se desarrolla la gran historia de corrupción, miedo y dilemas éticos que plantea Roberson. Pero al mismo tiempo hay que reconocer que ese encanto clásico que tiene la historia, sea por los héroes, por la época o por el escenario, es lo suficientemente atrayente como para que se olviden con facilidad las pocas flaquezas del relato. Roberson plantea el crossover definitivo de un grupo de héroes que por primera vez comparten universo y aventuras, y en ese aspecto hay una fluidez notable, que se ve especialmente en la introducción de cada uno de los personajes y en el clímax final. En realidad, el ritmo no decae en ningún momento, y eso ayuda también a camuflar la intercambiabilidad que puede afectar a algunos de los protagonistas en las escenas más individualizadas. Y sobre todo hay que reconocer a Roberson el acierto de encontrar un marco político y social que, encajando en la ingenuidad con la que el pulp se desarrolló, también tiene lecturas fácilmente aplicables al momento histórico en el que se publica la obra, ya en pleno siglo XXI.
Desde que despuntó con Marvels (aquí, su reseña), Alex Ross se ha convertido por sí solo en un reclamo comercial de primer nivel. Y sus ilustraciones fotorrealistas suelen estar a la altura de lo esperado. Por eso, Masks viene a ser una pequeña trampa. El trabajo de Ross se limita a los diseños, las portadas y, ahí está la mayor trampa, sólo el primero de los ocho números de la serie. En ese número, Ross encandila. Sus personajes son soberbios, sus splash pages espectaculares. Pero en el segundo número cede el testigo a Dennis Calero y deja al lector pregúntadose el porqué y, a partir de ahí, imaginándose cómo habría sido Masks con Ross dibujando todas las páginas. El perjuicio sobre el trabajo de su sustituto es muy grande, y no necesariamente porque Calero no esté a la altura, porque se hace con la serie con bastante facilidad, incluso a pesar de que hay algo en su narración y en su composición de página que a veces no alcanza la brillantez. Pero es que Masks no sólo pone el caramelo en la boca del lector, función que cumple la espléndida colección de cubiertas, sino que incluso lo saborea con ese primer número y tiene que renunciar a él. Eso sí, el sincero entretenimiento que proporciona Masks obliga a pasar por alto también este cambio de ilustrador y disfrutar de cada momento, de las portadas, del primer número y de lo restante. Motivos hay más que de sobra.
El volumen incluye los ocho números de Masks, publicados originalmente por Dynamite entre noviembre de 2012 y junio de 2013. El contenido extra del libro lo forman las portadas originales de Alex Ross, Howard Chaykin, Ardian Syaf, Sean Philips, Aneke, Stephen Segovia, Paul Renaud, Paul Pope y Francesco Francavilla, y un portafolio de bocetos y diseños de Alex Ross.