Guión: Geoff Johns.
Dibujo: Jim Lee y Carlos D’Anda.
Páginas: 192.
Precio: 19,50 euros.
Presentación: Cartoné.
Publicación: Enero 2015.
Dentro de unos años, cuando se pueda colocar el reinicio del universo DC en un contexto más amplio y menos sujeto a la inmediatez, y al margen de su calidad, lo primero que quedará claro es que este será el volumen que hay que leer para ver el auténtico comienzo de la nueva continuidad. Liga de la Justicia. Origen fue el inicio del reboot. ¿Pero es un buen tebeo? Si hay palomitas de por medio, sí. Geoff Johns es un guionista inteligente y Jim Lee es un dibujante espectacular. En otras palabras, Origen quiere ser un buen relato para empezar una continuidad y que ofrezca mucha acción. ¿Los personajes? Bien descritos dentro de lo que se quiere buscar. Es decir. Ni Batman es tan intenso como en la serie de Scott Snyder, ni Wonder Woman es tan mitológica como en la de Brian Azzarello. Liga de la Justicia tiene que ser la traslación al entorno del superhéroe de una sitcom televisiva con medios ilimitados para que funcione su fantasía, y eso es exactamente lo que proponen Johns y Lee, haciendo además apuestas claras por unos personajes según el orden en el que son introducidos en la historia. De esa manera, y como aquí nace Cíborg, los más perjudicados son Wonder Woman, de momento poco más que una amazona sedienta de pelea, y Aquaman, que aporta más al espectáculo que a la psicología. Así que esta, como todas las de DC en las que sale, es una serie de Batman, de Superman y de Green Lantern y Flash.
Sabiendo los objetivos que se marca, Johns ofrece un guión altamente profesional. Hay que entretener con épica y eso es lo que ofrecen estos seis primeros números. Y como lo que se buscaba con el reboot eran nuevos lectores, también hay que reconocer que ese propósito se logra con facilidad. No hay que saber nada de Superman, Batman, Wonder Woman, Flash, Green Lantern, Ciborg y Aquaman para entender y disfrutar el guión. Ni siquiera de Darkseid, primer gran villano de la serie. Sin meterse en demasiadas complicaciones (quizá la única se la forma en la que Batman le cuenta demasiado sobre él mismo a Green Lantern de una forma no demasiado motivada), la historia es interesante y obedece a las pretensiones de la editorial. ¿Que podría haber sido más ambiciosa en términos de historia o psicología de los personajes? Claro que sí, pero entrando en ese concepto palomitero que preside la historia ya desde su primera escena (Batman en Gotham huyendo de la policía y tratando de cazar a un parademonio de Apokolyps) la satisfacción que ofrece es notable. Y planteadas las diferencias entre los personajes, que no olvidemos que no se conocen, Johns se entrega a un clímax que abarca prácticamente toda la historia, puesto que la invasión a a que tiene que hacer frente al Liga aún no formada arranca al final del segundo número y Darkseid se revela en las últimas páginas del cuarto.
Como la acción marca por completo este reinicio de Liga de la Justicia (y es que antes de todo eso hay otra gran batalla entre Superman y Green Lantern), el tebeo está pensado para el lucimiento de Jim Lee. Y si algo sabe hacer Jim Lee, por encima de gustos, filias y fobias, es precisamente lucirse. El ilustrador, uno de los nombres de cabecera de DC desde hace ya muchos años, nunca ha engañado a nadie, ni siquiera cuando saltó a la fama dibujando a los mutantes de Marvel, con lo que ahora que está consolidado como una estrella lo hace aún menos. Cada viñeta está pensada para generar un impacto inmediato que sirve a la espectacularidad que preside la historia. Y eso, incluso con ligeros matices, lo consigue con bastante facilidad. Como Johns y Lee planifican grandes viñetas que favorezcan esa épica visual, la lectura del tebeo es terriblemente amena y entretenida, las páginas se pasan en un suspiro y, a pesar de su sencillez narrativa, es difícil que algún lector se sienta aburrido. Quizá los más clásicos pensarán que era posible un reinicio más consistente y profundo, pero hay que darle el margen de saber que ellos no eran el objetivo principal. Y, con todo, Origen es una historia de ritmo endiablado, correcta en sus planteamientos y con personajes reconocibles, por mucho que Superman tenga más chulería, Wonder Woman más sed de sangre y Green Lantern menos seriedad de lo normal.
El volumen incluye los seis primeros números de Justice League, publicados originalmente por DC Comics entre septiembre de 2011 y febrero de 2012. El contenido extra lo forman las portadas originales de Jim Lee, las alternativas del propio Lee, David Finch, Ivan Reis, Greg Capullo, Andy Kubert y Eric Basaldua, la evolución de los lápices al acabado de la portada de Lee para el primer número y un dossier con información sobre los personajes y bocetos preliminares también de Lee.