CÓMIC PARA TODOS

‘Predicador’ 6, de Garth Ennis y Steve Dillon

predicador_num6Editorial: ECC.

Guión: Garth Ennis.

Dibujo: Steve Dillon y Peter Snejberg.

Páginas: 248.

Precio: 17,95 euros.

Presentación: Cartoné.

Publicación: Diciembre 2014.

Qué sensación tan extraordinaria es la que provoca una serie que te deja con la boca abierta. Predicador tenía un camino marcado, unos personajes bien definidos, un estilo claro, que además convencía desde el primer número. Y ahora llega esta sexto volumen y Garth Ennis cambia por completo las reglas del juego. No con un cliffihanger al uso o de una forma simple que subvierta las propias características de su relato, no. Es que de verdad cambia por completo las reglas del juego. Y no hay que ahondar más en el tema para no destriparle a nadie que no haya leído ya la serie la sorpresa que desencadena ese escenario completamente nuevo. Starr asume un protagonismo espectacular en este tramo del relato gracias a que el volumen arranca con una nueva historia al margen de la serie central que se ocupa de contar su pasado. Excepcional, como todos los one-shots que conformaron el cuarto libro de esta edición (aquí, su reseña), escrito como todo lo demás por un Garth Ennis desatado y sin límite alguno a la hora de mostrar una realidad fantasiosa y una mala leche incontenible con unos personajes que derrochan carisma por los cuatro costados, tanto los protagonistas como los secundarios, cerrando una serie de subtramas y al mismo tiempo abriendo nuevos caminos. Y eso último, hay que insistir en ello, lo hace de una forma brutal.

Ha llegado un punto en Predicador en el que se tiene la certeza de que Ennis hace literalmente lo que quiere con el lector. Somos sus marionetas. Cuando pensamos que tenemos calado a un personaje, sean sus protagonistas, Jesse, Tulip y Cassady, o cualquiera de sus secundarios, el escritor inventa algo y nos rompe los esquemas. ¿Que Starr era el malo? Pues cuenta su origen… y sigue siendo el malo, pero de otra forma y ya le miramos con otros ojos. ¿Que el papel de Cassady entre Jesse y Tulip parece encarrilado? Pues tiene lugar un clímax bestial y ya nada es como antes por razones que son dificilísimas de imaginar incluso para el más avezado de los lectores. Y todo sin perder ni un ápice del descontrol, la subversión, la violencia y los bajos instintos que presiden Predicador desde su primera página. Porque Ennis es un maestro de la sorpresa pero sabe que no se debe salir de lo que encaja en su planteamiento. Al no hacerlo, lo que está consiguiendo es algo bestial, y es que la serie evolucione sin dejar de ser lo que es. Sencillamente admirable. Y si encima es capaz de subvertir sus propias normas sin quebrantarlas haciendo al mismo tiempo historias como la increíblemente surrealista Un mundo Caraculo, entonces no hay mucho más que debatir: Predicador está llegando a un punto en este volumen en el que parece imposible mejorar lo que se está leyendo.

Con un Ennis desatado, hace falta un dibujante que esté a la altura. Y Steve Dillon vaya si lo está. Si Ennis no tiene límite, Dillon sigue el mismo camino. Y casi es mejor no detallar lo que dibuja el ilustrador en este volumen porque supondría reventar muchas de las sorpresas que esconde. Pero lo que sí se puede decir es que buena parte del carisma de los personajes parte de sus lápices. No hay más que ver la forma en la que presenta al Santo de los Asesinos en el clímax del relato, cómo encara las escenas de sexo o cómo provoca la más absoluta hilaridad con los momentos más salvajes, cuando los disparos revientan cuerpos y cabezas sin piedad. Pero quien piense que el salvajismo es el único argumento del ilustrador de Predicador, está completamente equivocado. El último de los números de este volumen, melancólico en grado sumo, es la mejor muestra de lo versátil que es sin perder la identidad de la serie. Dillon sigue por tanto al frente de Predicador en el apartado gráfico, lo que ayuda a que la continuidad sea perfecta y además manteniendo muy alto el nivel desde el primer número, pero al mismo tiempo se agradece que los one-shots estén en manos de otros dibujantes que, como Peter Snejberg aquí, hacen un trabajo espléndido. Cosas así hacen que Predicador sea, más que una serie, un universo. Y uno excepcionalmente brillante.

El volumen incluye Preacher Special: One Man’s War y los números 34 a 40 de Preacher, publicados originalmente por DC a través de su sello Vertigo entre febrero y agosto de 1998. El contenido extra lo forman las portadas originales de Glenn Fabry y un portafolio de ilustraciones de Tim Bradstreet, Glenn Fabry, John McCrea, Doug Mahnke y Joe Quesada y Jimmy Palmiotti.

Deja un comentario

Este sitio utiliza Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Información

Esta entrada fue publicada en 16 abril, 2015 por en Cómic, ECC, Garth Ennis, Peter Snejbjerg, Steve Dillon, Vertigo y etiquetada con , , , .

Introduce tu dirección de correo electrónico para seguir este Blog y recibir las notificaciones de las nuevas publicaciones en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 416 suscriptores

Archivos

Categorías