Jordi Pastor es el rostro detrás de Rubor (aquí, su reseña), una antología de relatos eróticos realizados por una docena de autores en un sugerente bitono rojizo que inspira directamente la sensación que se apunta ya desde el título. Pastor, de hecho, es autor de una de las historias del libro, Basado en hechos reales, que tiene la particularidad de ser contado desde dos puntos de vista, el del hombre y el de la mujer protagonistas, añadiendo algo más de picante a la situación. Con Pastor hablamos de cómo surge la idea de realizar este libro y de algunas de sus claves, además por supuesto de preguntarle por su relato y por sus planes de futuro.
Lo primero de todo, ¿cómo surge y cómo se desarrolla el proyecto de Rubor? ¿Es una idea tuya, es un encargo de La Cúpula…?
Toda nace a raíz de empezar a colaborar en un blog llamado Shoo Bop, creado por Artur Laperla y Marcos Morán, donde cada día es publicado un dibujo erótico de un autor/a diferente. Al cabo de un tiempo pensé que sería interesante proponer de hacer no sólo un dibujo, sino de preparar una historia corta de género erótico. Trabajé la idea con mi colega Paadín, el diseñador del libro y autor de la portada, para que le diera forma y escogí autores que admiro con los que no había colaborado anteriormente.
¿Qué ha cambiado desde el proyecto inicial al libro que finalmente se ha impreso? Seguro que hay más cosas que me puedes contar, pero estoy pensando especialmente en el tono rojizo de todas las páginas para imitar ese rubor del título… ¿Eso estuvo siempre presente?
Siempre estuvo presente el utilizar sólo dos colores, pero el tono llegó mas tarde, siempre bajo la batuta de Paadín.
Viendo que la mayoría de las historias son eróticas o incluso abiertamente sexuales, ¿por qué el título de Rubor? Lo digo porque ese término quizá puede tener para algún lector potencial un tono más ligero y menos explícito…
Una curiosidad, al empezar a mover el proyecto por las editoriales, se hizo con otro título, Cabaré, y al tener ya una editorial confirmada decidimos suprimir ese nombre para que los autores no fueran empujados a realizar una historia bajo el parámetro de lo que podrían sugerirles ese título en concreto. Al final Paadín propuso el título de Rubor una vez leídas las historias que nos entregaron los autores/as. Un título más sugerente y atrevido.
¿Cómo seleccionaste a los autores que participan en la antología? ¿Cómo fue el proceso? ¿Hubo alguno que se quedó fuera aunque tuviera ganas de participar y no pudiera hacerlo por otros motivos?
Tanto yo mismo como Artur, Marcos, Martín, Candela y Danide participamos en el blog Shoo Bop. Los demás son autores con los que siempre he querido colaborar y me intrigaba qué tipo de historia erótica podrían desarrollar. Estoy feliz de que hayan decidido participar. De la lista inicial cayeron un par de autores, uno por falta de modelo para inspirarse y otro porque después de un tiempo se vio incapaz de hacer una historia erótica. Y le pedí participar a otra autora que me encanta su trabajo, pero tampoco pudo estar ahí por falta de tiempo, una pena…
Casi me da rabia hacerte esta pregunta, porque al final supone contribuir a un debate que me parece un tanto absurdo, ya que al final lo que vale es que el cómic sea bueno y no que quien lo firme sea un hombre o una mujer, pero quería saber tu opinión desde dentro. Hay bastante presencia femenina en Rubor, pero ellas siguen siendo minoría. ¿Cómo explicamos eso, teniendo en cuenta la todavía desigualdad social imperante, la situación del cómic en España y el hecho de que se trate de un tebeo erótico?
Nunca me planteé que tuviera que haber un número igualitario en cuanto a autores y autoras solo por mantener un tipo de cuota. Todo el proceso fue muy orgánico, al igual que tampoco escogí a los autores/as por sus inclinaciones sexuales. No fue un proceso tan matemático…
Y aunque viendo la enorme diversidad de estilos que hay entre los relatos asumo que todos los autores tuvieron mucha libertad, ¿qué directrices les diste? ¿Qué límites tenían, sean de espacio, de temática o de cualquier otro tipo?
A cada autor se le dieron las siguientes pautas: Máximo 12 páginas, autores/as completos/as, dos Pantones concretos a utilizar y temática erótica. Nada más. La editorial tampoco censuró nada de lo entregado. Todos se portaron muy bien.
No te voy a pedir que escojas la mejor historia, pero sí me gustaría que me dijeras cuál es la que más te costó conseguir para el libro y, por tanto, estás más orgulloso de que esté en él.
Me sorprendió que Gabrielle (Piquet) aceptara, ya que no la conozco personalmente y todo el contacto lo hicimos a través de Facebook, pero en seguida se apuntó al proyecto, no dudó en ningún momento y creo que quedó muy contenta con el resultado del libro. Me encanta conocer a autores/as que adoro y tener la posibilidad de participar en un proyecto colectivo. Es muy gratificante.
Hablemos de tu relato… ¿Basado en hechos reales está realmente basado en hechos reales o es totalmente imaginado? En cualquier caso, ¿de dónde surge la idea?
Por supuesto que está basado en hechos reales, yo nunca mentiría… Me interesaba hacer una historia erótica desde un punto de vista de un personaje masculino y otro femenino. Por lo que escogí a dos personas que se atraían sexualmente, les planteé una situación concreta y después les entrevisté por separado para que me contaran cuales habían sido sus fantasías durante esa situación. Eso es lo que acabé plasmando en la historia.
Me parece fascinante esa doble lectura que hay en la historia, por un lado por el hecho de estar contada desde los dos puntos de vista, el de él y el de ella, pero también por la forma en la que diferencias realidad y fantasía, borrando los detalles de los rostros en la parte imaginada. ¿Esa idea de la doble dualidad la tenías presente desde el inicio?
Siempre partí de esa premisa. La forma de representar la parte imaginada, borrando las expresiones de los rostros, las definí en el momento de ilustrar las páginas.
Evidentemente, es pronto para hacerte esta pregunta porque imagino que todo depende de cómo se venda el libro, ¿pero hay ganas de más Rubor? ¿Ves factible que haya un segundo libro con nuevos autores? Y de ser así, ¿con quién te gustaría contar que te has quedado con las ganas de incluir en este primer libro o simplemente por imaginar que fuera posible?
Me encantaría hacer un nuevo Rubor, el concepto me encanta. Hay una cantidad enorme de autores/as de los que me encantaría poder leer una historia erótica. Es muy divertido ver como enfoca ese género cada persona. Es todo muy voyeur.
Y para acabar, háblanos un poco de tu futuro… ¿Qué es lo próximo que vamos a ver de Jordi Pastor, en qué estás trabajando ahora?
Pues estoy con una cantidad enorme de proyectos, de momento eso, proyectos, pero tengo la suerte de hacerlo junto a grandes autores y amigos como Danide, Marcos Prior, Juan San Miguel o Sagar Forniés. Aunque creo que lo siguiente que se podrá ver es un nuevo libro junto a Damián, el guionista con el que realicé Khalid, que se nos quedaron varias cosas por explicar en el primer tomo…