CÓMIC PARA TODOS

‘Rubor’

p-ruborEditorial: La Cúpula.

Guión: Marcos Morán, Candela Fernández, Carmen Segovia, Gabrielle Piquet, Artur Laperla, Jordi Pastor, Sergi Puyol, Danide, Giulia Sagramola, Alexis Nolla, Martín Pardo y Enrique Corominas.

Dibujo: Marcos Morán, Candela Fernández, Carmen Segovia, Gabrielle Piquet, Artur Laperla, Jordi Pastor, Sergi Puyol, Danide, Giulia Sagramola, Alexis Nolla, Martín Pardo y Enrique Corominas.

Páginas: 148.

Precio: 17,50 euros.

Presentación: Rústica con solapas.

Publicación: Enero 2015.

Si el objetivo de Rubor, como se indica en la solapa del libro, es que provoque nerviosismo, aturdimiento y excitación, se puede decir con total tranquilidad que su coordinador, Jordi Pastor, ha logrado formar una antología que responde perfectamente a las expectativas. Son trece relatos, aunque en su índice se evite esa referencia supersticiosa y se tire por el habitual 12 +1, de estilos muy diferentes entre sí, que descubren una muy apetecible sexualidad, un erotismo sutil visto desde numerosas interpretaciones, hay deseos y fantasías, y ese color rojizo de todas sus páginas no hace más que acrecentar esa sensación cómplice que provocan las diferentes historias, desde las que colocan al lector en el lugar de un voyeur hasta las que apuestan por integrarle en la pasión desatada en sus páginas. Siempre que hay una antología, es obligado insistir en que hay una siempre agradecida irregularidad, porque ni todos los autores buscan las mismas sensaciones ni todos los lectores se identifican con los mismos anhelos y experiencias eróticas. Pero el mismo hecho de que sea una antología sigue siendo algo a agradecer. Son doce los autores que desfilan por sus páginas, creando cada uno de ellos una sensacional carta de presentación. Todos, por un motivo u otro provocan nerviosismo, aturden y excitan. Y eso es exactamente lo que se busca con este libro de tan sensual contenido.

En Rubor, todas las historias están impresas en ese tono carmesí que imita el color que sube al rostro de cualquiera cuando se producen situaciones como las que narran los doce autores. Y cada relato, en su propio estilo, con sus propios registros, tiene efectivamente la capacidad de alterar la temperatura del lector. Es ahí donde comienza el gran éxito del libro ya desde su primera historia. ¿Una tarea fácil? No, pero Rubor la acomete con acierto y diversidad. Marcos Morán es quien con más claridad apuesta por el voyeurismo en Hueco, dando al lector un punto de vista privilegiado pero minúsculo para ver, y al final entender, los juegos sexuales de una pareja y su significado profundo. Candela Fernández, en Selkie Man, traza una singular pero contundente metáfora sobre las relaciones de pareja, escondiéndola detrás de un trazo desenfadado, casi juvenil. En La jardinera y el cazador, Carmen Segovia traza un divertido juego de seducción que se mueve en situaciones que rozan el surrealismo, cuestión que lleva a gozar de su planteamiento. Gabrielle Piquet, en una historia sin título que acaba siendo la más corta de todo el volumen, habla de la volatilidad del amor con un perro como protagonista y sin diálogo alguno. Melvin, de Artur Laperla, es un divertidísimo retrato de un personaje singular, atemporal pero desde estilo setentero, pícaro y afortunado, realizado completamente en splash pages.

Jordi Pastor es el único autor que repite, contando en realidad el mismo relato desde dos puntos de vista diferentes, (él) y (ella) forman Basado en hechos reales, un díptico sensacional, realista y vivo con el que cualquier lector se puede identificar y que está formidablemente dibujado, en una doble visión de realidad y fantasía. Sergi Puyol aporta en Metodología Medina el toque más humorístico al libro, por su historia y por su estilo como dibujante, además de aportar una agradecida diversidad desde un punto de vista homosexual. Las recetas del sr. Gourmand, de Danide, es probablemente el mejor relato del libro, el que aúna con mayor brillantez sensualidad y sexualidad, una narrativa diferente, una historia imaginativa y un dibujo sensacional. Giula Sagramola entra en Spaghetti y mariscos en una intensa fantasía casi adolescente, tan explícita como emotiva y abruptamente interrumpida. Alexis Nolla también apuesta por la fantasía sexual más novelesca en La fotógrafa, destacando no sólo su estilo directo sino también su contundente y cínico final. Martín Pardo busca un punto de vista diferente y extravagante, encontrándolo, en Manual básico de prevención de riesgos sexuales. Y cierra el libro Enrique Corominas con Gran aventura sexual, un relato de fantasía, más como género que como deseo, sexo y más amor del que se pueda ver a primera vista, añadiendo un dibujo sensacional.

El libro no tiene contenido extra. Paadín es el autor de la portada.

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