Guión: Warren Ellis.
Dibujo: John Cassaday.
Páginas: 160.
Precio: 14,95 euros.
Presentación: Rústica.
Publicación: Octubre 2014.
Ni siquiera haber puesto algunas cartas encima de la mesa resta impacto a Planetary. Eso sucedió en el segundo volumen (aquí, su reseña), desvelando uno de los grandes misterios planteados en la serie desde el principio, una sorpresa tan magnífica como perfectamente natural, pero esta tercera entrega mantiene intacta toda la fuerza de una serie sencillamente extraordinaria. Warren Ellis y John Cassaday siguen trazando un mapa de la historia secreta del siglo XX, como dicen sus propios protagonistas, generando un relato fascinante a diferentes niveles. Lo es contando exactamente eso, esa historia secreta que va formando un relato de aventuras fantásticas con un atractivo ilimitado, pero también a un nivel externo, configurando no ya ese relato de la historia secreta, sino el mayor homenaje jamás rendido a la cultura popular de ese pasado siglo desde dentro de uno de sus medios, en este caso el cómic. Y si dentro de la genialidad reinante en toda la serie encima se rinde ese homenaje con una historia como la que coprotagoniza Batman dentro de este volumen, lo único que queda es rendirse a la excelsa categoría que desprende Planetary, un título medido con precisión, capaz de combinar diferentes técnicas narrativas sin perder un ápice de la frescura original y sin regalar al lector la posibilidad de que anticipe qué es lo próximo que va a pasar.
Planetary engancha sin reservas por sus grandes objetivos, ambiciosos pero nada elitistas, que le permiten crear de la nada una historia de complejas ramificaciones, de incontables referencias y homenajes, pero que funciona incluso sin conocer ninguna de las alusiones que va dejando Ellis con una soberbia inteligencia. Eso es lo que distingue a las buenas historias de las obras maestras, su enorme capacidad de adaptación a lectores de formaciones muy diferentes. Eso sí, captar las referencias eleva Planetary a unos niveles espectaculares, porque así se disfruta a un nivel muy elevado lo que aparece en este volumen, desde la presencia de Shelock Holmes o Drácula pasando por la fascinante historia en la que los integrantes de esta organización secreta va cruzándose con diferentes encarnaciones de Batman. Ellis eleva así hasta los altares más elevados las posibilidades del multiverso que en realidad está explorando Planetary desde el principio. Si todo se centrara en el homenaje, el tebeo ya sería sensacional, pero es que encima ha trazado un plan formidable, con un escenario de ciencia ficción fantástica que es todo un reto para él como narrador y también para los lectores. Y ojo a las diferentes formas de narrar que va sumando Ellis. Planetary es una serie tan fascinante por ello que casi parecen varias series. Y sin ningún límite a la imaginación o a la genialidad.
La genialidad de Ellis es directamente proporcional a la de Cassaday. El elogio a uno no desmerece al otro ni le sitúa a un nivel diferente porque cada uno de ellos trabaja para potenciar las virtudes de su compañero. Si Ellis describe una escena que quita el aliente, Cassaday la dibuja de tal manera que además de quitar el aliento se queda grabada en la retina. Si Cassaday consigue una narración descomunal, Ellis lo aprovecha dejándole en bandeja los momentos que propician ese lucimiento. Ver sus diferentes versiones de Batman es una forma extraordinaria de entender el maravilloso dibujo de Cassaday en la serie, pero ni mucho menos la única. Su dominio de las técnicas narrativas es brutal. Qué maravilla ver el combate que plasma en el último de los números recogidos en esta tercera entrega, pero del mismo modo que consigue hacer creíble lo más increíble que forma parte de Planetary, hasta el punto de que la ciencia ficción deja de parecerlo y el lector casi puede tocar todo lo que dibuja Cassaday, incluso los personajes más reconocibles, los escenarios más cotidianos. Y todo ello manteniendo el carisma de unos personajes inolvidables desde el guión pero a los que el ilustrador dota de una corporeidad impresionante. Se piense en Batman, en Thor, en Frankenstein, en el pulp o en Expediente X, Planetary siempre responde con categoría. Y a cada volumen que pasa, esta obra de arte parece todavía más imponente.
El volumen incluye el Planetary Preview, los números 13 a 16 de Planetary, publicados por DC Comocs entre febrero de 2001 y octubre de 2003, y Planetary / Batman: Night on Earth, de agosto de 2003. El único contenido extra son las portadas originales de John Cassaday.