Guión: Izu y Alex Nikolavitch.
Dibujo: Zhang Xiaoyu.
Páginas: 144.
Precio: 34 euros.
Presentación: Cartoné.
Publicación: Noviembre 2014.
Viendo el vertiginoso arranque que tiene El espectro de los ojos de Azogue, el primero de los tres volúmenes de que consta la serie de Cruzadas que han escrito Izu y Alex Nikolavitch para el dibujo de Zhang Ziaoyu, es difícil pensar que, en realidad, es un primer episodio de ritmo pausado. Pero es así, porque una vez ha presentado el elemento fantástico que va a marcar este relato de ambientación histórica, son los personajes los que cobran fuerza por encima de la acción, las intrigas palaciegas y la relación entre los protagonistas que se va definiendo sin prisa. Y es también curioso que, al mismo tiempo, el libro se lea con mucha facilidad y velocidad, gracias sobre todo a que sus autores no abusan de los diálogos y prescinden de los cartuchos de texto para que sea el contexto el que vaya marcando la pauta de la historia, pero también a la buena narrativa de Xiaoyu en sus ilustraciones, que dentro del buen relato que componen en conjunto tampoco rehuyen el impacto de cada viñeta de forma individual. Dentro de esa casi contradictoria concepción, Cruzadas tiene un punto de partida atractivo y un desarrollo más que aceptable, y deja con ganas de seguir leyendo cuando se llega al cliffhanger con el que tiene que terminar este primer volumen de aventuras medievales que discurren entre caballeros templarios y demonios.
Ese ritmo pausado, roto por alguna que otra escena de acción de las que van poblando el relato, es quizá lo más llamativo de la primera mitad del álbum tras pasar por el prólogo. Y puede que sea también lo más desconcertante, ya que desde la misma cubierta de la impresión de que el objetivo va a ser impactar al lector. Es verdad que poco a poco se saborea con más gusto la elección de Izu y Nikolavitch porque todo tiene su razón de ser, pero al principio cuesta arrancar. Luego todo va cobrando ritmo y la mejora es palpable. Cruzadas no pretende zanjar su recorrido en este álbum, ni tan siquiera cerrar una parte de la historia que quiere contar, por lo que no hay un final y eso parece explicar que este sea un primer acto extenso en el que queden perfectamente definidos los protagonistas y los objetivos de todos ellos. Y ahí es donde Cruzadas empieza a disfrutarse de una forma más evidente. La fantasía funciona, incluso los toques de terror que se exprimen en el prólogo y en la parte final de esta entrega, y lo hace dentro del contacto histórico escogido, aún con las licencias que se toman sus guionistas y que se sienten con especial fuerza en la elección de una protagonista femenina como parte esencial de los combates. El uso del tiempo y los flashbacks es también muy interesante, además de dar un marco para los protagonistas quizá algo tópico por algún detalle pero también muy efectivo por el drama que plantea.
Cruzadas apuesta por un estilo visual bastante sugerente, con elementos clásicos pero también con una propuesta que sabe sacar partido de formas narrativas mucho más contemporáneas. Zhang Ziaoyu saca partido a todas las posibilidades que le ofrece el guión y dibuja con la misma habilidad escenas de misterio o de acción, charlas sosegadas o personajes que encierran una gran tensión emocional. Es difícil destacar un momento concreto de su trabajo de ilustración, aunque quizá sea en el prólogo y en todos los elementos fantásticos que incluye donde deja las mejores sensaciones por el momento, sino que el suyo es un formidable trabajo general, que si sobresale por algo es por la ambientación que propone. Sus grandes escenas de lucha y la interesante y realista manifestación de la violencia que hay en sus dibujos, el buen uso que hace de los escenarios y la forma en la que perfila armas y vestuario hacen que El espectro de los ojos de azogue destaque por su conjunto. A falta de que lo que está por venir confirme las buenas sensaciones crecientes que deja el guión cuando se termina esta primera entrega, Cruzadas es una serie que de momento enamora más por su dibujo, una curiosa mezcla entre la tradición europea y el movimiento del cómic oriental que propone un ritmo tan elevado que parece difícil no pasar un buen rato con esta historia. A la espera de más, pero un buen rato en todo caso.
Les Humanoides Associés publicó originalmente Crusades: Le Spectre aux yeux d’argent en enero de 2010. Como contenido extra, el volumen presenta un portafolio de apenas dos páginas con ilustraciones inéditas y bocetos comentados por los autores.