Guión: Brian Azzaello.
Dibujo: Cliff Chiang y Goran Sudzuka.
Páginas: 96.
Precio: 8,95 euros.
Presentación: Rústica.
Publicación: Octubre 2014.
Hay tanta épica mitológica en la Wonder Woman de Brian Azzarello que es difícil evaluar cada uno de sus números de forma individual. Todo lo que hay en sus páginas desde el primero de sus números (aquí, su reseña) ha ido plantando semillas que van germinando según lo necesita el escritor, y eso va conformando una historia grande, intensa y compleja que va mucho más allá de cada episodio concreto que sirve para construirla. De alguna manera, Azzarello consigue que cada pieza de su puzle sea natural y casi lógica, aunque en el momento en el que sucede pueda parecer menos trascendente o muy espectacular. Porque de todo hay en Wonder Woman, una serie que sigue siendo formidable, que no para de crecer, de ofrecer giros fascinantes y de sostenerse no sólo en la figura de la amazona sino en un elenco de secundarios olímpicos trazados con muchísima inteligencia. Dentro de ese carácter episódico, quien aquí destaca a simple vista es el Primogénito, llamado a convertirse en un villano definitivo para Diana, pero es ineludible prestar atención a Hera, cuyo desarrollo en la serie es uno de lo más interesantes con diferencia. Y no es que el resto esté mal, ni mucho menos, porque Azzarello no sólo se mueve con astucia por todos los ámbitos de la serie, hasta en el humor que se permite descolgar de vez en cuando, y hace un espléndido dúo artístico con Cliff Chiang, artífice del identificable estilo de la serie.
Cada vez queda más claro que esta serie es fascinante por esta nueva encarnación de Wonder Woman que tanto potencia sus vínculos mitológicos como precisamente por los personajes que se mueven a su alrededor. Por eso, no es extraño que algunos de los mejores momentos del relato no tengan a Diana como protagonista (aunque aquí tenga como momento cumbre personal la asunción del papel de diosa de la guerra que había adquirido unos números atrás), como sucede con el impresionante combate entre Apolo y el Primogénito que acontece en las páginas de este octavo número de la edición española, o incluso con la irrupción de Hera en el clímax de este tramo de la historia. Y ojo a la explosión del oponente de Wonder Woman, que ha ido gestándose poco a poco y que aquí encuentra un escenario sensacional. Azzarello ha ido complicando cada vez más el entramado de personajes, lo que da importancia creciente a cada pequeño detalle que hay en el relato. Azzarello obliga así al lector a no perder detalle para tratar de anticipar lo que va a suceder o, al menos, por dónde van a ir los tiros. En realidad, da igual que lo haga o no, porque el entretenimiento sigue siendo de primer nivel, incluso sin tener muy claro el papel de cada personaje en los números precedentes, porque Azzarello narra muy bien y todo lo que implica cada hecho se va intuyendo con naturalidad según acontece.
De alguna manera, y más teniendo en cuenta las líneas precedentes, parece que estamos sólo ante la Wonder Woman de Azzarello y esa consideración sería profundamente injusta. Los guiones de Azzarello probablemente no habrían tenido el mismo impacto con un imposible dibujo noventero, y por eso es tan especial y adecuado el estilo de Cliff Chiang. Goran Sudzuka le suple en fill-ins con bastante acierto, en este volumen en el último número recogido, pero sigue siendo una constante que la serie crece en cada número que dibujo Chiang. No sólo por el diseño del traje de la heroína, de su mundo de mitología o de los poderes desatados que se ven en algunas de las confrontaciones, sino también en lo más cotidiano. Su trabajo es de ambientación, de género pero también, y quizá sobre todo, de personajes. Y al mismo tiempo sigue demostrando que domina los mundos fantásticos y de ficción que necesita una serie como esta. El mejor ejemplo de esa mezcla serían las dos primeras páginas del penúltimo número de este recopilatorio, que pasan con una facilidad brutal de un tono costumbrista a uno cargado de magia y épica. Wonder Woman sigue convenciendo desde todos los puntos de vista posible. Quizá no estén aquí los mejores números que han hecho Azzarello y Chiang, ¿pero quién puede resistirse a una lucha de poder en el Olimpo como la que están narrando?
El volumen incluye los números 27 a 30 de Wonder Woman, publicados originalmente por DC Comics entre enero y abril de 2014. Además de sendos artículos de Alberto Morán Roa, el único contenido extra son las cubiertas originales y alternativas de Cliff Chiang, Jon Katz, J. G. Jones, RC Stoodios y Peter Bagge.