Guión: Scott Snyder y James Tynion IV.
Dibujo: Greg Capullo, Rafael Albuquerque y Jason Fabok.
Páginas: 352.
Precio: 30 euros.
Presentación: Cartoné.
Publicación: Septiembre 2014.
Scott Snyder ya había comenzado a dejar su sello en la mitología de Batman antes de Flashpoint y el reinicio del universo DC, pero fue también uno de los encargados de conducir las aventuras del Caballero Oscuro en la nueva etapa. Y lo hizo con una macrosaga imponente y ambiciosa, El Tribunal de los Búhos. La historia de Gotham y los Wayne siempre ha formado parte de los temas predilectos de Snyder y esta saga es la culminación definitiva de esas ansias. Leído en su totalidad y de corrido, en un único volumen que prescinde de todas las aventuras paralelas de la Batfamilia contra ese misterioso enemigo que da título a la serie, el trabajo de Snyder es bastante más apreciable. Y es que, más que a la de un guionista de cómics, la técnica de Snyder desde el punto de vista del lector se asemeja más a la del novelista. Por eso el recopilatorio mejora el resultado de los comic-books mensuales de 24 páginas que conforman la historia. Su Batman es atractivo, obsesionado y heroico, y Snyder, con la siempre convincente ayuda de Greg Capullo, crea unos oponentes a la altura, un reto que sostiene tanto a Batman como a Bruce Wayne, lo que permite a los autores mostrar diferentes facetas de ambos y dando al personaje un fantástico encaje en lo que supone su ciudad y analizando la relación con los suyos, especialmente con Dick Grayson.
La misión de Snyder no era fácil, porque siendo el arranque de esta nueva versión de Batman, una que en realidad no necesitaba demasiadas modificaciones, le tocó también colocar en su historia algunos elementos introductorios. Su interés en Gotham y en la familia Wayne encontró un perfecto complemento en la primera pelea en Arkham y en el papel, reducido pero significativo, que juega Dick en la historia. A partir de ahí, Snyder tiene vía libre para hablar de sus villanos con mucho acierto, dándoles una sensación de poder increíble y muy bien entremezclada en la trama. Se puede pensar que su triunfo inicial sobre un Batman reacio a creer en su existencia es algo sencillo, pero es el medio que escoge Snyder para llegar a un punto culminante en la historia, laberíntico y psicológicamente complejo. Snyder no sólo no evita mostrar a un Batman físico y capaz de las proezas que cabe esperar de él, pero tampoco elude su faceta detectivesca, confirmando que el mosaico que traza es, sobre todo, ambicioso. Y sale más que airoso del trance, porque cumple con todas las facetas del personaje, es una presentación espléndida del Caballero Oscuro para los lectores que quisieran engancharse a sus aventuras con el nuevo número 1 de la serie y una saga llamada a perdurar en el tiempo, que nada tiene que envidiar a otras muy idolatradas de autores mucho más encumbrados que el propio Snyder.
El grueso del dibujo de este volumen es de Greg Capullo, con quien Snyder forma un gran dúo artístico. Es fácil, muy fácil, dirigir todas las miradas a la narrativa del quinto número de este largo arco argumental, uno en el que el castigo físico y psicológico que sufre Batman le lleva a ir girando la orientación de la página de una forma más que interesante (también en el significativo detalle de la máscara perforada dejando ver el ojo humano y profundizando así en la sensación de delirio que busca esta parte del relato), pero quedarse ahí sería menospreciar el resto del trabajo. Capullo, a quien en algunos aspectos (más en Bruce Wayne que en Batman) se le puede considerar algo deudor de los objetivos que busca Jim Lee en su dibujo, cumple como Snyder en la creación de un Batman carismático y de un enemigo a la altura, tanto por su imponente aspecto físico como en el desarrollo de las escenas climáticas de pelea. Capullo firma un trabajo espléndido, bien complementado por Jason Fabok y Rafael Albuquerque en los segmentos que les tocan para completar la historia. El Tribunal de los Búhos cumple como relato de introducción y con muchos los ambiciosos objetivos que se plantea. No es poco teniendo en cuenta que iba a ser una de las historias más controladas por críticos, lectores y detractores, precisamente por ser la que tenía que sentar las bases de Batman en una nueva etapa. Pero aprueba y con nota alta.
El volumen incluye los números 1 a 11 de Batman, publicados originalmente por DC Comics entre septiembre de 2011 y julio de 2012, y el Annual número 1, de mayo de 2012. Como contenido extra, el libro ofrece un artículo de David Fernández, una entrevista con Greg Capullo, un portafolio de bocetos del ilustrador, varias páginas de guión y a lápiz y las portadas originales y alternativas del propio Capullo, Ethan Van Sciver, Jim Lee, Ivan Reis, Mike Choi, Chris Burnham, Gary Frank, Dustin Nguyen, Jason Fabok, Dale Keown, Rafael Albuquerque y Andy Clarke.
Lo tuve en mis manos, pero solo para regalárselo a mi primo jajaja La verdad es que le tengo ganas, tanto por la historia como por el apartado visual. Espero terminar haciéndome con el pero como siempre el dinero es una barrera importante ante tantas series xD
Buena reseña que me ha despejado las dudas que me quedaban respecto a este tomo ;)
Un saludo.