Ya no quedan más que unos pocos días para que se estrene en España Big Hero 6, la película con la que Disney se adentra muy libremente en el universo Marvel, llevando a la pantalla un grupo poco conocido de superhéroes bajo su particular prisma. Para promocionar la película, este miércoles día 10 de diciembre, sus dos directores, Chris Williams y Don Hall, su productor, Roy Conli, y uno de sus animadores, el español Valentín Amador, protagonizaron una masterclass que acogió la Escuela TAI. Tras una breve presentación de Conli («estoy en el estudio desde hace 21 años, y puedo deciros que no ha habido un momento más emocionante que el actual para estar ahí», dijo, alabando la presidencia de John Lasseter en Disney Animation en los últimos ocho años porque»lo que ha desarrollado es la confianza en las historias») y antes de que Amador se sumara al grupo, Williams y Hall se mostraron entusiasmados por estar en Madrid y presentaron la historia de la película junto con algunos clips de la misma. Después llegó el turno de preguntas, que es donde resolvieron algunas dudas sobre la película, sobre su forma de trabajo en Disney y sobre lo que hace falta para meter la cabeza en este mundo.
Big Hero 6 es una película que está basada en un cómic de Marvel, pero el logo o el nombre de la editorial (que es propiedad de Disney desde hace unos años) no aparece por ningún lado, aunque en los agradecimientos sí se incluyen los nombres adecuados. ¿Por qué esa ausencia? «Básicamente porque la hicimos nosotros», bromeó Hall. El codirector explicó que en Marvel estaban «muy entusiasmados» con la idea, y que de hecho había sobre la mesa varias posibilidades para hacer largometrajes Disney con ellas. «Una vez que escogimos la película que queríamos hacer, Marvel nos dio su total bendición», dijo. Williams añadió que tuvo la oportunidad de hablar con los creadores de los personajes en las viñetas, Steven T. Seagle y Duncan Rouleau, «y estaban encantados». «Fue estupendo ver que aprobaban lo que habíamos hecho, porque lo usamos como base pero nos alejamos bastante del material original», explicó. «Decidimos muy pronto que íbamos a sacar esto del universo Marvel y situarla en nuestro propio universo, por eso transcurre en San Fransokio», completó el razonamiento Conli. Eso sí, cuando se hizo mención a la escena que cierra la película como la mejor de cualquier película Marvel, todos al unísono dijeron: «¡Tenéis que verla hasta el final de los créditos!».
La película se beneficia de dos grandes hallazgos a nivel visual. «Desarrollamos un nuevo sistema llamado Hyperion, básicamente un programa de renderización», dijo Hall, que les dio unas posibilidades enormes en cuanto a la luz. Tan complicado era que se pensó en aparcarlo hasta la siguiente película Disney, pero vieron que les proporcionaba muchas posibilidad en esta y arriesgaron. «Construimos un mundo muy ambicioso, con muchas fuentes de luz en él, y el hecho de que la luz rebotase de una forma más realista nos ayudó mucho», añadió Williams, que destacó además que Baymax es un personaje translúcido al que también benefició mucho este sistema. El otro gran acierto de la película a nivel tecnológico es el que permite la creación de masas más realistas. «En muchas películas animadas sueles ver puede que ocho personajes masculinos y otros ocho femeninos», explicó Conli, mientras que en Big Hero 6 «se crearon cerca de 700 personas individuales». «Queríamos que fuera un mundo dinámico y multicultural», sentenció, por lo que las escenas de masas debían «reflejar una ciudad como las de hoy». Eso, además, permitió que buena parte del equipo se incluyera en la película como esos personajes.
«No hay límites», llegó a proclamar Hall, gracias a la tecnología que se puede utilizar en la animación, y su codirector se mostró convencido de que eso obliga al autocontrol para «no tratar de llenar la pantalla con un millón de naves espaciales». «En esta película hay momentos que son visualmente muy espectaculares, pero no apabullamos al público», dijo, porque creen que han sido conscientes de que «puedes hacer cualquier cosa pero no hay que hacerlo todo sin parar, hay que definir esos momentos que sean más tranquilos o más simpáticos». Williams, de hecho, recordó que aunque sea «un colorista origen de superhéroes con mucha diversión», al final se trata de una película muy humana «sobre la pérdida y lo que significa perder a alguien». Hall detalló lo mucho que ayuda el proceso que se sigue en Disney para que la película funcione. «Escribimos un guión, lo convertimos en un storyboard, lo juntamos y lo filmamos, y lo vemos muchas veces. En esta ocasión lo vimos ocho veces, internamente, claro. Invitamos a todo el estudio a verla y después nos vamos a una sala de reuniones con John Lasseter y todos los directores, y hablamos de lo que funciona y de lo que no funciona», dijo. Williams añadió que «al principio no pasa nada por cometer errores o si la película no funciona, es un proceso para saber qué funciona».
Todos se mostraron de acuerdo en que la clave para el buen resultado de la película es Baymax, algo que según Conli ya notaron en los primeros pases de ese storyboard filmado. «No es fácil tener un protagonista de 14 años, porque los chicos de 14 años no suelen ser muy agradables», dijo el productor entre risas, convencido de que «teníamos que encontrar una manera de hacer que este chaval sea adorable», y esa forma se personificó en Baymax. Hall aseguró que han visto todos los robots posibles que se han hecho en el cine para dar con un diseño único y destacó en el proceso de investigación para la película el momento en el que conoció a un grupo llamado Girls of Steel Robotics, un programa de estudiantes formado por chicas. «Me impresionó su espíritu, de verdad adoran la ciencia», dijo, y eso se ve reflejado en otros dos personajes del filme, Honey y Go Go. «Una de las cosas de las que más orgulloso estoy de esta película es que trata de chicos muy inteligentes, que utilizan su intelecto y su tecnología», confesó Conli, a lo que Hall apostilló que siempre tuvieron claro que no querían superpoderes sino supertecnología.
Hubo muchos elogios para Lasseter. Conli recordó que cuando llegó a Disney hubo una época en la que las decisiones las tomaban ejecutivos y no cineastas. «John es un gran cineasta. Es fantástico que cuando tienes un problema vas a hablar con un cineasta sobre ese problema, y él puede hablar con los productores y con los directores, él ha estado ahí, sabe del tema», explicó, y por eso la mayor fuerza de Disney está en que se cuenta con un equipo «con el que puedes hablar sinceramente, es gente que sabes que te va a dar su auténtica opinión». «No significa que tengas que hacer la solución que te dé, o seguir lo que te dicen, pero tienes la oportunidad de evaluar la historia desde su perspectiva. John puede ser muy fuerte, pero creo que no fuerza a nadie a hacer algo… hasta que algo no funciona un par de veces, entonces sí te fuerza», añadió de nuevo entre risas. «Todos somos unos locos de la animación», confesó Hall, pero antes «no podíamos hablar de esto con nuestros jefes». «Nadie tiene una pasión por la animación mayor que la de John», aseveró. Y Williams habló de las reuniones con Lasseter, que por muy bien preparadas que estén «a veces acaban con los presentes viendo trailers de James Bond».
Se les preguntó qué habilidades hay que tener para trabajar en el campo de la animación. Williams destacó que para ser un director «uno de los mejores terrenos para aprender es ser dibujante de storyboard», como lo han sido muchos directores de Disney, pero sobre todo puso el énfasis en las historias. «Si quieres hacer películas, tienes que aprender a escribir», dijo, convencido de que la historia «es lo más importante en cualquier película y es lo que más se descuida». Hall les instó también a que dibujen mucho. Y Amador añadió que es imprescindible «estar preparado para trabajar en equipo y dejar tu ego a un lado», para «ser muy vulnerable» y «ser criticado de forma constructiva». «No es tu idea, es la del estudio», dijo convencido de que las conversaciones que se tienen en ese sentido son «siempre para bien». «Cuando estudias animación, todo es sobre uno mismo». Y Hall cerró la masterclass con esa idea. «Una de las cosas que he aprendido en los veinte años que llevo en Disney es que cuando llegué estaba lleno de confianza y estaba seguro de que cada idea que tenía era genial, pero me he dado cuenta de que, incluso cuando estás absolutamente seguro de algo, a veces estás equivocado. Hay que tener eso presente y estar abierto a los puntos de vista de los demás.
Big Hero 6 se estrena este próximo 19 de diciembre.