Guión: Charles Soule.
Dibujo: Javier Pulido y Ron Wimberly.
Páginas: 144.
Precio: 13,50 euros.
Presentación: Rustica con solapas.
Publicación: Octubre 2014.
Las superheroínas están siendo protagonistas principales de muchas de las mejores series que están editando ahora mismo las grandes editoriales norteamericanas. Eso es un hecho, por mucho que detrás de ello esté un esmero especial por intentar llegar a un sector de público que, quizá procedente del cine, todavía no haya dado el salto al cómic. Hulka, un personaje con el que Marvel no siempre ha tenido claro qué hacer, no termina de llegar a ese punto aunque el arranque de la serie fuera sumamente prometedor en este primer volumen, Ley y desorden. Ver a un superhéroe lejos del entorno superheroico es algo que también se ha puesto de moda, y es lo que pretendía Charles Soule con esta serie. Hulka, como abogada. Y por su cuenta, en un bufete que ella misma abre y dirige. Y la cosa funciona. Quizá no hasta el punto de que se vea a Hulka como el personaje que tendría que ser, pero sí como espléndida comedia de acción por la que van desfilando los personajes Marvel más diversos, desde Gata Infernal como secundaria habitual a Tony Stark, Daredevil o el Doctor Muerte como invitados. No es que sea nada especialmente nuevo ni rompedor, pero es indudablemente divertido.
Soule parecer asumir desde el principio justo eso, que la serie va a ser un entretenimiento. No va a cambiar la esencia del personaje ni los cimientos de Marvel. Se trata de pasarlo bien con un personaje femenino sólido. Y hasta ahí cumple con creces. Es verdad que, en ausencia de grandes heroicidades (y algunas de ellas sucediendo fuera de plano), Hulka podría ser una protagonista intercambiable, pero la diversión está ahí. La serie encuentra un rincón apetecible para desarrollarse, los aspectos legales de un universo plagado de superhéoes y, por tanto, de elementos que hacen que las leyes sean difíciles de aplicar (¿cómo se impide legalmente que el Doctor Muerte secuestre a su propio hijo cuando este solicita asilo político en Estados Unidos?), pero a veces también hay más interés en el otro lado de la historia, aquel al que hace frente Hulka, que en ella misma. Por momentos, importa más el conflicto de Gata Infernal, los secretos de esa ayudante que contrata Hulka o incluso el papel secundario de Tony Stark y la forma en la que deriva los asuntos legales a otro departamento que los esfuerzos de Jennifer Walters por sacar adelante su recién creado bufete.
Si el invento acaba por funcionar con relativa facilidad es algo que también hay que agradecer al formidable trabajo de Javier Pulido. Su estilo no es el más clásico en el cómic de superhéroes, y eso es justo lo que necesita una serie que quiere marcar distancias y encontrar rincones más cómicos y apegados a la realidad que los tebeos cósmicos de Marvel. Pulido, con sus formas sencillas, encuentra la manera de que funcionen los momentos más humorísticos y los de acción, con pequeños artificios narrativos en la composición de las páginas. Lo malo del volumen es que cuando el lector tiene completamente asimilado el estilo de Pulido y lo ha identificado por completo con la serie, Marvel cambia de ilustrador y de tercio. Ron Wimberly se encarga de los dos últimos números y su estilo no tiene absolutamente nada que ver con el de Pulido. Sus formas son imposibles y sus perspectivas son tan personales como exageradas. El retrato de los personajes, en especial el de Hulka, es mucho más difícil de asimilar. El cambio de ilustrador hace que este primer recopilatorio de Hulka sea un tanto desconcertante. Y saber que la serie ya está cancelada en Estados Unidos no es un síntoma demasiado halagüeño. Lástima.
El volumen incluye los seis primeros números del sexto volumen de She-Hulk, publicados originalmente por Marvel Comics entre abril y septiembre de 2014. Como contenido extra, el libro ofrece una presentación de Raimón Fonseca, un portafolio de bocetos de Javier Pulido, las cubiertas originales de Kevin Wada y las alternativas de Skottie Young, John Tyler Christopher Ryan Stegman, Siya Oyum, Amanda Conner y Kris Anka.