Guión: Pierre Seron y Albert Desprechins.
Dibujo: Pierre Seron.
Páginas: 192.
Precio: 29,95 euros.
Presentación: Cartoné.
Publicación: Octubre 2014.
Cada vez que se publica una obra clásica del cómic (sobre todo europeo) en un formato de lujo, el público se divide en dos grandes grupos. Por un lado están los que crecieron con esos tebeos, publicados de forma caótica en diferentes publicaciones pero que dejaron un enorme recuerdo en su mente de lectores infantiles. Por otro, los que no conocen o no llegaron a leer esas series. Con esta nueva y definitiva edición de Los hombrecitos, que arranca en un primer volumen que recoge sus Primeras historias, las publicadas entre 1967 y 1970, la conclusión es que ambos grupos son igual de afortunados. El primero recibe una ración de nostalgia con la que alimentar el amor por el tebeo, rememorando aquellos días en los que se aprendió esa forma de enriquecer la mente. El segundo tiene la suerte de descubrir ahora por primera vez un título emblemático de la revista Spirou, creado por Pierre Seron y desarrollado junto a Albert Desprechins, y que mezcla la ciencia ficción, el humor y el tebeo para todas las edades siguiendo las aventuras de los habitantes de un pueblo que ven reducido drásticamente su tamaño al tocar un meteorito.
Es relativamente fácil encontrar en Los viajes de Gulliver y su experiencia en Lilliput la influencia más evidente para esta serie, pero hay en el trabajo de Seron una ambición de llevar ese planteamiento, el de un pueblo de hombres de escaso tamaño, a un escenario por un lado realista y por otro de ciencia ficción. El realismo está en las situaciones que relata, como los dos presos que se escapan de la prisión en Los fugitivos, la enfermedad de uno de sus vecinos que tienen que averiguar cómo curar en El hombrecito que ríe o la forma en que un grupo de ellos tienen que encontrar el camino de vuelta a casa en Ratones y hombrecitos. La ciencia ficción viene por el entorno en que se desarrollan las aventuras de Los hombrecitos. La comunidad de Rajevols, que así se llama el pueblo afectado por esta extraña condición, es futurista. Sus vehículos lo son, incluso sus vestimentas y su aspecto beben más de fuentes cercanas al género que al realismo que después impregna las situaciones a las que tienen que hacer frente. Y la mezcla desemboca en un universo atractivo y cargado de diversión, en el que muchas veces ni siquiera hace falta identificar a sus protagonistas con sus nombres o sus bagajes personales.
No hay que olvidar que, con la enorme imaginación que hay en los relatos y los temas adultos que se deslizan en sus planteamientos, Los hombrecitos es un tebeo infantil-juvenil. Por eso es tan decisivo en el impacto que genera el estilo de Seron como dibujante. Su caricatura, no ya sólo muy europea sino muy propia de la revista Spirou, es el centro de la diversión que genera la serie y de la universalidad de su humor, por edad de los potenciales lectores y por la cultura a la que pertenezcan. La única pega que se puede encontrar viene derivada por la ausencia de originales de calidad en alguna de las historias que se reproduce en el libro, algo ajeno a la edición española que, de hecho, es una mejor espectacular con respecto al tebeo que se publicó por primera vez. Pero al margen de ese detalle el dibujo de Seron es carismático y juguetón, perfecto para que Los hombrecitos se pueda leer siempre con una sonrisa en la cara. Y además se nota una evolución historia a historia, con un Seron cada vez más dispuesto a asumir riesgos a crear escenarios más complejos, lo que indudablemente va haciendo crecer esta inolvidable serie que arranca con este libro.
El volumen incluye seis relatos de Les petites hommes: Alerte à Eslapion-sous-Rajevols, Les évadés, Le petit homme qui rit, Les petits hommes et un coq, Des Pâques pour deux enfants y Des souris et des petits hommes, publicados originalmente en Spirou entre los números 1.534 y 1.662, entre septiembre de 1967 y febrero de 1970, recopoliados por Dupuis. El contenido extra del libro lo forman las portadas originales de Spirou y un completo artículo sobre el origen de la serie, ilustraciones poco conocidas y un repaso a su publicación hasta ahora en España.