Guión: Ryōsuke Takeuchi.
Dibujo: Takeshi Obata y Yoshitoshi ABe.
Páginas: 216.
Precio: 8,50 euros.
Presentación: Rústica con sobrecubierta.
Publicación: Octubre 2014.
La lectura del segundo volumen de All You Need Is Kill engrandece notablemente el ya muy entretenido divertimento de ciencia ficción que ofrecía la primera entrega (aquí, su reseña). No sólo por formar un fantástico díptico, con el primer número centrado en la figura de Keiji Kiriya y este segundo en Rita Vatraski, sino también por contar con una espléndida resolución, en un doble clímax que evidencia hasta qué punto el cine no es tan valiente como el cómic o el manga a la hora de cerrar sus apocalípticas y más pesimistas historias de ciencia ficción. Comparar este final con el de Al filo del mañana, versión norteamericana de la novela original de Hiroshi Sakurazaka, es un ejercicio estéril, por supuesto, pero sirve para elevar la categoría de este manga, espléndidamente dibujado por Takeshi Obata siguiendo los diseños de Yoshitoshi Abe, y para minimizar el impacto de la película, por mucho que sea uno de los mejores blockbusters de este año procedentes de Hollywood. All You Need Is Kill, cuyo título cobra pleno sentido en estas páginas más que en las del primer volumen, es una espléndida muestra de género y de la necesidad de incorporar personajes atractivos a las tramas imaginativas para que estas funcionen.
Lo más probable es que Takeuchi tenga que repartir méritos con Sakurazaka por lo que se expone en el manga de All You Need Is Kill. Más allá de esa apasionante premisa, la de unas grotescas criaturas que invaden la Tierra, lo más fascinante de la historia está en el formidable uso del tiempo que propone. Dentro del relato, por supuesto, pero también en la forma en la que se plasma en las páginas. Lo que consigue el manga es que, efectivamente, se tenga la vertiginosa sensación de estar en un bucle temporal, que es lo que le sucede a Keiji y Rita, con acertados saltos hacia atrás y adelante, empezando por el flashback inicial de este segundo volumen en el que se cuenta la vida de Rita antes de convertirse en la Perra de Combate en esta guerra contra el feroz enemigo. Takeuchi deja que la acción adquiere todo el protagonismo que necesita un escenario de ciencia ficción y mechas como el que plantea, pero al mismo tiempo sabe aprovechar la humanidad de los personajes, sus pensamientos por la situación extraordinaria que viven. En ese sentido, es muy emocionante la escena en la que Rita descubre que hay alguien más con el mismo don que le ha permitido ser una heroína de guerra.
Esa misma escena describe a la perfección el buen trabajo de Obata, porque ambos entienden y transmiten que la esencia de la historia no está sólo en el salvaje divertimento de ver a dos máquinas de guerra en acción sino también su interacción humana. Lo más destacable en el dibujo de Obata en este terreno más personal está probablemente en el retrato de Rita. Era notable la dificultad de reflejar su casi adolescencia y por tanto cierta fragilidad física con respecto a sus compañeros de armas y al mismo tiempo su enorme fortaleza de carácter, pero Obata sale más que airoso. En la parte más salvaje, sabe entregarse al frenesí de la batalla, contribuyendo a la necesaria confusión del momento, a la espectacularidad de las páginas más intensas. All You Need Is Kill se cierra de esta manera con un sabor de boca que incluso mejora las buenas sensaciones que ya dejó su primer volumen. Su contenido desarrollo, en apenas dos volúmenes, y saber que no necesita cerrar el universo que muestra son dos aciertos más que sumar a la espléndida narración escrita y visual que proponen sus autores en esta entretenidísima adaptación, imprescindible para los aficionados a la ciencia ficción, lectores de manga o no.
Las revistas Weekly Yopung Jump en japonés y Weekly Shonen Jump en inglés publicaron All You Need Is Kill, cuyo título original es Ōru Yū Nīdo Izu Kiru, entre enero y mayo de 2014. Shueisha editó los dos volúmenes recopilatorios en 2014. No tiene contenido extra.