Título original: Next Avengers: Heroes of Tomorrow.
Director: Jay Oliva.
Reparto: Noah C. Crawford, Aidan Drummond, Brenna O’Brien, Dempsey M. Pappion, Adrian Petrew, Tom Kane, Fred Tatasciore, Ken Kramer, Michael Adamthwaite, Shawn MacDonald, Nicole Oliver.
Guión: Christopher Yost.
Música: Guy Michelmore.
Duración: 78 minutos.
Estreno: 2 de septiembre de 2008 (Estados Unidos, vídeo).
La primera impresión de cualquier versión de un personaje conocido reconvertido en niño es, como poco, dudosa. Se venda como se venda, es inevitable pensar que no es más que una forma de estirar el chicle, de rebajar contenidos para una audiencia más infantil o incluso la de desvirtuar la esencia de ese personaje dándole su imagen a otro que poco tiene que ver, engañando de alguna manera al comprador, lector o espectador. Dentro de ese concepto, Next Avengers: Heroes of Tomorrow es todo un soplo de aire fresco. En primer lugar, porque en lugar de replantear a los personajes más conocidos como chavales lo que hace es explorar un futuro alternativo, uno además terriblemente sugerente en el que Ultrón se ha erigido como triunfador del enfrentamiento definitivo con los Vengadores. De esta forma, los protagonistas son los hijos de los héroes más poderosos de la Tierra y, al mismo tiempo, su última esperanza. Con ese planteamiento, la película ofrece una diversión más que acertada. Es casi inevitable que se caiga en algunos tópicos, pero nada chirría dentro de un planteamiento juvenil muy aceptable y entretenido.
Next Avengers engancha desde el principio, con un espléndido prólogo que tiene un indudable sabor a cómic. Cabe preguntarse cómo habría sido esa secuencia narrada como una batalla completa y no narrada en off, y seguro que esa es la épica que habrían disfrutado los aficionados al género de superhéroes en general y a los Vengadores en particular, pero para los objetivos que tiene esta película es un formato perfectamente válido. Y es que lo que se busca es explotar estas revisiones de los héroes, con paralelismos con sus progenitores pero también elementos novedosos que dan personalidad a los cinco críos que encabezan el reparto y que revisan las cualidades de Capitán América, Thor, Avispa, Ojo de Halcón y Pantera Negra. Y para completar el grupo de una forma todavía más perfecta, Iron Man y Hulk hacen su aparición en la historia. Es una pena que el cartel reviente esa sorpresa, la aparición de esos dos Vengadores clásicos tantos años después de sus momentos de gloria, sobre todo en el caso de un Hulk que basa su protagonismo en el clímax de la película, pero así es el marketing.
Jay Oliva, director del filme, y Chris Yost, su guionista, aciertan a la hora de mezclar estos dos elementos ya mencionados, el peso de la historia de los Vengadores y su enfrentamiento definitivo con Ultron y que la edad de sus protagonistas ya invite a una audiencia más joven que de costumbre. La película, en ese sentido, es perfectamente válida para los más pequeños y para los adultos. Los chavales verán un magnífico espectáculo en el que niños de su edad acaban erigiéndose en los héroes, como sucede en otras tantas películas de este u otro género desde hace tantos años, aplicando una fórmula que nunca parece agotarse. Pero para los adultos hay momentos evidentes de diversión. La aparición de Ultrón es tan inquietante y poderosa como se espera del personaje. El duelo con Iron Man cuenta con una animación lo suficientemente competente como para emocionar y las menciones continuas al pasado completan un escenario muy atractivo. Y por si fuera poco, juega un papel primordial en la historia un concepto que Alex Ross y Jim Kruegger explotaron previamente en el oscuro futuro imaginado en Tierra X (aquí, su reseña).
El triunfo cinematográfico de Marvel sobre DC en las películas de acción real es bastante contundente desde hace más de una década, pero en animación sucede lo contrario. Eso lleva a valorar todavía con más cariño la propuesta de Young Avengers (y hace que no sea nada extraño que Jay Oliva se pasara después a Warner para trabajar con los personajes de la competencia), porque su animación es muy atractiva (lejos, si se quiere, de la animación que llega a los cines, pero manteniendo el tipo dentro de los filmes que se destinan al mercado de vídeo) y está al servicio de la historia en todo momento. La trama es relativamente sencilla, pero incluso se agradece que sea así. Las dobleces argumentales y de los personajes se dejan en el segundo plano que hace alusión al pasado, provocando en el espectador el deseo de saber más de la historia previa, la de cómo llegan a nacer estos nuevos Vengadores y por qué han de ser escondidos de las garras de Ultron, pero lo que hay en la pantalla brilla. Y es que James, Torunn, Pym, Azari y Francis son personajes muy atractivos, a los que da gusto ver y que además dejan el camino abierto para ser utilizados de nuevo.