Guión: J. Michael Straczynski.
Dibujo: John Romita Jr. y John Romita Sr.
Páginas: 192.
Precio: 9,99 euros.
Presentación: Cartoné.
Publicación: Enero 2012.
La prolífica e interesante etapa de J. Michael Straczynski en Amazing Spider-Man tuvo uno de sus puntos álgidos en el número 500 de la serie. No hace falta recordar lo mucho que gustan estos números redondos a las editoriales norteamericanas, y Straczynski escribió para la ocasión una historia en tres partes, una auténtica celebración de lo que supone Spiderman, de su maravillosa historia y del momento que vivía, con un Peter Parker alcanzando una madurez personal con la que Stan Lee y Steve Ditko no soñaron 500 números atrás. Aunque algunas de sus ideas fueran discutibles, no las de las historias que hay en este volumen, Straczynski siempre demostró un formidable conocimiento del personaje, sabiendo encontrar el punto perfecto entre la fantasía, la acción, el humor y el realismo que siempre caracterizó a Spiderman, en realidad el primer superhéroe que podía tener los mismos problemas que sus lectores, en el instituto, con su familia y con su chica, y que aquí, convertido en un treintañero, sigue siendo un modelo irresistiblemente cercano para quienes se asoman a sus historias. Feliz cumpleaños, sin duda.
La magia de este Spiderman de Straczynski radica en que el autor entiende la forma más pequeña y modesta de abordar al personaje con la misma eficacia que plasma la aproximación más profunda. Por eso los dos primeros números son en realidad sobre Peter Parker ayudando a una alumna de su instituto que tiene problemas, que de alguna forma encaja en la relación de Spiderman con Ezekiel. Por eso, Feliz cumpleaños es una historia que toca una invasión en Nueva York en la que participan todos los héroes pero que se centra de forma íntima en Spiderman y en Peter. Por eso los dos últimos números son retazos personales de la vida de Peter, el primero de ellos con el protagonismo de la eterna tía May. Y por eso, entre todos estos elementos, Straczynski consigue hablar con un acierto casi insuperable de la relación de Peter con Mary Jane o con su tío Ben sin necesidad de hacer una historia que se centre en ellos. En cada página se nota que el guionista entiende a Spiderman, a Peter y a su mundo. Y por eso resulta casi imposible no disfrutar, incluso con sonrisas cómplices (inevitable en la escena con Mary Jane en la cama), con cada elemento que introduce.
Todo el volumen lo dibuja John Romita Jr., pero es obligado detenerse en primer lugar en las pocas páginas de las que no se encarga. Para finalizar ese número 500, el ilustrador escogido no fue otro que su padre, el mítico John Romita Sr. Y ese cambio ofrece al lector la oportunidad de retroceder hasta épocas pasadas, gloriosas, hasta tebeos con los que hemos crecido quienes hoy somos adultos. Apenas cuatro páginas tiene ese efecto. Su hijo, Romita Jr., es un ilustrador diferente pero al que se pueden poner también muy pocos peros. Como a Straczynski, no le importa la escala de la escena para sacarle todo el partido. Su Spiderman en acción es fascinante, pero no lo es menos una escena en la que Peter y la pequeña Melissa hablan o los momentos de protagonismo de la tía May. Y si hay un aspecto juguetón y agradecido dentro de lo que no es la acción superheroica, éste no sería otro que la hermosa complicidad (incluso sexual, por mucho que esto siga siendo un tebeo para todos los públicos) que traza entre Peter y Mary Jane. Si encima regala la espléndida splash page doble del número 500, no hay otro juicio posible que el aplauso.
El volumen incluye los números 55 a 58 del segundo volumen de Amazing Spider-Man y los 500 a 502 de la misma serie recuperando la numeración original, publicados por Marvel entre septiembre de 2003 y febrero de 2004. Como contenido extra, el libro ofrece una introducción de Julián M. Clemente y las cubiertas originales de Mike Deodato, Tony Harris, J. Scott Campbell y Jason Pearson, además de dos páginas en tinta de John Romita Jr.