Guión: Peyo.
Dibujo: Peyo.
Páginas: 144.
Precio: 31,95 euros.
Presentación: Cartoné.
Publicación: Septiembre 2014.
Todo empieza aquí. Y esta vez esa frase que puede parecer tan pomposa encuentra un significado muy especial. Johan y Pirluit empieza aquí, en el contenido de este volumen de la cuidadísima edición que ha preparado Dolmen para rescatar del olvido editorial, que no de la memoria del aficionado, la obra más emblemática y cuidada del gran Peyo, por mucho que Los Pitufos se llevaran la gloria internacional con más facilidad. Este libro incluye, junto a un sinfín de contenidos extra que hacen de la posesión de un ejemplar una de las decisiones más sabias que puede adoptar un coleccionista, los tres primeros álbumes, los dos primeros siendo todavía Johan, porque Pirluit se introduce en el tercero. Johan y Pirluit es, desde el principio, un título especial. Lo que hoy se ve como uno de los títulos de referencia de la fantasía juvenil procedente del cómic franco-belga es, visto desapasionadamente y sin criterios históricos, un magnífico entretenimiento para todos los públicos. Divertido y espectacular, el trabajo de Peyo deslumbra y se nota el enorme cuidado que pone en las historias y en la creación de un maravilloso mundo propio.
El castigo de Beasenhau y El amo de Roucybeuf cuentan con la mencionada particularidad de que Johan es el protagonistas absoluto de las historias. En la primera de ellas se nota que el dibujo de Peyo y los diseños de los personajes no están totalmente asentados, con un entintado más grueso, pero hay espléndidas ideas que salen adelante gracias al espléndido sentido narrativo del autor, que incluso se permite incluir aquí una de las escenas de batalla más espectaculares de toda la serie. La curiosidad de esta edición de El castigo de Beasenhau está en la inclusión comentada de una página que en su época decidió omitirse, una escena de tortura a un prisionero. En la segunda, Peyo se muestra como un narrador con más confianza en sus posibilidades, capaz de mostrar una historia más compleja, en la que incluso se permite jugar con el misterio al desconocerse la identidad de un traidor. Es en El amo de Roucybeuf donde Peyo termina de dar a Johan el aspecto que sería definitivo. Como ilustrador, y dentro de la sencillez juvenil por la que siempre apostó, se nota la mejora de sus habilidades, sobre todo en las espléndidas coreografías de lucha.
Es difícil ignorar que en esas dos historias es donde se gesta en realidad la leyenda de una serie mágica, pensada para un público de corta edad pero que aún hoy hace las maravillas de los adultos. Pero es igualmente cierto que Pirluit se convirtió en un complemento tan perfecto de Johan que El duende del bosque de las rocas tiene un encanto especial y diferente. Las historias de origen funcionan así, sobre todo cuando se leen sabiendo ya la enorme sintonía que hay entre los dos personajes protagonistas. En realidad, los elementos sobre traiciones palaciegas no dejan de recordar a El amo de Roucybeuf y la batalla final tiene un corte similar a la de El castigo de Beasenhau, pero Peyo se supera, da a todo un acabado más perfecto y logra así la primera gran historia de la serie, gracias también al delicioso humor que puede usar gracias a la inclusión del pequeño granuja rubia y su cabra, Biquette. En la lectura de este primer libro recopilatorio de Johan y Pirluit es imposible que el lector no se sorprenda a sí mismo sonriendo, disfrutando como lo haría un niño que descubre una de estas historias por primera vez. Por eso es un título legendario.
El volumen incluye las tres primeras historias de la serie, Le Châtiment de Basenhau, Le Maître de Roucybeuf y Le Lutin du Bois aux Roches, publicados originalmente por Dupuis las dos primeras en 1954 y la tercera en 1956. El cuantioso contenido extra del libro arranca con las primeras tiras de Johan, publicadas los periódicos La Dernière Heure y Le Soir, cuantioso material gráfico raro o inédito y varios artículos, entre ellos extractos del libro Peyo, L’Enchanteur, de Hugues Dayez, que hablan de las tres historias incluidas en este volumen y un texto de Alfons Moliné sobre la huella en España de la editorial Dupuis.