CÓMIC PARA TODOS

‘Cibercafé a la deriva’ 1, de Shuzo Oshimi

cibercafealaderiva_mediumEditorial: Milky Way.

Guión: Shuzo Oshimi.

Dibujo: Shuzo Oshimi.

Páginas: 256.

Precio: 8 euros.

Presentación: Rústica con sobrecubierta.

Publicación: Junio 2014.

A la hora de hablar de Cibercafé a la deriva, hay un referente claro: Aula a la deriva, de Kazu Omezu. Shizo Oshimi coge la misma premisa pero, de una manera sutil e inteligente, la hace evolucionar. Si en la obra de Omezu los protagonistas eran niños, ofreciendo una suerte de cuento de terror tendente a inquietudes que en cierta medida pudieran recordar a El señor de los moscas en un escenario de ciencia ficción, aquí existe una conexión escolar adolescente pero los protagonistas son adultos. Eso eleva las apuestas, los aspectos más sórdidos de la desesperación a la que se enfrentan los habitantes de un cibercafé que amanece tras una tormenta en un lugar inhóspito y desconocido, un entorno que no deja de recordar a Perdidos e historia populares de ese estilo. La cara progresivamente más agobiante de la historia y los instantes en los que desaparecen todos los límites de la corrección social y humana son los puntos más interesantes de este primer volumen de Cibercafé a la deriva, un título que, lejos de la historia romántica amable que probablemente pueda sugerir el título para quienes no conozcan el referente de Omezu y que no deja de estar presente en su arranque, es un relato asombrosamente turbio que en su inicio abre incontables posibilidades.

Aún dentro de los tópicos que Oshimi emplea durante el arranque de Cibercafé a la deriva (con los que pretende marcar una muy clara diferencia entre la vida que tiene el protagonista, Kôichi, con su mujer, Yukie, y la que podría haber tenido con Kaho, su primer amor adolescente), el planteamiento funciona bastante bien. La elección de un escenario árido y completamente diferente a la rutina de sus protagonistas viene a ser una metáfora de lo que el propio Kôichi experimenta a una escala mucho más íntima. Ese es el primero de los puntos fuertes del manga, más allá de apuesta por la ciencia ficción o por una violencia tan manifiesta y directa como la que hay en el tramo final de este primer volumen. De hecho, Oshimi se toma su tiempo en establecer el escenario y la nueva relación que se entabla entre Kôichi y Kaho, que es el motor de todo lo que va sucediendo e incluso de lo que está fuera de su control. Kôichi y Kaho construyen y responden. Esa es la dinámica por la que apuesta el autor, y la progresiva deshumanización que se percibe en algunos de los personajes que están a su alrededor sirve para crear contrastes complejos e inquietantes. Cibrecafé a la deriva funciona en ese sentido como un relato muy personal pero también como una epopeya de fantasía oscura de intrigante desarrollo.

Con el dibujo, Oshimi potencia fundamentalmente la primera de esas dos vertientes. Más que en establecer un escenario de ciencia ficción, que apenas se ve en el tramo final de ese volumen y no de una forma especialmente innovadora, ominosa o contundente, el autor pone más esfuerzo en desarrollar la atracción entre los personajes protagonistas, las emociones de todos y cada uno de los afectados por esta extraordinaria situación que relata y el deterioro psicológico que se va generando en muchos de ellos. Eso es lo que potencia el dibujo de Oshimi desde las páginas ancladas en la realista y monótoma vida de Kôichi hasta que la fantasía se apodera completamente del relato. Oshimi construye una tensión muy atractiva en estos primeros episodios de la serie, que constará de siete volúmenes, mezclando los propios dilemas internos del protagonista, narrador del relato, con las posibilidades derivadas de que un grupo de desconocidos tengan que hacer frente a una situación tan excepcional como la que se plantea. No es sólo la historia romántica, incluso sexual, que se atisba al principio ni tampoco un previsible relato asfixiante de corte fantástico. La mezcla, por el momento, convence aunque está a la espera de una mayor espectacularidad visual en los escenarios que propone.

Hyōryū Net Cafe comenzó a publicarse en 2008 en la revista Manga Action, de la editorial Futabasha, y se recopiló en este primer volumen en febrero de 2009. El libro no tiene contenido extra.

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Esta entrada fue publicada el 26 agosto, 2014 por en Manga, Milky Way, Shuzo Oshimi.

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