Guión: Dan Jolley.
Dibujo: Leonard Kirk.
Páginas: 232.
Precio: 19,95 euros.
Presentación: Rústica.
Publicación: Abril 2014.
Si uno leyera Sabueso sin conocer nada sobre la serie, sin pasar por los textos que introducen y despiden el volumen, sin saber las fechas reales de su publicación y sin saber si es una serie abierta, cancelada o limitada, se podría concluir que Psicología de puños de acero es un volumen terriblemente divertido, muy bien escrito, espléndidamente dibujado, con unos personajes carismáticos, atractivos, bien formados, que contiene muchas buenas ideas y que, por tanto, se centra en un universo que tiene un futuro prometedor. Y sin embargo, Sabueso no tuvo éxito cuando arrancó en el último trimestre de 2004. Fue una serie que DC canceló al alcanzar su número 10, tras un intento de incluir a Firestorm para atraer público en su quinta entrega. El material, no obstante, era bueno. Sigue siéndolo. Y por eso es una suerte que Dark Horse se hiciera con la licencia, publicara el material precedente en este volumen recopilatorio del que se saca ese quinto número por tener a un personaje de DC y haya decidido continuar la historia con un segundo volumen, aún inédito en España. Es una suerte, sí, porque esta historia que desarrollan Dan Jolley y Leonard Kirk de un asesor del FBI que rastrea criminales con superpoderes con la ayuda de una joven agente es más que interesante.
Que Sabueso es buena queda claro cuando uno se da cuenta de que hay muchas formas de leerla. La primera es la obvia. Esta es la historia de Travis Clevenger, un personaje que en una crítica norteamericana llevaría implícita la etiqueta de badass, un tipo duro, contundente, que se salta las normas, y eso siempre es divertido de leer, incluso aunque se adopte como es el caso un enfoque más realista y violento que uno más cómico. Pero pronto se ve también que Dan Jolley tiene más formas de hacer disfrutar de la serie. La primera está en los detalles. Los que se ven, por ejemplo, en la mirada de la agente especial Saffron Bell, una caja de sorpresas probablemente más profunda que el propio Clevenger. La dinámica entre ambos funciona, como suele hacerlo la colisión entre dos personajes tan diferentes. Además, la historia que plantea Jolley, en especial el primer arco argumental, es brillante. Y es que acaba resultando obvio que Sabueso gusta más cuanto más personal es la trama. Por eso los cuatro primeros números son los mejores, porque afectan al pasado, al presente y al futuro de Clevenger, y por eso las mejores conversaciones con la agente Bell son las que afectan al pasado personal tanto de uno como de otro. La posterior persecución de superpoderes es algo más rutinaria que esto.
Para que la propuesta de Jolley funcione tan bien, es clave el sorprendente dibujo de Leonard Kirk, que ya había ilustrado Supergirl pero que en esta serie dio un enorme paso en su carrera. Y es que en sus ilustraciones se puede apreciar el cuidado por hacer que los diferentes enfoques que Jolley le da a Sabueso funcionen de forma efectiva. Kirk explota los momentos más espectaculares, los golpes de efecto, la presentación de los personajes y los cliffhangers con viñetas de gran tamaño y splah pages muy bien estudiadas, pero no desmerecen en absoluto los momentos más pequeños e íntimos. Y ahí, aunque Clevenger sea el personaje clave, la mirada vuelve a buscar necesariamente a Bell, prueba de que hay historia detrás de la necesariamente efectista puesta en escena de una serie con una trama como la de Sabueso. Este primer volumen, en realidad tres historias diferentes que suceden de forma consecutiva, es una exploración bastante completa de las posibilidades que tiene la franquicia y un tebeo entrenidísimo de leer. Quizá algo irregular, porque el impacto es decreciente y los retos que Jolley crea en el primer arco argumental superan con mucho a los de los dos siguientes, pero el inteligente desarrollo de los personajes centrales y el buen hacer de Kirk sostienen con bastante facilidad el resto de las páginas.
El volumen incluye los números 1 a 4 y 6 a 10 de Bloodhound, publicados originalmente por DC Comics entre septiembre de 2004 y junio de 2005. Cuando los creadores recuperaron la licencia, Dark Horse publicó el presente recopilatorio en enero de 2013. Como contenido extra, el libro ofrece las cubiertas originales de Dave Johnson, una introducción de Kurt Busiek, un epílogo de Ivan Cohen, bocetos de Drew Johnson y una galería de pin-ups de Jamal Igle, Marlin Shoop, Tim Seeley, John Nadeau y Mike Norton.