CÓMIC PARA TODOS

‘Last Man’ 2, de Bastien Vivès, Balak y Mickaël Sanlaville

lastman02_sobrecubierta_ESP_Page_1-590x590Editorial: Diábolo.

Guión: Bastien Vivès, Mickaël Sanlaville y Balak.

Dibujo: Bastien Vivès, Mickaël Sanlaville y Balak.

Páginas: 216.

Precio: 14,95 euros.

Presentación: Rústica con sobrecbierta.

Publicación: Julio 2014.

Bastien Vivès, Mickaël Sanlaville y Balak superan la prueba más compleja, la del segundo número. En una serie como Last Man, ese segundo capítulo suele ser el más complejo de sacar adelante, sobre todo cuando se asoma a los momentos que pueden ser más predecibles en la historia. Ese es el caso, porque estamos ya en pleno torneo de combate, y es fácil suponer cuál va a ser el resultado de la pelea que quedó en suspenso al final del primer volumen (aquí, su reseña). Eso es fácil, sí. Pero a partir de ahí se suceden las sorpresas, los golpes de efectos y los instantes impactantes. Y los misterios, claro, porque este mundo que se han montado entre los tres creadores no finaliza aquí. Es admirable la forma en la que se mantiene la tensión dentro de un tebeo de sano y gozoso entretenimiento que hace de su sencillez visual y su inspiración manga una de sus grandes virtudes pero no la única. En ese sentido, los combates siguen siendo el principal reclamo, no en vano éste sigue siendo un tebeo centrado en la vida de dos luchadores, uno adulto y de origen misterioso (alguna pincelada para aclararlo se da en este segundo volumen) y otro apenas un niño que está empezando a aprender a pelear. Pero la mezcla y este atractivo universo que han creado sigue funcionando muy bien. Y el tebeo sigue siendo muy, muy entretenido.

La amalgama de géneros e influencias que es Last Man desde su inicio continúa con fluidez y frescura en este segundo número. Todo forma parte de un plan de los autores para divertir y para divertirse. Cuál de las dos es la prioridad es algo que probablemente dependerá de la página que estemos viendo y de cómo queramos juzgar momentos tan delirantes como las ilustraciones que esconde la sobrecubierta, las peleas de Richard Aldana con Alyssa y Halpes (las dos, por motivos bien diferentes) o la forma en la que Vivés, Sanlaville y Balak hacen evolucionar la relación entre Adrian, su madre y Aldana. Eso, y personajes más secundarios como Elorna van haciendo crecer la historia casi de forma inadvertida, mientras su sucede la diversión de los combates y el acelerado ritmo de esas escenas hace que la lectura de Last Man sea tan rápida como intensa. Puestos a encontrar algún detalle menos positivo, se puede decir que los contendientes del torneo, más allá de pequeños triunfos narrativos, no tienen tanto carisma como los protagonistas centrales, ni siquiera el poderoso Cristo, el personaje que domina la cubierta.

Quizá ahí es donde menos convence el blanco y negro dominante en Last Man (a excepción de las primeras páginas, otra parte del divertido juego que se traen entre manos los autores), en el aspecto de los contendientes, que seguramente se habrían beneficiado del color. No obstante, el trabajo visual es espléndido. La sencillez con la que están acabados los dibujos se convierte en el mejor vehículo posible para que los combates sean fluidos en manos de Vivès, Sanlaville y Balak, y en esas escenas de lucha donde apuestan por composiciones de página e ilustraciones más arriesgadas y divertidas, subiendo el nivel general del cómic precisamente donde es más fácil impactar al lector. Y es que nuevo hay que insistir en que éste es un tebeo sobre un torneo de combate, por lo que el triunfo del mismo pasa inevitablemente por esas escenas. Lo demás es lo que el lector se lleva como añadido, porque los personajes principales están muy bien definidos, argumental y visualmente. Por eso, Last Man pasa con nota el examen del segundo número. Recoge los mejores elementos de su arranque, hace evolucionar la historia de una forma satisfactoria y deja interesantísimos caminos abiertos para la tercera entrega. ¿Se puede pedir más cuando el objetivo de entretener es tan evidente? Probablemente no.

Casterman publicó esta segunda entrega de Last Man en junio de 2013. El volumen incluye, como el primero,  un set de pegatinas de los protagonistas del tebeo y más diarios de producción para explicar también en forma de cómic algunos aspectos de la historia.

Deja un comentario

Este sitio utiliza Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Información

Esta entrada fue publicada el 31 julio, 2014 por en Balak, Bastien Vivès, Casterman, Cómic, Diábolo, Michaël Sanlaville.

Introduce tu dirección de correo electrónico para seguir este Blog y recibir las notificaciones de las nuevas publicaciones en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 416 suscriptores

Archivos

Categorías