Guión: John Byrne y Paul Kupperberg.
Dibujo: John Byrne y Jerry Ordway.
Páginas: 192.
Precio: 19,50 euros.
Presentación: Cartoné.
Publicación: Abril 2014.
Séptimo volumen ya de El Hombre de Acero, la serie dentro de la colección Grandes autores de Superman que recoge la prolongada y significativa estancia de John Byrne en las series del personaje, y una en la que cobran especial importancia las mujeres en la vida del Hombre de Acero. ¿O habría que decir mejor en la de Clark Kent? Byrne llevaba casi dos años redefiniendo desde cero el mundo del personaje tras el punto y aparte que supuso Crisis en Tierras infinitas (aquí, su reseña), y eso le llevó a buscar ángulos nuevos en todo momento. Hay historias que recuerdan a las primeras que publicó, como las de las presentaciones de dos villanos, Gancho y el Bromista, pero lo que realmente le interesa al autor en este momento es el papel de Lois Lane. Y no precisamente como la habitual damisela en apuros a la que Superman ha de rescatar una y otra vez, sino en su faceta más personal y emocional, la que le hace sentir aprecio por otro hombre que no es el protector de Metrópolis y la que lleva a la ágil periodista del Daily Planet a plantearse su relación con Clark, incluyendo un formidable y sorprendente giro que Byrne da a la eterna cuestión que Lois se plantea acerca de la identidad secreta de Superman.
Aunque después de tantas páginas las fórmulas de Byrne ya se conozcan, lo cierto es que es un autor que nunca deja de cambiar, de innovar, de buscar la manera en que sus etapas no caigan en la monotonía. Tanto da que sean historias clásicas como el encuentro con Green Lantern en el marco del macroevento Millenium (que tampoco es necesario entender o seguir para leer este relato), una en la que Superman no aparezca en realidad hasta el final (la de Gangbuster, que Byrne relata en una secuencia doble, a seguir por un lado en la parte superior de la página y por otro en la inferior, una fórmula que ya había utilizado en Los 4 Fantásticos) o números que recojan tramas planteadas con anterioridad y siembren semillas para el futuro (especialmente los números de Action Comics), Byrne siempre encuentra algo nuevo que decir. Y se agradece, sobre todo, porque lo hace con un rico mundo de secundarios. Como se ha dicho, las mujeres cobran un notable protagonismo en esta parte de la etapa, el flirteo de Cat Grant con Clark, el nuevo estadio en la relación de amor-odio de Lois hacia su compañero de redacción, el siempre imprescindible papel de Lana Lang, e incluso el drama en la vida de la capitana Maggie Sawyer. No hay dos personajes iguales en Byrne, y mucho menos entre los femeninos.
Byrne dibuja el grueso del volumen además de escribirlo, pero en Adventures of Superman es Jerry Ordway quien se encarga de las ilustraciones. Aunque en alguna página se nota algo más de acomodamiento que en el guión, Byrne sigue mostrándose como un ilustrador detallista y casi siempre acertado en todo, en su narrativa, en su personal dominio de la anatomía y en su tan característica expresividad de los rostros, también en el diseño de los más variados personajes y criaturas. Ordway es, en cambio, un ilustrador más contundente que se apoya mucho más en las sombras que Byrne, aunque sus números funcionan igualmente bien. Este volumen es, además, perfecto para entender la importancia del entintador en el cómic. Basta con fijarse en ¡Jaque Mate!, una historia en la que los lápices de Byrne reciben la tinta de Ty Templeton y no del más habitual Karl Kesel para ver las diferencias. Y es que siempre hay detalles por descubrir en un cómic de John Byrne. Su Superman, en realidad casi todo lo que hizo en sus míticos años 80, puede parecer más simple en un primer vistazo, pero su periódica revisión demuestra que no lo es.
El volumen incluye los números 14 a 16 de Superman, 437 a 439 de Adventures of Superman y 597 y 598 de Actions Comics, publicados originalmente por DC entre febrero y abril de 1988. Además de una introducción de Javier Olivares Tolosa, el único contenido extra son las portadas de dichos números, obra de John Byrne, a excepción de las de Adventures of Superman que las realizó Jerry Ordway.