Guión: Brian Azzarello.
Dibujo: Eduardo Risso.
Páginas: 240.
Precio: 23 euros.
Presentación: Cartoné.
Publicación: Marzo 2014.
Cuando se habla del equipo artístico que forman Brian Azzarello y Eduardo Risso por fuerza viene a la cabeza 100 balas (aquí, la reseña del primer volumen), la magnífica serie negra que crearon de principio a fin, pero no es lo único que han hecho juntos. Batman ha sido protagonista de su trabajo en cuatro ocasiones y por ello ECC les dedica un volumen de su serie Grandes autores de Batman. Si algo caracteriza a estas historias, especialmente a los guiones de Azzarello, es la variedad. El suyo no es un Batman homogéneo y encuentra aspectos muy diferentes entre sí. El de Risso lo es más, aunque obviamente se nota el paso del tiempo en su trazo y que una delas historias, El Caballero de la Venganza, muestra a un Batman alternativo. Y es en esa espléndida e impactante historia donde el dúo alcanza su cúspide creativa a la hora de interpretar al personaje, lo cual no deja de ser paradójico. En realidad, Azzarello y Risso sólo han acometido una gran historia de Batman, la que da título al libro, Ciudad rota, y esa, de marcado caracter noir, llegó a continuación de un arco argumental mucho más famoso por la incontenible fama de Jim Lee, Silencio, con el que guarda algunas similitudes en la multiplicación de personajes. Pero Azzarello y Risso son Azzarello y Risso. Si crean, hay que leer.
Poco tiene que ver el tono detectivesco que Azzarello imprime a Ciudad Rota con el radical impacto que produce el Batman de El Caballero de la Venganza, el partido que le saca a Bruce Wayne y su condición de playboy en el relato de Wednesday Comics o el moralizante personaje que explota en ¿Por qué has hecho esto? En sus manos, el Caballero Oscuro es un personaje mutable y camaleónico. Más humano que cuando lo manipulan otros autores. Sangra, sufre y duda. Siempre desde las sombras (no es Azzarello un autor que disfrute especialmente con el lado colorista del cómic de superhéroes), aunque con toques de sarcasmo. Eso resulta inevitable sobre todo en Ciudad rota, donde coloca a Batman en el papel del clásico detective privado que investiga un caso y se lo va contando al lector en una narración en off. Risso, que entiende por completo a Azzarello desde su pretendidamente imperfecto trazo, sabe cómo hacer funcionar a Batman y a todo lo que se mueve a su alrededor, desde las femme fatales hasta los supervillanos, pasando especialmente por los escenarios, clave para que la sensación de oscuridad en sus historias sea absoluta. Lo mejor de su trabajo, como en general, está en El Caballero de la Venganza, una historia más madura que sus predecesoras.
Aún siendo una pareja de indudable categoría, Azzarello y Risso no son precisamente recordados por su interpretación de Batman. Y aún así, hay puntos de enorme interés en su trabajo, sobre todo la brutal El Caballero de la Venganza. No importan cuántas veces se destaque, siempre será obligatorio hacerlo de nuevo. Fue, con diferencia la mejor serie que se englobó en el evento Flashpoint, la más atrevida, turbia y transgresora. Y es que no han sido muchos los tebeos que, Grant Morrison aparte, se han atrevido a jugar de tal manera con la memoria de los padres asesinados de Bruce Wayne. Sólo por esa historia, el volumen ya merecería la pena. Ciudad Rota es un misterio algo más rebuscado, pero llevado con mucha corrección y entretenimiento, con una atractiva versión de villanos de segunda fila como Killer Croc o el Ventrílocuo, especialmente valiente con este segundo. Las dos historias restantes, además de breves, son más intrascendentes (la segunda de ellas forma parte de la antología Black & White), pero muestran esa versatilidad de Azzarello y Risso para tratar a Batman. Puede que no estén aquí historia que el común de los aficionados incluya entre las más grandes del personaje, pero siempre es un gustazo a ver a dos grandes autores ofreciendo su visión sobre el mismo.
El volumen incluye los números 620 a 625 de Batman, publicados originalmente por DC Comics entre diciembre de 2003 y mayo de 2004, los tres de Batman: Knight of Vengeance, de entre junio y agosto de 2011, y material del número 8 de Batman: Gotham Knights, de octubre de 2000, y de los doce números de Wednesday Comics, de entre julio y septiembre de 2009. Como contenido extra, un artículo firmado por David Fernández y las portadas originales de las dos primeras miniseries, todas ellas de Eduardo Risso.