CÓMIC PARA TODOS

‘Spider-Man. Percepciones’, de Todd McFarlane

image_gallery2Editorial: Panini.

Guión: Todd McFarlane.

Dibujo: Todd McFarlane.

Páginas: 168.

Precio: 9,99 euros.

Presentación: Cartoné.

Publicación: Abril 2014.

En el cómic, como en tantos otros ámbitos, hay autores que caen de pie y tienen rendidas a las editoriales, que les conceden todos los caprichos que tienen a pesar de que sus obras están lejos de ser clásicos. Todd McFarlane fue uno de esos autores en la Marvel de los inicios de la década de los 90 y Spider-Man fue la serie con la que la editorial quiso satisfacer su aspiración de ser autor completo de las aventuras del Trepamuros después de protagonizar un enorme éxito en The Amazing Spider-Man sólo como dibujante. El primer arco argumental, recopilado en Tormento (aquí, su reseña), evidenció que McFarlane no es un buen guionista. En este segundo volumen, Percepciones, aún siendo mejor que el primero, incide en los mismos problemas, especialmente una narración exageradamente alargada para lo poco que en realidad está contando. Lo curioso es que él mismo se delata. Su idea de hacer historias de cinco números la mantiene en ese triple encuentro entre Spiderman, Lobezno y Wendigo que cierra este volumen, pero la reduce hasta las dos entregas en el primer team-up que plantea, con el Motorista Fantasma y contra el Duende. ¿Es más completa la segunda historia por ser más extensa? En absoluto. Pero las dos acaban siendo bastante intrascendentes.

Y es que el problema de McFarlane reside en que parece tener más interés en seleccionar los personajes de los que escribe y cómo van a lucir en la página que en las mismas historias con las que tendría que convertirlos en mejores personajes. Más allá de los protagonistas, el simplista papel de Mary Jane (incluso con la innecesaria aparición en ropa interior de rigor) es la mejor prueba de ello. El objetivo final del autor es la batalla, algo que se veía con mucha claridad con la encarnación del Lagarto que se vio en el primer libro de este coleccionable y que aquí se ve de nuevo en Máscaras. Tiene interés que le dé un psicótico carácter paternal al Duende, en esa versión demoníaca que salió de Inferno, la macrosaga mutante de aquel entonces, pero las moralejas con las que finaliza la historia son pobres y queda claro que el eje sobre el que gira la historia es el violento encuentro entre el Motorista Fantasma y el Duende, con Spiderman de por medio. Visualmente, son dos personajes que encajan a la perfección en el estilo recargado y exagerado de McFarlane. Es hasta gracioso que se ría de sí mismo y de las razones de su éxito cuando hace que el propio héroe se pregunte en voz alta por qué lanza tanta telaraña, una de las señas de identidad del dibujo del autor.

En Percepciones, la historia central de este libro, McFarlane demuestra que puede ser capaz de crear algo más de lo que ha enseñado hasta entonces, pero de nuevo se alarga demasiado en las explicaciones, hasta el punto de que la historia no parece arrancar de verdad hasta la tercera de sus cinco entregas. Consigue distraer con la narración periodística, pero acaba por no saber cómo continuar el recurso, perpetuándolo cuando ya apenas tiene sentido, cuando la acción y el carisma de Spiderman y de L0obezno ya se han apoderado del relato. Se agradece ver a un Logan sin escrúpulos y más duro de lo que era habitual, incluso teniendo que sustituir el uniforme marrón que lucía entonces por el clásico amarillo por mucho que la explicación pueda llegar a resultar demasiado ingenua. Y quien disfrute del estilo de McFarlane como dibujante seguro que colocará sus ilustraciones del Wendigo en un lugar destacado. Pero en el fondo la historia no deja de ser un más que sencillo whodunit sólo alterado por un sensacionalismo periodístico cuya crítica no termina de cuajar del todo más allá de la superficie. Y es que esto sigue siendo, para bien y para mal, con todas sus características ya conocidas, el Spiderman de McFarlane.

El volumen incluye los números 6 a 12 de Spider-Man, publicados originalmente por Marvel Comics entre enero y julio de 1991. Como contenido extra, el libro presenta una introducción escrita por Julián M. Clemente, las portadas originales de Todd McFarlane y un portafolio con dos más de las que hizo para Marvel Tales recreando otras cubiertas clásicas también reproducidas.

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Esta entrada fue publicada el 15 julio, 2014 por en Cómic, Marvel, Panini, Spiderman, Todd McFarlane.

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