Autor: Mike Butkus y Merrie Destefano.
Páginas: 128.
Precio: 18 euros.
Presentación: Rústica.
Publicación: Marzo 2014.
El zombi es uno de los monstruos de moda. Y desde hace muchos años. Es verdad que el atractivo del vampiro o del hombre lobo no cesa nunca y que el cómic ha encontrado nuevas versiones de estos personajes o del monstruo de Frankenstein, pero el muerto viviente se ha ido haciendo un hueco cada vez más amplio en el imaginario popular. Por eso no extraña que se publiquen libros como éste, Cómo dibujar y pintar zombis, que vienen a enriquecer un segmento editorial que estaba dominado por volúmenes que enseñaban técnicas de ilustraciones de anatomías perfectas o del género de superhéroes. Mike Butkus y Merrie Destefano han sabido combinar en este volumen las dos partes esenciales de los mejores manuales de dibujo. Por un lado, unas explicaciones claras y didácticas que puedan servir a quienes disfrutan manejando no sólo ya los lápices sino también las herramientas digitales. Y por otro, viene a ser una glorificación de esta figura del zombi, hasta tal punto que contemplar las láminas que propone y leer algunos de los textos que se incluyen viene a satisfacer a los aficionados a los muertos vivientes, incluso aunque no tengan ninguna pretensión de tratar de emular a sus artistas predilectos en el trazo de estas criaturas putrefactas de pesadilla.
En total son quince los ejercicios que propone el libro, quince las láminas que explica cómo hacer con todo lujo de detalle en las indicaciones y en la que vuelca bastantes consejos atractivos. Pero quince también son las ilustraciones que vienen a cubrir el amplio espectro del zombi, muertos vivientes masculinos, femeninos e incluso animales, en diferentes estados de vileza o descomposición, e incluso en posiciones surrealista (hasta en snowboard), lo que permite que el libro se pueda disfrutar también como un volumen de ilustración sobre un tema muy específico. Esa faceta se completa con otros contenidos, empezando por una con una resumida historia del zombi, con los detalles de su anatomía o con pequeños apartados diseminados por las páginas del volumen que recopilan los libros, los cómics o las películas esenciales que se acercan a este singular mundo de terror. En Cómo dibujar y pintar zombis hay muchas ideas básicas, útiles para ilustradores aficionados, pero eso también ayuda a los profanos a entender cómo se hace una buena ilustración, con completos listados de herramientas que se han de utilizar para conseguir los mejores resultados. Y como los resultados de Butkus, que es el dibujante de este libro, son espléndidos, basta con detenerse en los acabados para disfrutar del libro.