Guión: J. H. Williams III y Haden Blackman.
Dibujo: Trevor McCarthy, Sandu Florea y Francesco Francavilla.
Páginas: 96.
Precio: 9,95 euros.
Presentación: Rústica.
Publicación: Marzo 2014.
Con La sangre es espesa se cumple la penúltima entrega de la etapa en Batwoman de J. H. Williams III y Haden Blackman, dos autores que han convertido esta serie en una de las mejores, más turbias y más originales de todo el universo DC. Y la serie no se resiente ni siquiera con el cambio en el dibujo. El propio Williams le dio a la serie un aire innovador excepcional, y Trevor McCarthy intenta mantener ese estilo tan singular de composición de página que se ha convertido en una seña de identidad de Batwoman, aunque en ese sentido McCarthy acaba siendo bastante más clásico que su predecesor y todavía coguionista. Es evidente que en ese aspecto se pierde algo de magia anterior, pero la serie sigue siendo brillante porque la trama sigue siendo tan atractiva como desde el principio. Williams y Blackman han tenido desde el primer número una enorme habilidad para hacer de la epopeya de Batwoman no sólo la cruzada de una enmascarada más que se aprovecha del símbolo del murciélago, sino también una tragedia personal que además ha tenido enormes dosis de cambio. Leer ahora los primeros números de Batwoman da una idea de esa evolución, de cómo han cambiado los personajes secundarios y ella misma. Y siempre con una acción brillante e inteligente.
Y el mérito hay que reconocerlo porque es grande. Con Batwoman se podía haber hecho una sencilla campaña de marketing, que estaba ya medio construida desde el primer momento. En esta encarnación, nada que ver con la clásica, Batwoman es lesbiana y eso, por simplista que siga pareciendo, llama la atención de los medios. Y lleva el murciélago en el pecho, lo que hace que los aficionados de Batman ya miren la serie aunque sea de reojo. Pero el camino escogido no fue el fácil, no fue el que habría dictado el márketing, sino que fue el de construir un personaje espléndido, con un pasado dramático, con serios traumas, con una misión personal, con un elenco de secundarios magnífico. Una identidad propia es lo que han venido forjando Williams y Blackman, mezclando familia y amor con la batalla de Batwoman contra unos villanos muy específicos y la siempre atractiva presencia-ausencia de Batman que en La sangre es espesa alcanza un punto culminante que supone un gran preludio para el acto final de esta etapa. Batwoman es, gracias a unas tramas adultas, serias y muy atractivas, una serie compleja que siempre deja con ganas de más, por su acción pero sobre todo por su planteamiento.
La prueba de que eso es lo fundamental de Batwoman está en el mencionado cambio de dibujante. McCarthy es muy distinto a Williams. Batwoman pierde por tanto su rompedor estilo gráfico, homenajeado por el nuevo ilustrador en alguna que otra página en todo caso, y opta por una narración gráfica más clásica. Y aún con el recuerdo de la brillantez formal anterior, lo apasionante de la lectura sigue ahí, encontrando en este nuevo estilo un aliado igualmente valioso y que hay que valorar en su justa medida porque sigue anclado en una ambientación oscura que le va como anillo al dedo. Como el dibujo de Francesco Francavilla, que se encarga del último número de este volumen, un pequeño interludio en la historia central que sirve para que Batwoman y Maggie Sawyer formen equipo contra uno de los villanos de segundo nivel de Batman, Killer Croc (curiosamente, es la portada de esta historia la que utiliza la edición española). Batwoman sigue en lo más alto. Y aunque hubo polémica en la despedida de Williams y Blackman y ya sabemos que no pudieron cerrar su etapa como les hubiera gustado, su capacidad para generar interés de cara a ese final está fuera de toda duda después de estas cuatro entregas ya publicadas en nuestro país.
El volumen incluye los números 18 a 21 de Batwoman, publicados originalmente por DC entre marzo y junio de 2013. El único contenido extra, además de una breve introducción de Enrique Ríos y un artículo final del mismo autor sobre el personaje protagonista. son las cubiertas originales, las dos primeras obras de Trevor McCarthy y las dos últimas de J. H. Williams III.