Guión: Ellen Forney.
Dibujo: Ellen Forney.
Páginas: 260.
Precio: 20,50 euros.
Presentación: Rústica con solapas.
Publicación: Mayo 2014.
Si el género autobiográfico ya es complicado, tratar de la vida de uno mismo en una novela gráfica se antoja mucho más difícil cuando lo que se está contando es el desarrollo de una enfermedad. Ellen Forney es bipolar. Y las enfermedades de la mente siempre llevan aparejado un injusto estigma social que lleva las confesiones sinceras al terreno de la vergüenza. Forney no sólo se sobrepone a cualquier prejuicio en Majareta. Manía, depresión, Miguel Ángel y yo, sino que traza un minucioso diario sobre su condición. Sin complejos, sin miedos (paradójicamente, el miedo forma parte de los efectos secundarios de su trastorno), con una voz tan sincera que en ocasión la lectura del tebeo deja la impresión de haber mantenido una conversación cara a cara con la autora. El de Forney es un ambicioso ejercicio de exposición del alma humana, de la suya propia, que triunfa por la claridad con la que habla, por la valentía con la que se lanza al vacío y por el minucioso relato que traza, un auténtico viaje emocional con el que resulta muy fácil conectar, incluso aunque el lector no tenga referentes de bipolaridad en su entorno más cercano. Ese es el triunfo de Forney, convertir en accesible lo que tiene una etiqueta de problemático.
En una novela gráfica como Majareta es imposible disociar la historia, la forma en que se cuenta y la realidad en que se basa. Absolutamente imposible. Lo que Forney hace es juntar todo esto es un relato que engancha precisamente por el poderoso efecto que tiene la mezcla. Como si fuera una de las contradicciones que provoca el estado bipolar, todo esto por separado podría haberse evaluado como genial o haber caído en el más absoluto de los aburrimientos. Pero la mezcla es inteligente, visualmente atractiva, narrativamente imaginativa y, aunque sea el relato de un drama, sorprendentemente entretenida. Y cercana, muy cercana. Forney escribe a medio camino del diario y de la conversación personal, cuenta los detalles de su tratamiento sin avergonzarse de nada (no hay motivo en realidad, pero la sociedad impone férreas presiones sobre la gente que tiene elementos diferenciadores), exponiendo el proceso en detalle y plasmando sus sentimientos tal y como vinieron. Las épocas malas encuentran capítulos de tono deprimente, las épocas buenas casi se celebran con la misma intensidad a uno y otro lado de la página. Y de esa manera, Majareta es casi un manual sobre cómo afrontar el diagnóstico de la bipolaridad sin imponerse como ejemplo de nada. Así es la vida.
Si tenemos en cuenta que lo visual forma parte de la mezcla anteriormente mencionada, es fácil sumergirse en la propuesta de Forney. Todo vale para que la explicación llegue al lector. Vale siluetar fotografías reales, usar diagramas, copiar listas de libros y libretas, tomar fotos de esas libretas con ilustraciones previamente realizadas, retratos, tipografías arriesgadas… Es asombrosa la capacidad camaleónica de Forney para afrontar tantos tipos diferentes de narración sin cargarse el ritmo de lectura. Quizá no sea más que una manifestación más de la condición de la que está hablando y todo forme parte de un caos intencionado que sumerja al lector con mayor facilidad en este proceso tan personal. Y funciona entre otras razones porque el dibujo, aún con tanto artificio, tiene una base de sencillez que acerca todavía más al corazón de la novela gráfica. Sus sencillas figuras dentro del blanco y negro del libro suman en esa cercanía. Por todas estas razones, Majareta es una lectura fascinante. Para Forney probablemente haya formado parte de una necesaria catarsis, de un proceso en el que debía aprender a convivir con su enfermedad y hasta reírse de ella. Y para el lector no puede ser más que un motivo de aplauso por la ingente creatividad de una autora sincera y genial.
Gotham Books, de Penguin Group USA, publicó originalmente Marbles: Mania, Depression, Michelangelo, and Me en noviembre de 2012. El único contenido extra es un estereograma de imagen única, una página generada por ordenador que genera una imagen tridimensional, al estilo de las que se hicieron terriblemente populares hace unos años con los libros de El ojo mágico.