Guión: Chloé Cruchaudet.
Dibujo: Chloé Cruchaudet.
Páginas: 160.
Precio: 20 euros.
Presentación: Cartoné.
Publicación: Mayo 2014.
Hay etiquetas que dicen mucho. La de «basado en hechos reales» se afronta en el cine ya con cierto recelo, porque se identifica con historias lacrimógenas o inspiradoras sin más objetivo que el de conmover. Pero en el cómic, siendo ésta una regla no escrita que no tiene por qué cumplirse siempre, esa etiqueta suele despertar más curiosidad porque se extiende a historias mucho más diferentes y atrevidas. Degenerado viene a ser un ejemplo perfecto. Choé Cruchaudet se ha basado en la vida de Paul Grappe contada en el ensayo La Garçonne et l’Assassin, de Fabrice Virgili y Danièle Voldman para contar un relato apasionante y que no para de crecer, la historia de amor entre Paul y Louise que va torciéndose cuando él comienza a vestirse de mujer, obligado por los hechos pero disfrutándolo cada vez más. Viendo el espléndido resultado final, no sorprende que el libro ya advierta de que Degenerado logró el premio del público en el pasado Festival de Angoulême y otros galardones. Es difícil hablar de merecimientos en la concesión siempre subjetiva de un premio, pero es difícil que la transgresora intensidad de esta novela gráfica no atrape al lector de una u otra manera.
La clave de Degenerado está en la enorme versatilidad de Cruchaudet como narradora. Consigue que funcione a la perfección el relato bélico, pues Paul se ve obligado a combatir en la Primera Guerra Mundial, hasta convertirlo en una experiencia traumática y muy dura. Lo logra también en el relato judicial con el que, misteriosamente, arranca la novela gráfica. Engancha con el cortejo amoroso, una sensible historia romántica muy bien narrada. Y sobre todo expone con una naturalidad impactante el descenso a los infiernos de los protagonistas que se va formando según él va habituándose a vestirse de mujer. Más que una confusión de géneros, lo que Cruchaudet va contando es un desequilibrio emocional devastador, que devasta por completo lo que arranca como un hermoso amor y que acaba como un contundente drama. El marco central del relato, el París de los años 20 del pasado siglo contribuye a que todo tenga aún más intensidad. Basándose en hechos reales, esa no es una elección de la autora, pero sabe sacarle el máximo partido aún centrándose más en los personajes que en el escenario. Otro aspecto en el que destaca Degenerado es en el magnífico uso de los silencios.
Eso último se ve en el guión pero también permite el lucimiento del dibujo de una forma especial. Siendo una historia tan centrada en aspectos psicológicos, esos silencios dejan que los dibujos de Cruchaudet hablen por sí solos y la expresividad de sus figuras es tan grande que la ausencia de palabras es sencillamente la mejor elección para narrar determinados pasajes, como el momento en el que Paul se viste de mujer por primera vez para salir a la calle esperando que nadie le reconozca o los momentos en los que perfecciona su disfraz (con el esmalte de uñas, los agujeros en las orejas para los pendientes o dejándose flequillo). El trazo caricaturesco por el que opta la autora no merma en nada el carácter dramático de la historia. Más bien al contrario, consigue acentuarlo, hacerlo real, vivo, y mucho más intenso. Como la forma en la que construye sus páginas, difuminando los bordes de las viñetas (casi una metáfora de la propia personalidad del protagonista) o el uso del color, en el que sólo los tonos rojizos rompen la buscada monotonía cromática. Degenerado se cierra así como una pequeña gran maravilla, incapaz de dejar a nadie indiferente con su extraordinario manejo de las emociones y en la que demuestra un impactante dominio de la narrativa.
Delcourt publicó originalmente Mauvais genre en septiembre de 2013. El libro no tiene contenido extra.