Autor: David Hernando.
Páginas: 232.
Precio: 14,90 euros.
Presentación: Cartoné.
Publicación: Mayo 2014.
«Batman creado por Bob Kane». Basta abrir cualquier tebeo del personaje, da igual de qué época sea o en qué país se haya publicado para comprobar que esa leyenda sigue ahí, imperturbable, impasible ante el devenir de los años. ¿Pero fue así? Ya ha quedado bastante claro que no, que Bob Kane no fue el único creador del más célebre personaje del cómic de superhéroes con permiso de Superman, pero sigue siendo necesario reivindicar la figura del hombre que resultó decisivo en que Batman naciera tal y como lo conocimos, tal y como lo conocemos hoy.0 Batman: Serenata nocturna. El origen del Caballero Oscuro es el tributo que rinde David Hernando a ese creador, a Bill Finger. En realidad, lo que traza Hernando es más bien una biografía combinada de Finger y Batman. No es un relato puro y sencillo de cómo el guardián de Gotham apareció por priemra vez en el cómic, sino que es una documentadísima explicación de lo que sucedió, de cómo tuvo lugar y de las consecuencias que cada decisión que tomaron Kane, Finger y otros muchos actores que formaron parte del devenir de Batman. Es una reivindicación de la figura de Finger, por supuesto, pero también un hermoso canto de amor al cómic y a uno de sus personajes más reconocibles.
A Hernando le sobran conocimientos y legitimidad para escribir esta espléndida obra, imprescindible para conocer la historia real del origen de Batman. No en vano es el autor de una de las grandes obras de lectura y consulta sobre la historia del Caballero Oscuro que se ha publicado en español (Batman. El resto es silencio; aquí, su reseña) y también de uno de los volúmenes imprescindibles sobre Superman (Superman. La creación de un superhéroe; aquí, su reseña), obras que surgen de sus seis años como editor de Batman en España e Italia, del amor que profesa por el medio y de su categoría como narrador. Porque en este libro hay dos claros elementos a valorar. Por un lado, la cuidada documentación, que es lo que permite que cada página del libro se acepte sin reservas como el relato más verídico que se pueda hacer de esta historia. Por otro, una gran capacidad como narrador, la de Hernando, que le permite dar una forma a todo el material que tiene que acaba resultando brillante y perfecta. Mezclando ambos elementos, Serenata nocturna acaba siendo un libro de consulta imprescindible para conocer el origen de Batman para también una lectura atractiva incluso aunque nunca se haya abierto un tebeo de Batman, porque es un relato sobre una vida fascinante.
Hernando no se anda por las ramas. La pretensión del libro es desenmascarar con rotundidad a Bob Kane, al hombre que durante décadas se hizo pasar por el único creador de Batman, al que dejó en la sombra a Bill Finger y negó su papel en esta historia (incluso en una larga carta de 1965 que se incluye en el libro íntegra a modo de apéndice). Al autor del libro no le asusta estar sacudiendo un mito, porque sabe lo que esencial es encumbrar al auténtico. No es este volumen una biografía exhaustiva de Finger. Es, efectivamente, un retrato vivo y preciado de cómo era, como artista y como persona, pero lo que importa es su vida en torno a Batman, incluso más allá de su muerte, ya que el libro incluye la pelea de su familia (no siempre con mucha fuerza) y de sus amigos por conseguir un reconocimiento oficial para Finger por parte de DC Comics o Warner Bros. Es sencillamente asombroso que Hernando sea capaz de remover tantas emociones, tantas ilusiones, tantas vidas en un volumen como éste. Pero esa es la mejor cualidad de un escritor y de un historiador, no sólo razonar con hechos lo que está intentando contar, sino hacer además que sea tan emocionante como entretenido. Serenata nocturna es uno de los libros más imprescindibles sobre cómic que se han publicado en español. Sin ninguna duda.
El libro se completa con una espléndida portada dibujada por Paco Roca, una completísima bibliografía, una introducción de Roy Thomas y un portafolio de imágenes que incluyen una recreación por parte de Ty Templeton del aspecto que habría tenido el Batman de Bob Kane sin la intervención de Bill Finger, la ilustración original de Jerry Robinson que sirvió de base al Joker, y diversas fotografías del propio Robinson y otras figuras relevantes en la vida de Finger.