Editorial: Planeta DeAgostini.
Guión: James Roberts y Mike Costa.
Dibujo: Alex Milne, Livio Ramondelli, Casey Coller y Nick Roche.
Páginas: 216.
Precio: 18,95 euros.
Presentación: Rústica.
Publicación: Junio 2014.
Antes de entrar en materia, es necesario ubicar este volumen en la mitología de Transformers. IDW es la segunda editorial que publica las aventuras de los robots transformables tras Marvel. Y estos números que se incluyen en Transformers. Renacimiento y cierran el tercer gran acto de la continuidad de lo que se conoce como la Generación 1, la que conocen los seguidores más clásicos de la franquicia por ser la que se explotó en la serie de dibujos, los juguetes y los cómics originales. Dicho esto, toca rendirse a la evidencia de, especialmente el arranque y el final de este recopilatorio, están entre lo mejor que se ha publicado en Transformers. Da igual no tener conocimientos previos de lo que ha sucedido, aunque el relato sea la consecuencia de historias anteriores, o no conocer a todos los personajes que desfilan por sus páginas. La descripción de un Optimus Prime brillante basta para convencer de principio a fin. Prime es una leyenda, es la base sobre la que pivota toda la franquicia, y un retrato acertado del personaje hace que la serie dé un impresionante salto de calidad. Eso lo consigue especialmente James Roberts como autor de los dos primeros números y del último, con dibujo de Alex Mline en los primeros y Nick Roche en el cierre de este libro.
El escenario que desarrolla Roberts es fascinante: Megatron se ha rendido a los Autobots y Optimus Prime reflexiona sobre qué debe hacer con él: matarle y acabar de una vez por todas con la amenaza que ha supuesto el líder de los Decepticons para la paz de todo el universo durante cuatro millones de años o enviarle a prisión para ser juzgado como un criminal de guerra. El escenario, que lleva a una conversación trascendental entre Prime y Megatron que tiene mucho de la que Ala Moore planteó para Batman y el Joker en La broma asesina, es muy impactante. Roberts, tanto en esta historia como en la que cierra el libro, con el sugerente título de La muerte de Optimus Prime, demuestra un enorme conocimiento no sólo sobre el personaje sino sobre todo el universo Transformer. Sus episodios desbordan nostalgia pero también saber hacer. Y con mucho más texto del que suele ser habitual en una serie como ésta. La comparación se puede hacer con los números intermedios, escritos por Mike Costa y mucho más centrados en la habitual acción, por muy hábil que sea, y lo es, su mezcla de bandos y enemigos. Donde más destaca Costa es en el último número que escribe, el que cierra la serie, que también se asienta en la nostalgia con un Ironhide de avanzada edad, recordando el pasado.
En el apartado gráfico hay dos estilos, dos formas de interpretar a los Transformers, claramente diferenciables. La primera es la que borda Alex Milne en los dos números que abren el volumen. Realista, detallado y espectacular en todo momento, tanto en las escenas de diálogo como en los flashbacks del pasado, con más acción. La suya es una de las mejores recreaciones de los Transformers que se han visto. Aún con sus diferencias, siguen su estela en los dos números finales un menos recargado Casey Coller y un Nick Roche más dependiente de las sombras y el color. Entre todos ellos, Livio Ramondelli busca un tono muy diferente, mucho más pictórico, más ambiental y menos detallado. Como portadista es espectacular y ahí destaca algo más que como dibujante completo, pero sus Transformers tienen un aire especial, aunque sea algo más complejo seguir la acción si no se tiene un conocimiento algo más claro de cada personaje. A pesar de ese detalle, el volumen termina siendo espléndido incluso sin tener conocimientos previos de la historia que plantean Roberts y Costa. El influjo de Optimus Prime es tan poderoso que en realidad no hace falta mucho más que eso.
El volumen incluye los números 22 a 24, 26, 28, 30 y 31 de The Transformers y The Transformers: The Death of Optimus Prime, publicados originalmente por IDW entre julio y diciembre de 2011. Como contenido extra figura un artículo de David Hernando y cubiertas originales y alternativas realizadas por Alex Milne, Livio Ramondelli, Viktor Deak y Nick Roche.