Guión: Len Wein, Tony Isabella, Stan Lee, Bill Everett, Dennis O’Neil y Chris Claremont.
Dibujo: Sal Buscema, Jim Starlin, Jack Kirby, Bill Everett, Steve Ditko y Gil Kane.
Páginas: 232.
Precio: 25 euros.
Presentación: Rústica con solapas.
Publicación: Septiembre 2013.
Años antes de que se popularizara la figura del antihéroe, o quizá en los mismos años en que se estaba forjando la popularidad de esa figura, los Defensores de Marvel afianzaron el concepto del antigrupo. Aparecían en las páginas de la serie personajes terriblemente dispares, con una dudosa unidad como conjunto pero que, de alguna manera, funcionaban en las mismas aventuras. Y Len Wein supo darles sentido. ¿Y quién heredará la Tierra? recoge el final de su etapa al frente de las aventuras del Doctor Extraño, Hulk, Valquiria y Halcón Nocturno, un villano reconvertido en héroe que se une a sus filas en este mismo libro.Y con un Sal Buscema dibujando en plena forma, es casi imposible no disfrutar plenamente de este tebeo de sabor setentero, de acción sin interrupción, por el que van desfilando los personajes más insospechados, desde el Profesor Xavier a Luke Cage, ahondando aún más en el carácter algo marginal de sus personajes empleados y en el reivindicativo de Los Defensores como serie. Puede que sean historias que desde un punto de vista contemporáneo se vean con demasiada ingenuidad, pero con la perspectiva necesaria se entienden como vitales para entender, desde su pequeña parcela, el desarrollo del cómic de superhéroes en aquella época.
En este volumen hay dos motivos importantes para apreciarlo. El primero, el mencionado punto final a la etapa de Wein en Los Defensores. Lo suyo es un continuo ejercicio de malabares para que los cambios en la formación no sólo no se noten sino que se agradezcan. Wein hace virtud de la marcha de Namor, con una última historia en la que el arrogante príncipe de Atlantis se ve arrastrado a ayudar al grupo, o de la de Valquiria, añadiendo profundidad al personaje y una razón más para que Hulk se muestre como es. Pero también de la incorporación de Halcón Nocturno, tanto cuando todavía está fuera como cuando empieza a compartir su tiempo con los héroes. Y además consigue que otros personajes que rebotan de serie en serie encajen fenomenal en esta. Lo hace con aliados como los mencionados Xavier o Luke Cage, pero también con villanos como Magneto o la Brigada de la Demolición encabezada por Destructor. Buscema hace el resto, porque se trata de un dibujante emblemático de esta época, que domina a la perfección tanto el aspecto de los personajes, más que icónico en algunos casos, y las escenas de acción.
El segundo motivo para dar valor a este libro está en que arranca aquí Giant-Size Defenders, una nueva serie que debía completar a la central en un tiempo en el que Marvel buscaba nuevos formatos y más lectores. El primero de los dos números de esta serie que se incluyen en ¿Y quién heredará la Tierra? ofrece una de esas ocasiones que, aún siendo predecibles, permite disfrutar de nuevo con historias relacionadas con el origen de los personajes. Lo mejor de este intento de reenganchar a los lectores es que cuenta con creadores de excepción. Stan Lee y Jack Kirby aportan el relato sobre Hulk, Bill Everett recupera a Namor, personaje que él mismo creó, mientras que Dennis O’Neil y Steve Ditko son quienes recrean una de las primeras aventuras del Doctor Extraño. Quizá no haya en este libro ninguna historia particularmente épica o que se incluya entre las mejores del universo Marvel en su conjunto, pero es igualmente innegable que ofrecen una espléndida diversión, un entretenimiento sincero y la siempre agradecida oportunidad de ver a unos personajes de difícil encaje formando equipo. Y eso también forma parte de la historia de la Casa de las Ideas.
El libro incluye los números 12 a 19 de The Defenders y los dos primeros de Giant -Size Defenders, publicados por Marvel entre febrero de 1974 y enero de 1975. Como contenido extra, hay dos artículos de Raimón Fonseca explicando el contexto en que se publican estos números y las portadas originales de todos ellos, obras de John Romita, Gil Kane, Sal Buscema y Ron Wilson.