Guión: Jeph Loeb.
Dibujo: Tim Sale.
Páginas: 144.
Precio: 15 euros.
Presentación: Cartoné.
Publicación: Septiembre 2005.
Jeph Loeb y Tim Sale han venido formando durante años una espléndida pareja profesional, creando historias con cierto sabor a definitivas de personajes emblemáticos. Batman centró sus mejores obras, pero también desplegaron su talento en Marvel. Hulk. Gris es uno de esos trabajos, y es uno que se empeña en romper la imagen más simplista del personaje, la de un bruto que simplemente pelea, rompe, destruye todo lo que encuentra a su paso y, de alguna manera para ganarse la etiqueta de héroe, muestra la nobleza de hacer todo eso para detener a algún villano. En Hulk. Gris todo es precisamente de ese color. Hulk no es en realidad un héroe, pero tampoco un villano. Es una víctima. Hulk no es Bruce Banner, pero tampoco es tan ajeno a él como de forma simple se ha hecho en algunas historias, empeñadas en crear una disociación absoluta. Loeb es un guionista que se mueve entre lo comercial y lo genial con una facilidad pasmosa y cuando decidió encarar el retrato de Hulk lo hizo con valentía y sin ningún temor. Por eso, Gris es una historia valiente que se enmarca en los primeros momentos tras la transformación, tras la explosión de la bomba gamma que cambió para siempre la vida de Banner. Y como Sale sabe dar vida a la perfección a los guiones de Loeb, todo parece espléndido.
Aunque sea un reclamo evidente para los lectores, recrear con brillantez el origen de un personaje no es fácil. No siempre es factible encontrar resquicios para insertar en él una historia, y más cuando han pasado ya tantas décadas desde su primera aparición. Pero Loeb se las arregla para que todo parezca fluido haciendo de Betty Ross el eje de esta expansión de la historia de origen de Hulk. Ese es uno de los aspectos más atractivos de este personaje: si Hulk odia a Banner, ¿por qué adora a Betty de la misma forma que su alter ego humano? Loeb no sentencia, simplemente expone. Y lo que muestra es una criatura que tiene mucho del Frankenstein de Boris Karloff (más incluso que del de la novela de Mary Shelley). De hecho, Gris es una historia de amores y de odios cruzados entre los personajes principales del formidable drama que se teje entre Banner, Betty, el general Ross y Rick Jones, el hombre que provocó el nacimiento de Hulk con su imprudencia. Aunque se lee con mucha rapidez y Loeb no abusa en ningún momento de diálogos o de cartuchos de texto, la historia es emocional y piscológicamente más compleja de lo que pudiera parecer en un primer vistazo. Pasa, en realidad, con cualquier aventura de Hulk, pero sobre todo con las que se hacen con clase como ésta.
Sale contribuye decisivamente al éxito de Gris. Siempre juega ese papel en todos los guiones de Loeb que ha plasmado en ilustraciones, no importa la naturaleza de los personajes o de las historias. En esta recreación de los primeros días de Hulk consigue mostrar la faceta más terrorífica del personaje (no hay que olvidar que es un ser de escasa inteligencia que ha adquirido un enorme poder físico) pero también la más ingenua. Sabe bucear en el alma de Banner con las sombras en la lluvia que decoran sus confesiones, pero también los complejos sentimientos que hay en las miradas de sus personajes. Y todo ello sin perder en ningún momento la espectacularidad que requiere la historia, ya desde la splash page en la que se recrea el efecto de la bomba gamma en el cuerpo de Banner. El estilo de Sale, además, se adapta perfectamente a la imagen clásica de los personajes que aparecen, la del propio Hulk antes de convertirse en una criatura de verde o la de Iron Man con una de sus primeras armaduras. Loeb y Sale siempre consiguen algo interesante cuando trabajan juntos, y este Hulk. Gris no es ninguna excepción, porque se convierte en un espléndido relato válido para quienes conozcan la mitología del gigante esmeralda antes de serlo como para quienes se acercan a él de nuevas.
El volumen incluye los seis números de la miniserie Hulk: Gray, publicados originalmente por Marvel entre diciembre de 2003 y abril de 2004. El único contenido extra que hay en el libro son las cubiertas originales de la serie, obra de Tim Sale.