Duración: 2 minutos.
Estreno: 20 de abril de 2014 (Internet).
Si Batman: Strange Days (aquí, su crítica) ya era una formidable manera de celebrar el 75º aniversario del Caballero Oscuro, este segundo cortometraje animado merece al menos los mismos encendidos elogios que aquel. Es verdad que que no tiene el encanto de época que tenía aquel o que Darwyn Cooke está un peldaño por debajo de Bruce Timm como animador, pero habrá pocos aficionados de Batman que no confiesen que este Batman Beyond, además de ser un homenaje espléndido a diferentes encarnaciones del héroe de Gotham en cómic, televisión, cine o dibujos animados, es un auténtico sueño hecho realidad. Batman contra Batman del futuro. Con una pequeña trampa, por supuesto, pero lo que muestra Cooke es uno de esos duelos que a cualquier seguidor del personaje le encantará ver. Y es, al mismo tiempo, una pequeña obra que no llega al minuto y medio pero que se basta para demostrar con categoría el misticismo que rodea a Batman: The Animated Series, a Batman Beyond, al personaje en su conjunto y al propio Cooke, uno de los mejores autores contemporáneos cuando se trata de hablar con nostalgia de aquellos títulos, historias y personajes que han hecho felices a tantos aficionados al cómic durante tantas décadas.
Pero recordemos los antecedentes. Batman Beyond fue una serie de dibujos animados emitida entre 1999 y 2001 como una arriesgada, innovadora e imaginativa continuación de Batman: The Animated Series. Un Bruce Wayne anciano cedía el manto del murciélago, ya una magnífica y estilizada armadura con alas y la capacidad de volar, a un muchacho problemático, Terry McGuinnis. Era la forma ideal de mezclar las posibilidades de Robin (o, incluso, del primer Spiderman) con la mitología de Batman. Y es una serie que, con todo su potencial, no ha sido demasiado explotada en los casi ya quince años que han transcurrido desde su cancelación, ni en el cómic (apenas un puñado de miniseries), ni en la pantalla (durante un tiempo se habló de una adaptación cinematográfica que acabó enterrándose y en animación sólo se hizo una película destinada al mercado de vídeo, la gran Batman Beyond. El regreso del Joker). Con esa base, Cooke demuestra que con poco más de un minuto basta para hacer que esa versión de Batman luzca con fuerza, gracias también a que los dos actores que dieron vida en la serie a Wayne y McGinnis (el inimitable Kevin Conroy y Will Friedle respectivamente) aportan un carisma impresionante a ambas figuras.
La historia, como no puede ser de otra manera en poco menos de 80 segundos, es muy sencilla. Wayne ha sufrido un ataque en la Batcueva y McGinnis acude al rescate. ¿Quién es el asaltante? Batman, nada menos. El divertido juego de identidades apenas dura unos segundos (hay que insistir de nuevo: ¡no dura mucho más!) pero es atractivo y recuerda a algún episodio de Batman. The Animated Series. Ese es sólo el primero de los homenajes, puesto que al final se ven otras siete versiones más del personaje que no es difícil reconocer pero que es mejor descubrir en el propio corto y no listadas fríamente. Cooke demuestra así su cariño por los clásicos, como ya ha hecho en tantas ocasiones como en The New Frontier, su espléndido recreación de la Liga de la Justicia a mediados del siglo pasado, o en sus dos miniseries de Antes de Watchmen, Espectro de Seda (aquí, su reseña) y Minutemen (aquí, su reseña). Y que nadie se sorprenda viendo a Cooke haciendo animación porque su bagaje incluye trabajos para Batman: The Animated Series, Superman: The Animated Series y los memorables créditos de Batman Beyond. Con eso y este corto, el nombre de Cooke ya merece un hueco en la brillante aunque escasa historia de esta reivindicable serie.