El pasado día 5 de abril Ana Oncina estuvo en Madrid, en Atom Cómics, para firmar su primer trabajo, Croqueta y Empanadilla, editado por La Cúpula (aquí, su reseña). Y aunque ya habíamos contactado con ella para hacer esta entrevista por mail, aprovechamos la ocasión yallí que nos fuimos para charlar en persona con esta encantadora y versátil autora que tan fácilmente parece haber capturado la esencia de la vida en pareja con estos dos personajes con forma de alimento y que, en realidad, en muchas cosas son ella misma y su novio. Eso es lo que nos explica en esta entrevista, cómo nace este su primer cómic y cómo se ha convertido en realidad. Y después de leer lo que nos cuenta, ¿a que tenéis ganas tanto de leer Croqueta y Empanadilla como de ver ese corto de animación que está preparando…?
Como es tu primer cómic, vamos a empezar pidiéndote que nos hables de ti, de tu trayectoria, de lo que has hecho hasta llegar a la publicación de Croqueta y Empanadilla.
Hasta ahora sobre todo he hecho ilustración. Yo siempre he querido hacer cómic, desde el colegio lo tenía muy claro. Me gustaba mucho el manga, y luego cuando he crecido un poco más me he interesado por el cómic europeo, el cómic americano, y ya tenía más influencias, pero siempre tenía muy claro que quería hacer cómic. Haces ideas pero no tienes nada claro, una historia que te convenza, que creas que le pueda llegar a la gente y le pueda gustar. Como no tenía nada concreto, me he dedicado más a la ilustración. Y a la animación, que ahora estoy haciendo una animación de Croqueta y Empanadilla como proyecto final de la universidad. En eso estoy, ilustración, animación y ahora cómic, que es lo que siempre había querido y ya he encontrado mi historia.
Háblame de tu experiencia en el mundo editorial como autora novel que es eres. ¿Cómo ha sido el proceso? Supongo que no será fácil…
Mi proceso sí ha sido muy fácil. De verdad, aún no me lo creo porque fue tan rápido… Hace un año que empecé a hacer Croqueta y Empanadilla, pero no me animé a enviar el proyecto a una editorial hasta el verano, junio o julio, y al día siguiente me llamó La Cúpula. Me dijeron que estaban muy interesados, que me querían publicar y yo estaba como en una nube. De la editorial sólo puedo decir maravillas, se han portado tan bien… No me han trastocado para nada el libro, que mucha gente me decía que me iban a cambiar ideas, que me iban a cambiar cosas, y La Cúpula para nada lo ha hecho. Estoy supercontenta. Cualquier problema que tenía maquetando o con cualquier cosa, ellos enseguida me ponían una videoconferencia y me ayudaban. Yo lo he tenido muy fácil, la verdad, no sé las demás personas pero con La Cúpula lo he tenido muy fácil.
El formato que tiene el libro, ¿es el que tenías pensado desde el principio o ha cambiado?
Sí, ha cambiado. Yo digitalmente tampoco me sé manejar muy bien. Ahora he aprendido mucho más a raíz de maquetar el libro, pero yo al principio trabajaba con acuarela y tinta china. Hablando con Emilio (Bernárdez), el editor, me dijo que podíamos hacerlo en bicolor y me enseñó formatos de La Cúpula, como Ghost World y otros en los que han utilizado el bicolor y entonces fue evolucionando en ese sentido. Pero sólo eso, las historias son las mismas. En la portada me encantaba este verdecito y Natalia (Mosquera, también de La Cúpula) lo apoya a muerte. Ha sido todo muy fácil con ellos.
Tengo entendido que Croqueta y Empanadilla nace de una anécdota real. ¿Nos la cuentas?
Hace poco más de un año, en marzo del año pasado, hicimos un viaje a Berlín porque encontramos un vuelo barato. Llevábamos ya bastantes exposiciones vistas, yo estaba un poco cansada de tanta exposición y me tiré en un banco. Alex sí estaba muy motivado, yo estaba como empanada, y me dijo: «eres una empanada». Y yo le dije: «pues si yo soy una empanada, tú eres una croqueta». Empezó ahí la coña de que una empanadilla y una croqueta sería muy chulo, que podíamos hacer un cómic. Él también hace Bellas Artes y le gusta mucho la ilustración, y yo le dije que lo hiciese él, pero como no me hizo ningún caso al final me animé yo, le cogí el gustillo a hacer nuestras historias y me ha ido bien.
Cojo la frase directamente de la solapa del libro: «cualquier parecido con la realidad no es del todo coincidencia». ¿En qué se os reconoce exactamente? ¿Todo el libro sois vosotros?
Sí, sobre todo cómo somos, él mucho más sensato y yo mucho más caprichosa, somos muy así. Las personalidades sí que son las mismas. Físicamente, obviamente no, no somos una empanadilla y una croqueta, pero sí, todo está basado en historias nuestras. Bueno, casi todo, porque no tenemos ni un perro ni un gato, eso siento decírselo a la gente que se siente identificada por lo de los animales. Para eso me he basado en gente que tiene esos animales. Pero él quiere un perrito y yo quiero un gato, que me encantan. Él sí es alérgico, es muy alérgico a los gatos, y eso también lo he hecho en las viñetas.
¿Siempre pensaste en que los personajes fueran una croqueta y una empanadilla? ¿O en algún momento pensaste que fueran humanos? O a la inversa también, como los pones en un mundo de humanos, ¿te planteaste que todos fueran alimentos?
Sí me lo planteé, claro que sí. Al principio iban a ser todo alimentos. En los personajes extra pienso en mis amigos o en mi familia, un referente. Pero, claro, ya empezó todo el mundo a decirme «ay, yo quiero ser un melocotón», «yo quiero ser un ajo»… Así que ya estaba con la cabeza… Y dije que no, que eran personas y punto. Fue básicamente por eso. Pero me gusta, queda más gracioso. No destacarían tanto en un mundo de alimentos, creo yo.
Pero conservaste a la Yogur griega con la que os cruzasteis en el hostal de Berlín…
Sí, porque fue una griega muy pesada. Es real, es muy real. Fue horrible, no nos dejaba dormir a nadie en la habitación, encendía la luz, no nos dejaba apagarla, nos echaba la bronca por dormir juntos… Fue muy horrible. Pero bueno, fue una experiencia. Me hizo gracia hacerla como un yogur griego, es algo típico.
Has hecho un libro muy adecuado para leer en pareja, ¿no?
Sí, yo creo que va un poco a las parejas, para que se puedan sentir identificadas con esas situaciones. Por ejemplo, he hablado antes con un chico y me ha dicho que él no tenía pareja pero que se sentía identificado con los buenos momentos, que él había tenido parejas y se quedaba con los buenos momentos. No hay nada malo, nada que te haga recordar cosas malas, y me ha dicho que le gustaba por eso. Yo encantada. Va dirigida a ese tipo de público, pero si hay gente aparte que no tiene pareja que se siente identificada es genial.
Me has comentado antes que estás preparando un proyecto de animación de Croqueta y Empanadilla. ¿Le ves futuro por ese camino? ¿Se podría hacer una serie de cortos que se vieran a través de Internet o algo parecido?
Me encantaría, la verdad. Me gusta mucho la animación, lo que pasa es que yo me decanto mucho más por el cómic, lo disfruto mucho más. La animación es un trabajo muy duro, muchísimos dibujos y muchísimas horas. Como proyecto, me han hablado muchos profesores de hacer una serie. Que la hagan, a mí no me gustaría trabajar tanto, porque ya sé lo que es la animación, me encanta y cuando ves el resultado es superenriquecedor, pero no me veo trabajando animando.
¿Hay algo que te hayas dejado fuera del libro? ¿Algo que pensaras desde el principio que iba a estar y que por la razón que sea se haya caído al final?
Sí, sí, hay mucho bocetos de muchas historias que al final no han entrado. No por nada, sino porque al final eran 120 hojas, se te van ocurriendo unas, vas descartando otras que a lo mejor no te convencían tanto y ya está. Pero no ha habido historias negativas, todo era muy ameno. Algunas te convencen más, te parecen más graciosas. Pero bueno, si sale un volumen 2 igual las incluyo…
¿Éste es tu estilo como dibujante o es el estilo de Croqueta y Empanadilla?
Pues no sabría decir, porque mi estilo ha evolucionado muchísimo, sobre todo dibujando Croqueta y Empanadilla. Yo antes hacía un dibujo mucho más serio, menos infantil o inocente. En realidad, las viñetas que subo ahora son también así, como muy inocentes. Se podría decir que sí es mi estilo, pero también me gusta hacer otros.
Ya sé que Croqueta y Empanadilla acaba de salir, pero ¿qué otros proyectos tienes en mente?
Ahora estoy sobre todo con ilustración. Tengo el blog, que subo viñetas que son un poco lo mismo, con mis propias experiencias pero sin pareja, autobiográficas. A raíz de eso me han hecho muchos encargos, sobre todo de parejas, me ponen un montón de información, de fotos, lo que les gusta, lo que no… Eso está funcionando muy bien. Ahora hace poco contactaron conmigo unas chicas de Valencia que llevan una empresa de marchantes de arte y me están moviendo las obras, estoy muy contenta con eso.
¿Y cómic?
Pues voy a seguir con esto a tope. Ahora mismo no tengo otro proyecto, pero Emilio ya me ha dicho que siga planteándome historietas porque si funciona habrá que sacar otro. Lo que más me gusta es el cómic, es lo que más disfruto y donde más a gusto estoy.