Guión: Len Wein y Roy Thomas.
Dibujo: Walt Simonson y John Buscema.
Páginas: 223.
Precio: 21 euros.
Presentación: Rústica con solapas.
Publicación: Enero 2013.
Hay en este volumen de El poderoso Thor dos partes bien diferenciables. La primera recoge la parte final de la etapa de Len Wein como guionista y Walter Simonson como dibujante (antes de sus memorables números como autor total, que son los que todo el mundo recuerda), y la segunda es el comienzo de la de Roy Thomas como escritor con John Buscema como ilustrador. Para sacarle algo de partido, la primera hay que leerla colocándose en situación y pensando que se trata de cómics publicados a finales de los 70, donde el ritmo, las inquietudes y la narración eran bien distintas a las de hoy en día. La segunda parte tiene mucha más enjundia, porque Thomas, que siempre ha sido un guionista sumamente hábil, devuelve a Thor a lo que tan bien le funciona, su entorno mitológico. No es casualidad que en estas historias, tal y como apunta inequívocamente el título del volumen, Ragnarok, esté parte del germen que después supo explotar con acierto Simonson. Este volumen no recoge historias indiscutiblemente memorables de Thor, pero sí que hay algunos elementos de interés, sobre todo gracias a Thomas y para los lectores más nostálgicos de aquellos años.
Lein Wein ancla a Thor en la Tierra, en un intento de que Donald Blake, el alter ego humano que se ha creado el Dios del Trueno, recupere su vida. Esa faceta no queda del todo desarrollada ante el algo apresurado final del paso de Wein por la serie y tampoco consigue que los enemigos a los que se enfrenta eleven las historias por encima de la media, a pesar de la presencia de Iron Man y brevemente de otros Vengadores. Y si Wein usa las primeras páginas de este libro para zanjar Asgard y volar a la Tierra, Roy Thomas hace justo lo contrario. Se ve obligado a empezar en la Tierra pero lo hace con una aventura de Thor con su hermanastro Loki que el héroe cuenta a un niño. Asgard y la mitología son sus intereses y ahí la historia va cobrando fuerza y ritmo. Puede que con algo de la ingenuidad propia de la época y un deseo de explotar más la espectacularidad que la profundidad, pero con hallazgos tan interesantes como la forma en que Odín y los suyos hacen frente a la amenaza del Ragnarok, la posibilidad de que Balder muera, e incluso el vibrante enfrentamiento de Thor con un humano que se ha convertido en una tergiversada copia de su poder. En el papel de Hela, Loki o la Serpiente de Midgard se ven claras influencias sobre la memorable etapa de Simonson.
No deja de ser una rareza de este volumen que la segunda mitad, en la que no tiene nada que ver, tenga un sabor más cercano a Simonson que la primera, en la que sí participa como dibujante. Pero sus ilustraciones están lejos de las que hicieron época en su etapa como autor completo por voluntad propia. Su idea aquí es acercarse al canon que había impuesto en El poderoso Thor el artista que le precedió y sucedió en la serie, John Buscema, y por eso es complicado reconocer a Simonson en estas historias, dibujadas con acierto pero sin la personalidad que tiene normalmente el trazo de este ilustrador. Mucho más reconocible, y por eso precisamente mucho mejor en general, es el trabajo del propio Buscema ya con Thomas a los guiones. Su visión de Asgard y sus dioses rebosa espectacularidad, aunque no sea uno de los trabajos más brillantes del mítico ilustrador. Para quienes quieran completar la lectura de la etapa de Wein y Simonson, su arranque se encuentra en el volumen La búsqueda de Odín, mientras que la continuación de la de Thomas está en La llegada de los Eternos, publicados ambos como éste dentro de la colección Marvel Gold.
El libro incluye los números 267 a 278 de The Mighty Thor, publicados originalmente por Marvel Comics entre enero y diciembre de 1978. Como contenido extra, el volumen presenta una introducción en la que Raimón Fonseca el contexto histórico en que se publicaron estos números y las portadas originales, obra de Walter Simonson para los números 267 a 271 y John Buscema para los números 272 a 278.
Dejar de enviarmes los putos correos que no me interesan que nisiquiera os sigo en twiter